En 1985 irrumpió en la literatura una de las obras más auténticas y exitosas de todos los tiempos: El Perfume, historia de un asesino, escrita por el alemán Patrick Suskind y traducida a más de 40 idiomas y con ventas que superan los 40 millones de ejemplares.

La crítica mundial elogió la novela El Perfume como uno de los mayores sucesos literarios del siglo XX y la destacó como “una obra de arte extremadamente auténtica y completamente ficticia”, "un libro grandioso...una novela irresistible...una pieza literaria que no aparece todos los días".

El mérito de la novela surge de la originalidad de su historia. Un extravagante personaje que vive una existencia más animal que humana, bajo un solo propósito: conquistar el alma de los seres humanos con el mejor perfume del mundo, un aroma capaz de inspirar amor.

El argumento de El Perfume y Jean Baptiste Grenouille

El Perfume es una historia sobre la soledad humana y la paradoja del amor: el deseo de amar y el deseo de odiar. Suskind, autor de El contrabajo, sumerge al lector en un mundo de olores y las emociones para plantear el instinto básico del amor y cómo a veces puede resultar insoportable.

La época y el lugar en que transcurre la historia la hace aún más creíble, el siglo XVIII en Francia, un tiempo de insalubridad que convierte a las ciudades en pocilgas malolientes y focos de infecciones y enfermedades.

En el lugar más pestilente de París, el mercado de víveres y pescado, nace en un caluroso día de Julio Jean Baptiste Grenouille, el protagonista de la novela, un ser inusual que se relaciona con el mundo a través de su extraordinario sentido del olfato.

Su madre lo deja abandonado entre restos de pescados podridos y el niño es amamantado por una nodriza, que de inmediato lo devuelve a un orfanato porque según ella no huele como deben oler los niños de cuna.

El genial monstruo de El Perfume

Después de un tiempo, la dueña del orfanato se deshace de él porque cree que aquel monstruo tiene extraños poderes que le traerán mala suerte y lo vende a un curtidor de cueros.

Allí, en un ambiente hostil en donde nadie sobrevive más de cuatro años, Grenouille logra salir vivo, mientras su nariz no para de descubrir nuevos olores. Y un día el joven siente un aroma que lo estremece y lo busca con ansias entre las callejuelas de París.

El olor le embriaga. Trepa una tapia y observa a una niña de unos 14 años que deshuesa ciruelas amarillas. No puede creer que un olor tan bello proceda de un ser humano. Se acerca sin que ella lo vea y, aunque no es su intención, la estrangula para poder olerla y dejarla marchita como una flor muerta.

Debe aprender a retener ese olor. Consigue trabajo en una perfumería y se entrena en el arte de destilar y mezclar perfumes, pero aún no sabe cómo extraer la esencia básica de un ser humano. Fracasa en los primeros intentos, y su maestro le dice que hay otro método más refinado para extraer perfumes, en la ciudad de Grasse.

Grenouille se dirige a Grasse, pero en el camino se siente feliz de no percibir el olor de los seres humanos, a quienes odia. Decide quedarse en una cueva solitaria durante siete años. Un día sueña que no tiene un olor propio y casi se deja morir, pero el recuerdo del aroma de la niña le hace desistir.

Llega a Grasse y se instruye en el nuevo arte con el que hará el mejor perfume del mundo. Experimenta con una perra que mata de un garrotazo, la envuelve en lino con fina grasa y luego destila su contenido y obtiene el perfume. Prueba su esencia con el cachorro de la perra, que delira con el olor de su madre.

El olor del amor: el mejor perfume del mundo

Jean Baptiste Grenouille pasa ahora a los seres humanos. Sabe que los únicos seres que despiden el olor del amor son niñas adolescentes y vírgenes, pero debe matarlas para poder extraerles su perfume.

Asesina a más de veinte niñas hasta perfeccionar lo que será el exquisito perfume del amor, esta vez emanado de la imagen de Laure Richis, la más hermosa de todo el Reino, aunque para Grenouille esa belleza consistiera solo en su fragancia natural.

Desnuca a la encantadora Laure Richis y hace su codiciado perfume. Finalmente es capturado, pero el día que lo van a desmembrar vivo frente a más de diez mil personas, Grenouille se unta un par de gotas del perfume y la multitud cae rendida frente a lo que consideran un ángel y arman una desenfrenada orgía sexual.

Tom Tykwer filma El Perfume

Pero Grenouille siente odio por todos ellos, porque aunque logra que otros se amen, nadie puede amarlo a él ni él puede amar a nadie: sabe que es a su perfume al que aman, y entonces la vida no tiene sentido.

Una noche se acerca a una horda de criminales harapientos y derrama sobre él todo su perfume. La manada de asesinos, lisiados y prostitutas se abalanzan sobre Grenouille y lo devoran, como si hubieran sido provocados por un sentimiento de amor.

La novela El Perfume no fue llevada al cine hasta 2006, ya que ningún director se atrevía convertir en imágenes algo tan intangible como el mundo de los olores. El inglés Tom Tykwer se arriesgó y logró una buena pieza de arte, interpretada por Ben Wishaw, Dustin Hoffman y la bella Rachel Hurd-Wood.