El penalti forma parte del fútbol desde sus inicios como infracción durante el partido, pero hasta la década de los 50 no comenzó a utilizarse para dilucidar empates al final de los encuentros. Se usó por primera vez en Yugoslavia. Panenka marcó el penalti más famoso de la Historia en 1976. Mundial, Eurocopa y Copa de América se han resuelto así en dos ocasiones cada una.

Notts County y Stoke jugaban los cuartos de final de la Copa inglesa en 1891 y un jugador del primer equipo salvó un gol del segundo, bajo la misma línea, con la mano. Esa jugada llevó a la International Football Asociation Board a aprobar el castigo del penalti.

La idea se la había presentado un año antes el norirlandés William McCrum, portero y miembro de la federación de su país. Y generó mucha controversia. En su momento se confiaba en la nobleza de los jugadores y se pensó que instaurar una norma así provocaría que los delanteros fingieran infracciones para sacar provecho. Ha pasado más de un siglo y algunas cosas no han cambiado.

La regla número 14

Pese a la controversia, se convirtió en la regla número 14 del fútbol. John Heath, jugador del Wolverhampton Wanderers, anotó el primer penalti de la historia el 14 de septiembre de 1891, en un partido ante el Accrington. Hasta 1902 no nació el punto de penalti, a once metros de la portería.

El penalti no se utilizó como modo de resolver el empate de un partido hasta los años 50. La primera tanda de penaltis de la que se tiene noticia data de 1952, en la Copa yugoslava. En España se usó por primera vez en 1962, en la final del Trofeo Ramón de Carranza en la que el Fútbol Club Barcelona derrotó al Zaragoza.

La FIFA acepta la tanda en 1970

La FIFA aceptó la tanda de penaltis en 1970. Antes, los empates se resolvían con un nuevo partido o, si persistía el empate, con un sorteo o incluso el lanzamiento de una moneda. Se atribuye la idea de este método al israelí Yosef Dagan tras la derrota de su selección por sorteo en los Juegos Olímpicos de 1968, pero también figura en la historia el nombre del árbitro alemán Karl Wald.

No hay penalti más famoso que el que lanzó el checoslovaco Antonin Panenka en la final de la Eurocopa de 1976, celebrada en Yugoslavia. El suyo fue el quinto y último lanzamiento. De anotarlo, Checoslovaquia era campeona de Europa. Y su lanzamiento fue flojo, picando el balón, que entró mansamente por el centro de la portería, con el portero alemán Maier ya vencido a su derecha.

Desde entonces, se habla del penalti de Panenka como una forma de ejecutarlos. “Sólo podía ser obra de un genio o un loco”, dijo Pelé de esta jugada. Zidane la emuló en la final del Mundial de 2006, celebrado en Alemania.

Brasil e Italia, campeones por penaltis

Aquella Copa del Mundo fue la segunda que decidió su campeón en la tanda de penaltis. Italia venció entonces a Francia. En la de Estados Unidos, en 1994, Brasil hizo lo propio con los transalpinos. La tanda de penaltis se introdujo en la clasificación para el Mundial de Argentina en 1978.

Sólo la Eurocopa de 1976 se resolvió con la tanda de penaltis, aunque en las ediciones de Inglaterra 1996 y Bélgica y Holanda de 2000, el campeón salió de un método alternativo a los lanzamientos desde el punto fatídico: el gol de oro. Alemania derrotó en la primera a la República Checa y Francia hizo lo propio con Italia en la segunda.

En la Copa América ha habido dos campeones en la tanda de penaltis. En 1995, Uruguay derrotó a Brasil y 2004 los cariocas se sacaron la espina venciendo de este modo a Argentina.

Seis campeones africanos en los once metros

La Copa de África, que se disputa cada dos años, ha resuelto seis finales por penaltis. Ghana venció a Libia en 1982; Egipto a Camerún en 1986; Costa de Marfil a Ghana en 1992; Camerún a Nigeria en 2000; de nuevo Camerún a Senegal en 2002; y Egipto a Costa de Marfil en 2006.

En el lado negativo, es imposible olvidar la final de la Copa de Europa de 1986. El Barcelona falló los cuatro lanzamientos que tuvo ante el Steaua de Bucarest. Por el contrario, en la edición de 1988, PSV y Benfica demostraron una gran efectividad: 6-5 ganaron los holandeses, con sólo un fallo de los portugueses.

En la alta competición, el récord de efectividad lo tienen Galatasaray y Gençlerbirligi. En octavos de final de la Copa turca de la temporada 96-97 anotaron 33 penaltis, para un resultado final de 16-17. Ilyas falló el definitivo.