Francis Bacon (1561-1626) es uno de los autores más importantes de la Historia, y algunos analistas lo encuentran como el iniciador del movimiento filosófico del Empirismo Británico. Afirma que como la ciencia de Aristóteles se ha mostrado incapaz de describir el mundo, su lógica, es decir, su metodología de la ciencia ya no es válida, y por eso hay que encontrar un nuevo método para la Ciencia.

Los Ídolos

Francis Bacon analiza los errores científicos y los clasifica en cuatro grupos:

  1. Ídolos de la Tribu (son los errores debidos a las inclinaciones naturales).
  2. Ídolos de la Caverna (son los errores debidos a la educación recibida o el carácter individual).
  3. Ídolos del Foro (son los errores debidos a las limitaciones del lenguaje).
  4. Ídolos del Teatro (son los errores debidos a aceptar el pensamiento de los antiguos).

Las tablas

La inducción para llegar al conocimiento de los hechos generales a partir de los particulares se hace a través de las siguientes tablas:

  1. Mesa de la Presencia (analizamos cuando aparece el fenómeno estudiado).
  2. Mesa de la Ausencia (analizamos cuando no aparece el fenómeno estudiado).
  3. Tabla de los Grados (analizamos qué gradación posee el fenómeno estudiado).
  4. Mesa de la Exclusión (separamos las cualidades esenciales de las accidentales).

El poder del conocimiento

Otra novedad muy destacada del pensamiento de Francis Bacon es la siguiente: hasta su época, los científicos no tenían ningún tipo de pretensión práctica de su conocimiento. Lo consideraban como filosofía porque entendían que era positivo para ellos como individuos, mientras que Francis Bacon verá la posibilidad de que la ciencia fuera positiva no a nivel individual, sino a nivel general, ya que permite conocer cómo es el mundo, y por tanto dominarlo. Saber es poder. Esta visión de la utilidad práctica de la ciencia en mejorar la calidad de vida de los seres humanos en general, nace del pensamiento de Francis Bacon.

Precedente el Círculo de Viena

Su pensamiento es realmente muy importante ya que podemos considerar un precedente del pensamiento científico del Círculo de Viena de la primera mitad del siglo XX, al considerar la ciencia desde el punto de vista inductivo. También es destacable esta nueva forma de enfocar el conocimiento científico como útil a nivel global. Pero no se puede considerar Bacon como el primer autor moderno (ese honor recaerá sobre Descartes) ya que Francis Bacon cometerá un error muy grave al rechazar la Matemática como herramienta clave para llegar a conocer el mundo. Por eso es considerado como el último los autores antiguos y el auténtico precedente del pensamiento, ya plenamente moderno, de Descartes.