La definición más representativa y utilizada actualmente del autismo es la de la DSM III.

Ante un alumno autista que llega nuevo al centro, se generan diferentes tipos de reacciones. Por un lado están los que creen en la integración y por otro están los que son partidarios de la segregación y el uso indriscriminado de los centros de Educación Especial (llenos en algunos casos). Lo mejor es que el centro en su conjunto tenga claro que el hecho de tener un alumno autista va a requerir de una serie de esfuerzos que variarán en función del nivel intelectual del niño y que las buenas relaciones entre profesor y alumno son fundamentales.

El proyecto educativo de centro.

Respecto al proyecto de centro (la organización escolar), es fundamental dejar claros los procedimientos a seguir en la identificación, organización, valoración y posterior actuación con el niño autista.

Personalizar el proceso educativo coordinando la actuación docente de todos los implicados en su educación, canalizar la participación familiar etc.

El proyecto curricular.

El currículo oficial hay que adecuarlo al contexto y a las características del alumnado en cada etapa. Los maestros de cada etapa educativa planifican su trabajo de forma que su acción docente sea coherente.

El proyecto curricular de etapa es primordial para que el niño autista pueda desarrollar de una manera lo más normalizada posible su aprendizaje. El equipo docente decide, basándose en el proyecto de centro, el qué, cómo y cuándo enseñar y evaluar.

Las adaptaciones.

Las adaptaciones (ACI)que se realicen deben tender a que el niño autista alcance las capacidades propias de cada etapa según sus posibilidades; por eso hay que tener en cuenta que deben implicar la consecución de los objetivos generales de etapa.

Adaptaciones de acceso al currículo.

Provisión de recursos o materiales que faciliten el proceso de aprendizaje:

  • Situarlo en un lugar del aula cercano al maestro y rodeado de los compañeros con los que tenga mejor relación.
  • Proporcionarle los materiales y recursos que neccesite.
  • Potenciar la aceptación entre los compañeros realizando trabajos en grupo.
  • Las notas y mensajes de las paredes o aula en general que sean claros, de fácil comprensión (si los entiende él, los entienden todos y nadie pierde).
  • Durante las clases magistrales, apoyar las explicaciones con refuerzos visuales (a ser posible llamativos para captar su atención).

Adaptaciones curriculares.

Modificaciones en los objetivos, contenidos, criterios y evaluación:

  • Adecuación de los objetivos, contenidos y criterios de evaluación.
  • Dar prioridad a los objetivos y contenidos que por su naturaleza vayan a ser más positivos para el niño autista.
  • Hacer una temporalización flexible. El niño puede alcanzar los objetivos y/o los contenidos en un tiempo distinto a sus compañeros.
  • También podemos añadir objetivos y contenidos que consideremos necesarios para su desarrollo. En el caso del niño autista, es preciso introducir objetivos sobre relaciones sociales, habilidades sociales, etc. En cualquier caso, todos los que se añadan tendrán sus criterios de evaluación.
  • La eliminación de objetivos y contenidos que el alumno no va a poder superar. Realmente no es una eliminación, es un ajuste en la temporalización ya que se retomarán cuando el alumno esté preparado.
Modificaciones en la metodología:

  • Métodos participativos y enfocados al trabajo cooperativo.
  • Como suelen tener dificultades con la expresión oral, recurriremos a técnicas de dramatización y acudirá a la logopeda del centro.
  • Introducir actividades individuales en el aula de pedagogía terapéutica para trabajar o reforzar las tareas en las que tiene dificultad.
  • Cualquier actividad en la que se sienta motivado, trabaje con sus compañeros o se sienta autónomo, suele ser positiva para él.

Información a tener en cuenta.

  • Los niños autistas dan preferencia a los estímulos más próximos (olor, tacto).
  • Tienen manierismos como andar con las puntas de los pies, dificultad a la hora de imitar movimientos y gestos.
  • Ausencia de contacto visual (no mantiene la mirada).
  • Un gran déficit social. Aunque en edad temprana es muy acusado este déficit, con el tiempo, y si el desarrollo del lenguaje se produce, va disminuyendo. No obstante siempre tendrá dificultades en los juegos cooperativos y de equipo. Hay que fomentar su aceptación desde el primer día para evitar posibles episodios de bullying en un futuro..
  • Respecto al lenguaje, hay un alto porcentaje (alrededor del 50%) que no consigue desarrollarlo. Con la dificultad añadida que hay ausencia de gestos y expresiones faciales.
  • El nivel de CI depende de cada uno, sí que es cierto que influirá mucho tanto en sus relaciones sociales como en el progreso escolar. La inteligencia suele ser baja.