El oso polar se encuentra actualmente en peligro de extinción debido tanto a la caza a la que se ha visto sometido, como a la destrucción de su hábitat, que cada año va siendo mayor debido al calentamiento global.

Los posibles orígenes del oso polar

Se han hallado fósiles de hace más de 110.000 años de antigüedad. Se cree que el oso polar tiene su origen en una población aislada de osos pardos que se haya tenido que ver sometida a un fuerte cambio genético para adaptarse a las glaciaciones del Pleistoceno.

Se han descubierto también fósiles de una subespecie de oso polar, la llamada Ursus maritimus tyrannus, más grande que la actual y que se extinguió en el Pleistoceno.

Según demuestran algunos estudios, el oso pardo y el oso polar comparte muchos rasgos genéticos e incluso pueden reproducirse entre ambos, lo que da paso a los osos conocidos como Grolares. Aunque el oso pardo y el oso polar son sumamente parecidos, se consideran especies separadas debido a sus diferencias en el comportamiento, a su metabolismo, y sobre todo, a que uno no puede sobrevivir en el hábitat del otro.

El oso polar y sus características

  • Los machos pueden llegar a pesar entre los 400 y los 600 kilos, y las hembras entre 170 y 300 kilos, pero para dar a luz suelen acumular grasa extra, lo que las lleva a pesar entre 350 y 500 kilos.
  • Pueden llegar a medir 2,5 metros de largo los machos y cerca de 2 metros las hembras.
  • Los adultos ingieren alrededor de 30 kilos de comida al día, mientras que las crías necesitan 1 kilo para su sustento.
  • Los osos polares no beben agua. Los líquidos necesarios para su supervivencia los consiguen de la sangre que beben de sus víctimas.
  • Los osos polares pueden llegar a vivir hasta los 30 años.
  • Las patas las tienen más desarrolladas que los osos pardos, dado que les sirven tanto para andar como para nadar.
  • Está diseñado específicamente para evitar la pérdida de calor y para retenerlo lo máximo posible, para ello cuenta con orejas y cola pequeñas, una gruesa capa de grasa, piel de color negro para atraer mejor la radiación solar, y por supuesto, su denso pelaje, que al estar formado por pelo hueco le sirve de aislante térmico.
  • El pelaje generalmente es traslúcido, aunque al reflejarse la luz en él, se suele ver de color blanco. Se han dado casos de pelaje de color verde en osos que viven en zoológicos, pero ha sido debido a las algas que crecían sobre ellos.
  • Son carnívoros y cazan a sus presas en tierra, a pesar de ser muy buenos nadadores.

La reproducción del oso polar

Entre los meses de abril y mayo se suele llevar a cabo el apareamiento, pero cuentan con la llamada implantación diferida, es decir, a pesar de llevar el apareamiento en mayo, es hasta septiembre cuando comienzan a desarrollarse los óvulos.

Suelen dar a luz entre 1 y 2 crías, para lo que generalmente las madres cavan un refugio en el hielo. Es en esta etapa cuando utiliza la grasa que ha acumulado previamente, ya que antes y después de dar a luz no come nada, mientras que las crías se alimentan de la leche materna. Todo el peso y la grasa que las osas pierden en este proceso, deberán recuperarlo en el verano.

Las crías tienen 1 mes de gestación y al nacer generalmente miden 30 centímetros y pesan 700 gramos, no tienen dientes y son ciegas.

Calentamiento global y la caza, las principales amenazas del oso polar

Dentro del hábitat del oso polar no hay animales que representen amenaza para su supervivencia, el único animal que pudiera ser un peligro para él es la morsa, pero no suelen acercarse demasiado uno a otra.

Las principales causas de su extinción y que llevado a declararlo en peligro de extinción son dos: el calentamiento global y la caza.

El aumento de temperaturas, el deshielo y la consiguiente pérdida de extensión de su hábitat, son las principales causas de su extinción.

El calentamiento global no sólo está afectando a los asentamiento humanos, sino que los animales están comenzando a perder su hábitat y comienzan a verse amenazadas o incluso en peligro de extinción, quizá una de las especies que más se está viendo afectada por este tema es el oso polar, debido al deshielo que cada vez se produce con una mayor aceleración. A pesar de que Estados Unidos (uno de los países que más contribuye al calentamiento global con sus emisiones de gases de efecto invernadero) lo ha declarado como especie en peligro de extinción debido al calentamiento global en 2008, no ha llevado a cabo medidas de protección para evitarlo.

Otra de sus amenazas es la caza de esta especie. Antiguamente se cazaba para aprovechar su carne y su piel. Posteriormente su caza comenzó a hacerse como una medida para evitar que supusiera una amenaza a los poblados cercanos. Pero la caza dejó de ser para sustento y pasó a ser tan masiva que la población de osos polares vio amenazada seriamente su supervivencia, es por ello que países que cuentan en su suelo con este precioso animal, como Canadá, Rusia o Noruega, comenzó a regularse y a prohibirse en algunos casos. Rusia ha renunciado a la cuota que tiene asignada de caza de oso polar como medida para poder preservar la población.

Estamos a tiempo de frenar la extinción del oso polar, quizá tarde un poco más el revertir los efectos del calentamiento global, pero controlar su caza o incluso renunciar a ella, podría ser un factor clave para evitar perder esta especie.