El País del Bidasoa, en la Navarra norte prepirenaica, es un destino que oferta tanto relax, en un entorno natural privilegiado y con un paisaje único,como múltiples actividades para subir la adrenalina. Y es que el País del Bidasoa lo tiene todo. Una naturaleza que estalla tanto en primavera como en otoño y que permite relajarse con el sonido del agua fluyendo por las regatas. La posibilidad de disfrutar de una gastronomía excelente o unas rutas de senderismo con diferentes niveles de dificultad. Y

Desde la cómoda Vía Verde de 22 kilómetros que discurre por el antiguo trazado del llamado “Tren Txikito” y que permite su uso tanto a pie como en bici. Hasta rutas con algo más de dificultad como las que unen Ziga con el collado de Elorregi oElizondo con otro collado, el de Belaun, caminando entre hayedos. O acercarse desde Erratzu a la cascada de Xorroxin, donde nace un río bautizado como Baztan, y que, al hacerse mayor, se llama Bidasoa.

Deporte aventura

Para los más osados, la posibilidad de practicar rafting, hidrospeed, piragua, canyoning,... Y para los más peques ¿qué mejor que un parque temático en el que pasear entre las copas de los árboles en un circuito de cuerdas, hacer tirolina o “matarse” a bolazos de pintura practicando paintball? Y ¿por qué no un paseo a caballo por parajes ideales? También los vagonetas tienen su lugar en el País de Bidasoa, el balneario de Elgorriaga, que se nutre del manantial de más fuerte mineralización del mundo.

Pero, el País del Bidasoa, Baztan-Bidasoa es algo más. Cuenta con una nutrida y variada comunidad de artesanos y artistas que trabajan la madera, el cuero, la forja,…

También dispone de un interesante elenco de museos que permiten conocer la historia de las brujas, en Zugarramurdi; o la del Monasterio de Urdax para los más píos; o cómo era la vida en el valle del Baztán a través del Museo Etnográfico Jorge Oteiza, o ver la obra del pintor Ziga, en pleno centro de Elizondo. Y, cómo no, la Casa-Museo Santxotena que recoge piezas de gran tamaño del escultor y gastrónomo Xabier Santxotena. Sin pasar por alto su afamada Escuela Baztanesa de Pintores, cuyas casas son, a la vez, exposiciones y lugar de venta: Ana Marín, Apezetxea, Montes, Sobrino o Soubelet.

Por supuesto, el País del Bidasoa ofrece también una gastronomía variada y de gran calidad con productos autóctonos, y restaurantes acogedores y alimentos artesanos de primera. Y, además, es un punto estratégico para visitar San Sebastián o Biarritz.

Alojarse en un palacio

La mejor opción para pasar un fin de semana idílico en el País del Bidasoa es, sin duda, un auténtico agroturismo. Y, como muchos ya sabéis, hoy día los agroturismos ofrecen un alojamiento de lujo a unos precios magníficos. En el País del Bidasoa, Baztan- Bidasoa, la oferta es amplia y son varias las opciones que permiten combinar unos espacios amplios y magníficamente decorados y equipados con la posibilidad, si queremos, de que los chavales vean cómo es el proceso de ordeñado de las vacas, o cómo se hace un queso...

Uno de los agroturismos de la zona que ofrece esa posibilidad es Jauregia, un palacio baztanés situado en Aniz, el único habitado desde su construcción en el siglo XVII por la misma familia, los Azkarate.