Patrick Rothfuss nos trae un mundo fantástico lleno de misterio que engancha de la primera hasta la última palabra.

El nombre del viento es una novela fantástica que tiene lugar en un mundo tan misterioso como fantástico. Se trata del primer tomo de una historia llena de misterio y fantasía que no deja indiferente a nadie. El lector que abre y lee la primera página, no podrá desengancharse ni tras el final.

La historia de un posadero

La historia nos sitúa en una tranquila posada en la que aparentemente no va a suceder nada. No obstante, para el lector avispado se comienza a oler el escenario de una serie de sucesos que no dejarán indiferente a nadie. Desde el primer capítulo el misterio está servido.

El nombre del viento nos va a narrar la historia de ese simple posadero, que guarda en su silencio la gran verdad de la leyenda de un héroe. Como todas las leyendas, la de nuestro protagonista también se ha visto hiperbolizada por las lenguas populares, por ello se dispone a contarnos las cosas tal y como sucedieron.

Un mundo fantástico nuevo

El escenario de esta particular historia no es ningún terreno conocido. Patrick Rothfuss se ha encargado de crear un mundo imaginario al que no le falta detalle. Encontramos una región con sus propias leyendas, tradiciones, religión, moneda, idioma y una larga tradición folklórica entre otros muchos detalles.

El autor se encarga de darnos esta información poco a poco. Gracias a ello la vamos asimilando y acabamos tan impregnados de esta tradición que la vemos como parte de nosotros mismos. No es difícil imaginarse de repente andando por las calles de la Mancomunidad o contemplando estanterías de libros interminables en el Archivo de la Universidad.

Tal es la maestría de este nuevo escenario y el cuidado de sus detalles, que pocos críticos dudan a la hora de compararlo con Tolkien y su Tierra Media. El paralelismo es visible y podríamos afirmar que ha servido de inspiración, pero en ningún momento es un intento de copia y/o emulación del creador de El señor de los anillos.

Magia y fantasía reales

Una de las cosas que más llaman la atención de esta historia es la veracidad y lógica de su magia y fantasía. Sus protagonistas no son magos con super poderes que sacan de la nada. Aquí hablamos de arcanos, personas normales y corrientes que han estudiado simpatía y conocen el nombre de las cosas. Es una magia al alcance de cualquiera, tan solo hay que conocer las cosas por su nombre.

En cuanto a sus animales fantásticos, su anatomía y biología también es lógica. Nos explica con detalles que podrían ser completamente verídicos cómo funciona, por ejemplo, el organismo de un dragón, haciendo su existencia posible.

Misterios que nos conducen a más misterios

También cabe destacar cómo se enlazan los misterios en la obra. Todos conocemos el típico esquema de la narrativa: introducción, nudo y desenlace. Sin embargo, lo interesante de la obra (o al menos una de las cosas interesantes de esta) es cómo el autor rompe con ese esquema clásico y decide darnos un nudo lleno de misterio y de más nudos a medida que nos presenta a los personajes.

No hay tiempo que perder, lo más importante de la historia es el misterio y para ponernos en situación, nada mejor que un par de intrigas. De este modo, un misterio nos lleva a otro y a otro más, mientras el lector, poco a poco, se va impregnando de la historia y se va haciendo un mapa mental de la dinámica.

Asimismo, esta particular introducción es la que nos ayuda a comprender la complejidad del mundo creado por Patrick Rothfuss. Un claro ejemplo es la moneda. Como ya hemos dicho, el autor ha incluido hasta este mínimo detalle y en lugar de explicarnos cómo funciona el cambio y el valor de cada moneda, el lector tiene que ir aprendiéndolo según la situación, que es como realmente todos hemos aprendido el valor del dinero. Es una genial forma de captar al lector y abrirle la mente. Además de mantenerlo atento, lo introduce de lleno en la historia.

El primero de tres

No obstante, una historia tan larga y fantástica no puede contarse a la ligera, por ello el narrador dosifica su leyenda en tres días. El nombre del viento es, pues, el primer libro de una triología que promete mucho.

Sería un error decir que se trata de un autor más que se apunta a la moda de las triologías. Simplemente, una historia de esta magnitud no puede ser contada en unas pocas páginas. Los detalles y el misterio creado merecen una triología, que ya se está abriendo paso en el mundo literario.

Sin duda, un libro de lectura recomendada por todos aquellos que ya han disfrutado de su maestría y que esperan con impaciencia que Patrick nos deleite con la publicación del segundo y el tercer día El temor de un hombre sabio y Las puertas de piedra.