El icónico edificio de principios del siglo XX diseñado por los arquitectos Palacios y Otamendi ha constituido un indisoluble fondo de imagen de la celebérrima fuente de Cibeles. Utilizado durante todo el siglo pasado como sede de correos y telecomunicaciones, fue declarado Monumento de Interés Cultural en 1993, justo en el inicio del declive de sus funciones. Su reapertura en marzo de este año como el espacio cultural "CentroCentro" complementa a su anexo, convertido en sede de la alcaldía de Madrid desde el año 2007.

La "Catedral de las Comunicaciones" como símbolo de progreso

El edificio original presenta un estilo ecléctico que recuerda en muchos de sus rasgos arquitectónicos al estilo de la Secesión vienesa, pero incorporando elementos del imaginario arquitectónico español, especialmente neoplaterescos. Su distribución interior con planta en forma de T, así como el asombroso ambiente espacial de su vestíbulo central al que se asoman las diversas plantas y coronado por un gran lucernario, le valió el sobrenombre de la "Catedral de las Comunicaciones".

Cada uno de los extremos de esta T, formaba un espacio con cierta independencia de los demás que asumía una función distinta, viéndose enlazados a través del gran espacio central. Esta disposición tan particular denotaba la intención proyectual de crear un edificio funcional que se convertiría en una metáfora del progreso y la evolución que experimentaba el Madrid de principios del siglo XX. Sirva como ejemplo del contexto histórico del Palacio de Cibeles, la inauguración de la Gran Vía madrileña una década después de la inauguración del mismo.

El Palacio de Cibeles, entre centro cultural y sede administrativa

Ubicado en un extremo del Paseo del Prado, contribuye a reforzar su connotación de eje artístico y cultural de la ciudad de Madrid al disponerse a lo largo del mismo algunos de los museos y centros culturales de la ciudad. El Museo del Prado, el Museo Thyssen, el centro cultural Caixa Forum de Madrid, el Museo Nacional Reina Sofía, constituyen los distintos hitos culturales del afamado paseo madrileño.

La propuesta de rehabilitación vencedora del concurso público a cargo del estudio Arquimática, se ha visto materializada tras cinco años de obras. En el proyecto se intentan conciliar "los ámbitos culturales, los ámbitos representativos e institucionales, y los ámbitos de trabajo", lo que se consigue mediante una división especializada de las circulaciones y los accesos. El elemento más espectacular del proyecto, y de nueva construcción, es la cubierta de acero y vidrio que cubre el patio que servía como antiguo aparcamiento, consiguiendo una estética similar a la del patio de la National Gallery de Londres.

Las exposiciones actuales: cartografías urbanas y restos del 11S

Además del atractivo del edificio en sí mismo como icono arquitectónico del Madrid de principios del siglo XX, se puede disfrutar tanto de sus exquisitos espacios reconvertidos en salas de exposiciones, como visitar la azotea de la torre donde se puede contemplar una panorámica espectacular de Madrid.

Las exposiciones que se exhiben actualmente tienen gran interés en cuanto a la actualidad de sus temas. Actualmente se pueden visitar una exposición fotográfica sobre las obras de rehabilitación del palacio, o una inusual muestra donde se exhiben objetos rescatados de las ruinas de la zona cero del 11S neoyorkino. Especial interés tiene la exposición sobre el proyecto "Post- it city" en el que se documentan asentamientos urbanos espontáneos en distintas ciudades del mundo, recogiendo desde una cartografía sexual de la ciudad de Barcelona, o de los graffitis de afamados artistas urbanos del mundo, hasta celebraciones espontáneas en diversas festividades, como la acaecida en los cementerios bolivianos de La Paz el día de Todos los Santos.

En una especie de bucle temporal, el Palacio de Cibeles se reabre un siglo después de su inauguración convertido en sede de la cultura y de la representación administrativa de los madrileños, como icono arquitectónico atemporal reconvertido en función de la época a la que acompaña.