"Una mujer es más guapa con 28 años, cuando la inteligencia femenina llega a su pico", dijo una vez el historiador de la antigua Grecia, Plutarco. Por otra parte, el escritor francés, Balzac, escribió una novela sobre un miembro del “sexo más bello” con más de 30 años de edad; la describió como un ser triste que “vive sus últimos momentos”.

Juzgando por las palabras de Plutarco, la tercera década se consideraba como la etapa de la belleza física más alta; las hembras luego se convirtieron en invisibles para la sociedad (Balzac). En contraste con ellos, hoy se explica que la fase se refiere a la edad de 35 a 40 años o incluso más tarde.

“Nueva era de la atracción pronunciada”

En algunos estudios, ciertos sociólogos y psicólogos han descrito esta fase de la vida como una "nueva era de la atracción pronunciada". Su tesis es que la salud, el equilibrio hormonal y el lívido femenino durante ese momento están en su nivel más alto; la mayoría de mujeres tienen la suficiente edad para “sentirse bien en su piel”, mientras que son suficientemente jóvenes para ser atractivas para los demás.

Como ejemplos que confirman la tesis se encuentran la modelo Heidi Klum, la actriz Penélope Cruz y la cantante Jennifer López.

Sin embargo, algunos de los expertos del estudio de la naturaleza humana están convencidos de que cualquier mujer se acerca a la edad de la belleza más grande a su propio ritmo, de acuerdo con la autoconfianza y autoevaluación (generalmente sucede que la falta de ambas características le impide disfrutar en juventud).

También se dice que la belleza verdadera empieza cuando una persona acaba de preocuparse por el "qué vieja y poco atractiva soy" y empieza a pensar en que quiere hacer en su futuro.

¿Belleza en los años 50, la aplicación de la sociedad moderna?

A pesar de la opinión de que la etapa de belleza superior empieza en el momento en que una mujer deja de desasosegarse con su edad y “look”, parece que en la sociedad moderna la preservación de la apariencia física se convierte en una recomendación, incluso en requisito. A menudo se dice que las mujeres deberían parecer guapas y jóvenes hasta la quinta década de la vida, si no más tarde.

El prototipo de esa forma de pensar es la cantante Madonna que, aunque cumplió 50 años en 2008, recientemente posó para una campaña de Dolce & Gabbana. En opinión de muchos, en las fotos muestra que está en su periodo de belleza máxima. Además, Madonna sugiere que se trata de un nuevo comienzo en su vida y no de un “triste final del período reproductivo”. La menopausia es, por lo tanto, algo que celebrar, en vez de desesperarse por su aparición.

La edad subjetiva

No obstante, la exigencia de que las mujeres deben seguir siendo atractivas con 50 años se valora polémicamente como la idea de que la vida termina después de los 30. Por lo tanto, algunos sociólogos comenzaron a dar ventaja a una “edad subjetiva", que no tiene que coincidir con su edad real (objetiva).

Aunque se sabe que los “cumpleaños no mienten”, muchas personas se ven más jóvenes que lo que en verdad son; en cambio, otras más adultas. En el primer caso, existen pruebas científicas de que ese estado de ánimo (la “edad subjetiva”) puede realmente mejorar el bienestar psicológico, y así prolongar la juventud y la belleza física.

Desde Plutarco hasta el botox

Ya sea subjetiva u objetiva, la edad en la cual se consigue la lindeza máxima es, cómo lo ha explicado el inventor del botox, el Dr. Fredric Brandt, "la época en la que una piensa que es atractiva. (…) La mayoría de las mujeres sólo quieren ser bellas, sin tener en cuenta su edad real".

Las ilustraciones de esta actitud son las comprensiones de la belleza que dura hasta la sexta década, como en el caso de Madonna. Las consecuencias: la juventud se amplía continuamente; los productos cosméticos, así como los servicios de “salones de belleza”, están en aumento.

Por eso a nadie debe extrañarle que la edad de belleza máxima hoy en día se encuentre en la cuarta década y está en contraste con las opiniones de Plutarco y Balzac. La otra razón podría ser que, en los tiempos de Plutarco, las mujeres vivían un promedio de 35 años.