Manuel María Bru Alonso, más conocido como El Padre Bru, director de los contenidos socio-religiosos de la Cadena COPE, decide inmolarse académica, personal y profesionalmente al interponer una demanda contra David Miner y Óscar Blanco, componentes del trío humorístico Grupo Risa, anteriormente pertenecientes a la propia COPE y en la actualidad trabajadores de esRadio.

El detonante del conflicto no es más que una simplona fotografía que el propio Bru colgó en su blog y en la que se le puede ver en bañador junto a dos jóvenes, ambos también con el mismo atuendo. Esto podría sugerir una exclamación más que razonable de no ser porque, tanto el Padre como los que le acompañan, se encuentran en las inmediaciones de una piscina.

Manuel María Bru cuenta con un amplio currículo académico

Bru es doctor cum laude en periodismo por la Universidad San Pablo CEU con la Tesis “Ética en las Comunicaciones Sociales en el pensamiento de Juan Pablo II”. Le avalan cargos como el de profesor en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Comunicación en la Universidad San Pablo CEU de Opinión Pública, profesor del Máster de postgrado de Información Socio-Religiosa de la Universidad San Pablo CEU, profesor del Máster de postgrado de radio del la Universidad San Pablo CEU con la Cadena COPE y profesor invitado en la Facultad de Teología San Dámaso.

El grupo de Facebook "Salvemos al Padre Bru" aprovecha la situación

Este es el nombre que recibe un grupo creado en la red social Facebook y en la que se incluye el ya famoso retrato de Bru en ropa de baño. Sin embargo, hay otros cauces más sobrios a la hora de bregar contra una "afrenta" como la que esa foto supone. Antes de tomar medidas legales, Facebook pone a disposición de sus usuarios otras formas más accesibles y con menos tendencias al amarillismo que esto puede suponer en términos periodísticos, para defenderse de cualquier apropiación o manipulación de fotografías e informaciones de otros tipos.

Los antecedentes de pederastia referidos a la Iglesia Católica pueden explicar el nerviosismo y la precipitación con que Bru ha abordado el asunto, pero aquellos que decidan pasar por Facebook podrán comprobar que lo único que se le puede reprochar al sacerdote es su desafortunado estado de forma.

Una polémica sin sentido

Pudiera entenderse que Bru sintió un vértigo legal, profesional, o tal vez de una índole más íntima, al encontrarse por sorpresa con ese retrato que, recordemos, él mismo colocó en la Red; pudiera entenderse que le temblaran las rodillas al imaginar todo el revuelo que se podría suscitar si a algún desalmado le diera por agitar las turbulentas aguas de la pederastia eclesiástica.

Ahora bien, dice la RAE que se entiende por pederastia el "Abuso sexual cometido con niños" pero es que, una vez más, aquellos que decidan pasar por Facebook observarán que los jóvenes que posan en la foto junto a Bru, no son precisamente unos párvulos. Entonces, ¿a qué se debe semejante desasosiego?

Pataleta y temeridad en la forma de actuar del Padre Bru

He aquí la manifiesta imposibilidad de no contemplar la opción de que Bru haya arremetido contra la primera liebre que ha saltado de la madriguera de esRadio. He aquí el enigma que conduce a la opinión que sostiene que el sacerdote solo haya sufrido una pataleta infantil, un puñado de celos memos y ridículos tratados como una venganza de culebrón de segunda.

He aquí que, o eso es así, o habrá que apelar al señor Cardenal de Madrid, don Antonio María Rouco, para que modere y atempere la actitud del Padre Bru y del abogado que presuntamente le haya aconsejado proceder al respecto de esta guisa.