La comedia tuvo su origen en los “cantos fálicos”. Al menos así lo indica Aristóteles, que proporciona dos etimologías para la palabra comedia. La de “kome” que significa aldea, de origen dorio, y “komodia”, canto del “komos”. Eran estos komoi un tipo de cántico que se celebraban por toda Grecia. Se hacían con ocasión de unas procesiones que en tono de burla y de gran libertad se celebraban en honor de Dionisos, el dios del vino, la fiesta, la desmesura y la alegría. En esas procesiones se llevaban falos, simbolizando la fuerza generadora de la naturaleza y se entonaban canciones de tipo burlesco. A este desfile y a las canciones se los denominaba komos.

Faloforías

En el komos los participantes, además de llevar falos, se disfrazaban de animales, como se puede apreciar en algunas cerámicas, donde aparecen figuras zoomórficas en relación con estas procesiones. En la obra Los acarnienses de Aristófanes, se describe la celebración de una faloforía, la celebración del falo como fuerza generadora. En estas celebraciones se permitía la parresía, es decir, la libertad de lenguaje, que posibilitaba la procacidad, improvisación e incluso la crítica en tono festivo y orgiástico.

Por otras fuentes literarias y arqueológicas, se sabe que en toda la cultura griega se daban ciertas representaciones mímicas de tipo cómico, enlazadas con la religión. En ellas se mantiene el tono jocoso, burlesco, e incluso insultante. En algunas de ellas se usaban máscaras. Fueron famosas las farsas megarenses, muy populares. En la Magna Grecia se representaban también los llamados fliakos que destacaban groseramente el trasero y el falo.

Otras fuentes

Sin embargo, se pueden rastrear algunas manifestaciones anteriores a las apreciaciones de Aristóteles, como unas breves actuaciones representadas por personajes disfrazados, de tipo popular, y de carácter profano, sin contacto con el ritual religioso que sí tenían los cantos fálicos. Hay rastros de estas representaciones por toda Grecia.

Además, la comedia griega, según se va fraguando en el Ática, funde la farsa de tipo popular con la lírica posiblemente en una época muy antigua.

Autores

En el Ática también, antiguas tradiciones adjudican la invención de la comedia a Susarión o a Epicarmo. Aunque ninguno de los dos sea el inventor de la forma dramática comedia, quizá sean autores que escribieron algún tipo de obra cómica a partir de las farsas. El primer nombre atestiguado históricamente es el de Quiónides.

Aristóteles

Para el nacimiento de la comedia, como de la tragedia, han influido elementos muy dispares, pero se pueden encontrar puntos comunes a partir de lo que Aristóteles dicen de ellas en la Poética. En efecto, ambas nacen del placer natural de imitar, haciéndola remontar hasta Homero, del que dice que en vez de teatralizar el reproche, lo hace con lo risible.

A partir de ese elemento común, se van a distinguir los autores de comedia y tragedia debido a la tendencia natural de cada uno. Pues de manera natural unos se inclinaban a tratar los personajes y temas propios de la tragedia y otros los de la comedia

Siendo la poesía la imitación de hombres que actúan, unos imitan a los hombres como siendo mejores, y de ahí procede la tragedia, y otros como siendo peores, de donde procede la comedia.