El pensamiento más filosófico de Sigmund Freud intenta analizar cuál es el origen de la cultura, entendida como la existencia de normas (tabú y tótem) que nos impiden ser totalmente libres, teniendo esa aceptación de normas de forma voluntaria un origen claramente psicológico.

Análisis de los primates más desarrollados

Para analizar el origen de la cultura (el elemento estrictamente filosófico del pensamiento freudiano) Freud estudia las tribus más primitivas, y las condiciones de vida de los clanes de primates más desarrollados. Así encuentra que en estos clanes existe siempre una dictadura sexual establecida por un macho superior, no pudiendo tener el resto de machos relaciones sexuales con ninguna hembra. La forma que se tiene que decidir cuál es el macho dominador (y, por tanto, el único que puede tener descendencia) es la lucha individual.

Análisis de las tribus más primitivas: El Tótem

Por otra parte, las tribus más primitivas suelen tener el siguiente comportamiento cultural: la forma que tienen de establecer de qué tribu forman parte es un Tótem, o animal sagrado el cual sería el origen de la tribu. Este animal nunca puede ser atacado o devorado, excepto en determinados ritos donde lo que está prohibido es no comer su carne.

El Tabú

Al mismo tiempo existe un Tabú, o prohibición, de tener relaciones sexuales con miembros de la misma tribu. Freud explica este hecho a partir del Complejo de Edipo. Lo que sienten los machos dominados de una tribu es muy similar al que siente el niño dentro de un ambiente familiar, ya que el Padre, es el único que puede tener relaciones sexuales. Los machos dominantes no pueden vencer individualmente el padre y deciden colaborar entre ellos para matarlo.

El Complejo de Edipo

Ellos odian el padre, la quieren y tienen miedo de él (mismos sentimientos de ambivalencia dentro del Complejo de Edipo). Una vez lo han matado (posiblemente se lo han comido) se sienten culpables de lo que han hecho y subliman la figura paterna convirtiéndolo en un dios (Tótem), y al no poder reinstaurar la dictadura sexual, deciden prohibirse tener relaciones sexuales con las mujeres de la misma tribu (Tabú) naciendo así la cultura. Por eso no hay ninguna cultura que acepte el incesto, siendo el origen de esta prohibición y de la conducta exogámica. Como vemos, vivir en sociedad y la cultura, sólo es posible si limitamos nuestros instintos.

El Super-Yo, la norma moral

Por eso hay un Super-Yo que nos prohíba ciertas actitudes que acabarían con la convivencia social. Si no seguimos nuestros preceptos morales nace el sentimiento de culpabilidad. Por eso no podemos ser felices en una vida en común, ya que debemos limitar nuestra libertad. Esto conecta directamente con la idea política de Hobbes, quien decía que el estado nacía cuando los seres humanos renunciaban a su libertad en nombre de la convivencia social. El Conflicto entre el Super-Yo y el Ello es el precio que debemos pagar por nuestra convivencia y nuestra cultura.

El papel de la Religión

El ser humano infeliz que ve su miseria busca ayudas para combatirla, y lo encuentra en el sentimiento religioso. El poder de la Religión es muy grande ya que explica la realidad y nos fija las normas de conducta más adecuadas. El objetivo de la religión es dominar el mundo de los sentidos a través de un mundo irreal que los seres humanos desarrollan para sublimar y proyectar sus necesidades. El Dios juez es la figura paterna sublimada, padre protector y represor.

El papel del Arte

El Arte sería también un intento de solucionar la miseria humana, pero esta vez a nivel individual. Cuando el artista es capaz de conectar con la infelicidad del público, nace la obra de arte y el reconocimiento del artista.