El pastor alemán debe su nacimiento al trabajo de selección realizado por Max von Stephanitz. En el siglo XIX, este criador de perros alemán cruzó varias razas de perros ganaderos para crear un nuevo ejemplar dotado del máximo número de cualidades. Von Stephanitz fijó la raza en 1884 pero en 1893 la mejoró aportándole sangre de pastor escocés. De esta manera dio origen al actual perro conocido como pastor alemán.

Algunos estudiosos piensan que hace unos diez mil años este perro recibió sangre de lobo del norte de Europa. Sea como fuere, el pastor alemán guarda una semejanza tan grande con su hermano salvaje que por eso algunos lo conocen como "perro lobo".

Comportamiento del pastor alemán

Este tipo de perro tiene innumerables cualidades: es valiente, inteligente, muy leal, obediente y sumiso a su dueño al que defiende ante el menor peligro. Gracias a sus habilidades olfativas y a su receptibilidad al adiestramiento, el pastor alemán es utilizado para desempeñar diferentes oficios.

Pertenece al grupo de perros denominado de rebaño y salvaguardia. Por ello, se utiliza como perro guardián por la Policía, el Ejército, los servicios de detección de minas y las empresas de seguridad privadas. Gracias a él se detectan estupefacientes o explosivos o simplemente se interceptan malhechores. También ejerce labores de rescate en catástrofes e incluso ha sido capaz de sustituir al San Bernardo en su función de rescate en la nieve.

A día de hoy también son utilizados para ayudar a los minusválidos y, sobre todo, como perros guía. Sin embargo, su función tradicional ha sido la de custodiar el ganado. Por otro lado, y pese a lo que pudiera creerse, el pastor alemán es un perro de compañía cariñoso con toda la familia y dócil y paciente con los niños con los que, además, se muestra muy protector siempre y cuando haya recibido un adiestramiento adecuado.

El pastor alemán suele ser muy dominante. Se mide con otros machos apoyando su cabeza en la cruz del otro (punto situado entre el cuello y las costillas, a la altura de los omoplatos) Si ninguno de los dos cede comienzan a pelear hasta que uno se ponga patas arriba y el otro le marque en el cuello sin llegar a causar daños en la mayoría de los casos.

Otra manera de mostrar su dominio es orinar en determinados árboles o esquinas con el fin de marcar su territorio.

Aspecto físico del pastor alemán

El tamaño del pastor alemán varía en función de su sexo. El macho mide de 60 a 65 cm y la hembra de 55 a 60 cm. El peso en el macho es de entre 30 y 40 kg. mientras que en la hembra se mueve en torno a los 22-32 kg.

En cuanto al pelaje, existen dos variedades de pelo: corto y largo. El pelo corto es el más conocido: es áspero, denso y pegado, más largo en el cuello y en la parte posterior de las patas haciendo juego con un pelo subyacente tupido. El pelo largo es menos áspero y pegado formando flecos frondosos en los miembros, las orejas y la cola.

Su pelo está continuamente cambiando. Sin embargo, hay dos momentos en los que sufre una mayor caída: en la primavera, estación en la que mudan el pelo muerto grueso por otro más fino con la llegada del calor y en el otoño, momento en el que el pelo fino se cae creciendo el pelo grueso para afrontar el frío del invierno.

Las orejas del pastor alemán son peculiares. Se caracterizan por tener la forma de un triángulo isósceles y por ser puntiagudas y erguidas. Su origen se encuentra en las orejas de su pariente el lobo. Cuando el perro está muy atento, las mueve hacia el lado desde el que recibe el sonido. En otras ocasiones las echa para atrás mostrando humildad y fidelidad hacia su dueño.

Su cola se encuentra caída en estado normal. Sin embargo, ésta no es la única posición puesto que la misma refleja perfectamente el estado de ánimo del perro. Si la coloca entre las patas quiere decir que está asustado o que tiene miedo. Si la mueve hacia los lados es que está contento. Sin embargo, si la encorva hacia arriba, el perro está enfadado o preparado para atacar. Cuando va corriendo y frena, su cola da vueltas en círculo.

Trastornos del pastor alemán

Unos de los principales problemas de esta raza en la displasia de caderas. Dicha patología consiste en una malformación de las mismas. Cuanta más caída tiene el perro, más propenso es a sufrir este trastorno.

Además, el pastor alemán tiene el estómago muy delicado por lo que no es bueno que haga ejercicio después de comer. El estómago puede volcar o torcerse y de ese modo bloquearse la digestión y el tránsito provocándole trastornos irreversibles o incluso la muerte.