A diferencia de la tradición occidental para la cual el orgasmo se limita a un breve momento y a una reacción del cuerpo, en esta forma de sexualidad practicada en ciertos círculos de tradición mística hindú y china; el orgasmo tiene una duración prolongada y es un acto sagrado, para lo que se requiere de un arduo entrenamiento y del manejo de algunos conceptos.

El orgasmo en la cultura occidental

En occidente, el orgasmo o el clímax de placer, se busca mediante la estimulación genital y sobreviene una vez que se desencadenan movimientos espasmódicos involuntarios y placenteros en la zona pélvica. Estos movimientos a veces son descritos cuando de mujeres se trata, como una onda que recorre el canal vaginal, y cuando se trata de varones, como una onda que recorre la próstata hasta el canal uretral, acompañado en este caso la eyaculación.

Un orgasmo que integra lo físico, lo emocional y lo espiritual

Para los practicantes de la sexualidad sagrada, estas convulsiones pélvicas que se experimentan durante el orgasmo a la manera occidental, no resultan más que el reflejo de una energía que se encuentra estancada y que solo logra movilizarse de forma muy local y momentánea.

Dentro de la práctica de la sexualidad mística, el acto sexual no se limita a la compenetración física y emocional con la pareja, comprende además una compenetración energética; y es cuando esta última tiene lugar, cuando se produce el orgasmo, el cual puede prolongarse durante largo tiempo y no conlleva necesariamente la eyaculación masculina.

La sexualidad mística oriental comprende técnicas muy precisas, y dos conceptos fundamentales que son las llamadas órbita micro cósmica y macro cósmica.

Órbita micro cósmica

La órbita micro cósmica es descrita como la pequeña circulación de la energía y corresponde a la corriente de energía vital que recorre el tronco en una línea central, en forma ascendente en la parte posterior, y descendente en la parte frontal del cuerpo. Es en este trayecto donde también se ubican los siete chacras principales.

Que esta energía circule es sinónimo simplemente de estar vivo. Pero en la mayoría de las personas el flujo se ve perturbado y ralentizado por malas posturas, contracturas y contenciones y alteraciones emocionales; reflejándose en falta de vitalidad y alteraciones de la salud.

La liberación de la órbita micro cósmica, específicamente mediante la disciplina del "qi gong" (cualquier disciplina tradicional bien practicada puede funcionar: artes marciales, acupuntura, yoga, temazcales), permite no solo mejorar la salud en todos los sentidos, si no desarrollar una plena consciencia corporal y también estar en condiciones de una unión y recepción mayor de la energía del exterior a través de la órbita macro cósmica.

Órbita macro cósmica

La órbita macro cósmica frecuentemente es descrita como la integración de la órbita micro cósmica con la circulación de la energía vital en brazos y piernas, pero además comprende la apertura a la energía vital del cielo a través de “Baihui”, que en la tradición hindú es llamado “sahasrara” chacra.

La órbita macro cósmica también se abre a la recepción de la energía vital de la tierra a través del punto “Yong quan” el primer punto del meridiano de riñón ubicado en la planta de los pies, ubicado en la parte media, un poco atrás de los dedos.

Éxtasis sagrado

El "Ananga Ranga" un manual sexual hindú escrito por Kalyana Maya en el siglo XV o XVI, describe en sus páginas "En un abrazo tus sentidos se animan como las hojas de un árbol. Incluso sus raíces se estremecen. Y un fuerte viento, una fuerte energía te invaden, haciéndote vibrar, haciendo bailar a cada célula de tu cuerpo."

Y es que en el orgasmo místico oriental, además de que ocurre una fusión de la energía vital de la pareja, tiene lugar también una mayor vinculación con la energía del exterior y con las fuerzas más esenciales o divinas, sobreviniendo de esta forma una expansión de la conciencia, o los estados alterados de conciencia, en donde además de intensificarse la percepción, pueden llegar a tener lugar visiones o revelaciones.