Muchas mujeres se sienten presionadas creyendo que deben alcanzar el orgasmo durante el acto sexual para ser normales. Pero el informe Hite sobre sexualidad femenina ha demostrado que sólo el 30%, aproximadamente, de las mujeres sienten el orgasmo con regularidad a través del coito y el 70% restante lo experimentan debido a la estimulación clitoral.

De hecho, las mujeres de hoy, en general, saben perfectamente que no tienen ningún defecto de fábrica por no llegar al orgasmo durante el coito, porque pueden conseguirlo fácilmente de otras maneras.

La vagina no es la responsable del orgasmo

Albert Ellis (1913-2007), norteamericano y uno de los psicólogos más influyentes del siglo XX, afirmaba que “las mujeres pueden tener orgasmos de muchas formas distintas, especialmente si se estimula la región del clítoris, no la vagina”.

Y es que la vagina es relativamente insensible al estímulo sexual, porque, entre otras cosas, si fuera sensible, las mujeres no serían capaces de tener niños, ya que el parto sería dolorosísimo, mucho más de lo que es ahora, aún siendo una zona relativamente insensible.

El clítoris es el órgano sexual por excelencia

El clítoris es semejante al pene, pero, al contrario que este, es interno y está localizado en la parte superior de la vulva. Las mujeres normalmente alcanzan el orgasmo mediante la estimulación del clítoris, que puede ser indirecta, pero ha de ser suave, lenta y continuada.

A las mujeres no se les puede obligar a llegar al orgasmo por la estimulación vaginal durante el coito. Tampoco hay ningún motivo para que las dos personas alcancen el orgasmo al mismo tiempo, lo que, por otro lado, presiona a la mujer y la obliga a fingir.

La psiquiatra estadounidense Mary Jane Sherfey (1918-1983), en su libro Naturaleza y evolución de la sexualidad femenina afirma: “Los orgasmos vaginales son infrecuentes en mujeres aparentemente normales, debido a la carencia de terminaciones de nervios sensitivos en el cuerpo principal de la vagina, aunque algunas mujeres confunden con facilidad un orgasmo vaginal con uno clitoral”.

El clítoris, por tanto, es el órgano sexual y la vagina es, primordialmente, el órgano de la reproducción.

Los orgasmos femeninos

Hasta hace relativamente pocos años a los orgasmos femeninos no se les daba importancia para la satisfacción sexual de la mujer. Cuando una mujer no llegaba al orgasmo se le denominaba frígida y todos pensaban que tenía algún tipo de problema físico.

No obstante, para la mayoría de las mujeres el coito no es la expresión básica de su sexualidad, porque, aunque el coito está relacionado con la eyaculación y el orgasmo del hombre, esto no es así para la mujer.

A pesar de ello, aún hay muchas personas que aceptan la ecuación orgasmo vaginal igual a normalidad, creencia errónea que suele producir sentimientos de frustración y culpa en la mujer. La vagina constituye el receptáculo para el pene y el semen, así como para el parto, pero normalmente no es útil para liberar la tensión sexual femenina.

La zona clitoral produce sensaciones eróticas

Según la ya citada Mary Jane Sherfey, “la estimulación accidental de la zona clitoral produce generalmente sensaciones eróticas, mientras que la estimulación del tercio inferior de la vagina, tal como la que ocasionan los tampones, irrigadores, etc., no produce dichas sensaciones”.

Alfred Kinsey (1894-1956), médico y sexólogo de prestigio universal, afirmaba que “el clítoris desempeña un papel importante, si no único, en la respuesta orgásmica” y que “el orgasmo vaginal es un imposibilidad biológica”.

Por su parte, el ginecólogo William Masters (1915-2001) y la psicóloga Virginia Johnson (1925- ), matrimonio pionero en el estudio científico de la respuesta sexual humana, sostienen la misma tesis descrita anteriormente en cuanto a la habitual ausencia de orgasmo vaginal y afirman que “la mayoría de los problemas sexuales son por falta de información y de educación sexual”.

Tópicos erróneos

La conclusión científica es que la mayoría de las mujeres sienten el orgasmo en el clítoris, la zona con mayor número de terminaciones nerviosas, mediante su estimulación lenta y continuada.

Sin embargo, lo que se muestra en la pornografía, el cine y la televisión es el tópico erróneo de que la mujer llega al orgasmo, sobre todo, mediante el coito. También refuerza este tópico, por ejemplo, la publicidad de la viagra, que parece insistir en que la actividad del pene es la única forma satisfactoria de relación sexual, ignorando al clítoris que es la realidad del placer de la mujer.

Lo importante es no dejarse llevar por lo que se dice a nivel de la calle, sobre todo, para no confundir a la mayoría de las mujeres, que deben recordar que su disfrute está en el punto C, o clítoris.