Las redes sociales son un medio de difusión que permite influenciar a otros. Contribuyen con nuestro enriquecimiento cultural, favorecen nuestra creatividad y pueden condicionar nuestro estado de ánimo al tiempo que permite nuevas posibilidades de negocios.

Pero las redes sociales no son un concepto nuevo. El concepto de redes sociales que todos conocemos no solo se refieren a la nueva ola de espacios digitales para conocer personas y mantener antiguas amistades, es un concepto que existe desde antes del descubrimiento del internet. No es más que una extrapolación del sistema de redes sociales convencionales que existen fuera de la red desde que el hombre desarrollo sus capacidades sociales.

Difundir e influir

Las redes sociales son un motor de difusión de información y generador de influencia. James Fowler, experto en redes sociales de la Universidad de California, afirma que la información que compartimos en las redes sociales tradicionales se difunde y genera influencia a distintos niveles. Se difunde por conexiones de 6 niveles de separación, esto quiere decir que nuestros comentarios o las cosas que decimos llegan a un máximo de seis personas, amigos de amigos que son nuestros amigos.

Así mismo, la influencia o "contagio" que nuestras acciones ejercen en los demás o viceversa se producen en un rango de 3 grados de separación, es decir que afectan a un máximo de tres personas de nuestra red.

El advenimiento de internet ha venido a magnificar estos efectos.

La influencia en los sentimientos

Nuestro estado de ánimo, nuestros sentimientos, también están relacionados con el tamaño de nuestra red social. Un estudio realizado por Fowler, demostró que las personas más felices son las que tienen redes sociales mayores, aun cuando la relación con las personas que las integran sean superficiales y no los que menos amigos cercanos tienen, como solemos creer.

Esto es gracias a que, tanto en las redes sociales digitales como en las "análogas" esta influencia se produce por la presencia de las llamadas neuronas espejo que reflejan en nosotros los sentimientos que vemos en otros al activar en nuestro cerebro las neuronas que trabajan con las acciones que estamos viendo, siendo más influyentes las emociones positivas que las negativas. Es por eso que si vemos a alguien sonreír, nosotros sonreímos.

Somos seres sociales por naturaleza

Sin embargo, esta influencia de emociones esta limitada a la cantidad de amigos o personas de nuestro entorno social con las que mantenemos cierto nivel de interacción, una media de 150 personas aproximadamente, incluyendo nuestros familiares, según el estudio realizado por Robin Dumbar, profesor de biología evolutiva de la Universidad de Oxford.

No obstante, en las redes digitales, aunque podamos tener un número mayor de contactos, esta influencia se limita a aquellos con los que más relación tenemos.

El funcionamiento de estas nuevas redes sociales dependerá de cuan activos somos en ellas y del nivel de relación que llevemos con los integrantes de la misma.

Las redes sociales digitales, como Facebook y Twitter, son más efectivas para la difusión que para la influencia. El alcance de lo que hacemos puede llegar a más personas dependiendo de lo importante del asunto en cuestión y de cuánta interacción mantengamos con sus integrantes. Tal es el caso de los conflictos en Medio Oriente donde la represión mediática ha hecho de estos medios la vía para difundir el desarrollo de los acontecimientos fuera del mundo árabe.

En los negocios también se cuelan los principios de las redes sociales. En márketing, los encargados de realizar las estrategias de negocios orientadas al cliente saben que éste es influenciado, al momento de tomar la decisión de compra, por factores externos como el personal de venta y otros consumidores, por lo que la experiencia de compra debe ser maximizada para que dentro de su red influya y trasmita dicha información. Este tipo de gestión se traslada también a las redes sociales virtuales.

Nuestra creatividad también se beneficia de este tipo de redes siempre y cuando estén compuestas por personas de distintos lugares, culturas, formas de pensar, religión, etc. Esto enriquece el intercambio de conocimientos, lo que nos permite ser más creativos y exitosos.