El antiguo Museo de Ciencias Naturales del Castell dels Tres Dragons de Barcelona cerró sus puertas, en el 2010, para transformarse y renacer como Museu Blau, inaugurado en marzo del 2011.

El nuevo museo recoge las colecciones que albergaba, desde el s.XIX, el antiguo edificio de la Ciutadella. El actual museo de ciencias naturales, Museu Blau, gracias al cambio de sede, ha ampliado su fondo y su espacio para adecuarse a las demandas de los visitantes actuales.

Por otra parte, el Museo del Castell dels tres Dragons continua formando parte del proyecto museístico de ciencias naturales en Barcelona que integra el Museo Azul, Jardín Botánico, Museo Martorell y el edificio modernista de la Ciutadella. Así, el Castell dels Tres Dragons continua reconvertido en sede cientifica.

Del Museo de Ciencias Naturales al Museu Blau

El fondo del museo de Ciencias Naturales estaba emplazado en el parque de la Ciutadella, concretamente en el Castillo de los Tres Dragones, vestido con el encanto de la arquitectura modernista. El Museu Blau se sitúa actualmente en el moderno complejo del Fórum en un edificio azul cobalto, diseñado por Herzog&DeMeuron, que destila aires de vanguardia por los 4 costados.

Asimismo, el museo, en general, ha sufrido un cambio radical, las vitrinas con cajones de madera, los grandes ventanales, que nos retrotraían a aquellos tiempos del auge de investigadores naturalistas con afán de coleccionismo, como Francesc Martorell i Peña, han dejado paso a un complejo moderno, donde la iluminación esta perfectamente diseñada para destacar lo más importante, y con una amplia gama de contenidos multimedia.

El cambio ha significado el paso de un museo para ser visto a uno de carácter interactivo. Los contenidos multimedia del Museu Blau se amalgaman junto a los vetustos restos de animales sometidos a taxidermia, esqueletos, herbarios de hojas amarillentas, minerales y meteoritos.

Objetivos del Museu Blau

El objetivo principal de este museo es el de acercar al público al mundo de la naturaleza. Gaia, la Tierra entendida como un ser vivo en la que cada ser es valioso y especial. Descubrir el entorno que nos rodea, ofrecer una visión sobre los problemas medioambientales y obtener conocimientos generales sobre diversas áreas de las ciencias naturales.

Su versatilidad permite satisfacer a un público diverso, el museo organiza actividades para niños, posee espacios para debatir y profundizar en conocimientos, y una mediateca que cuenta con “la Fonoteca Natura Sonora” formada por 80.000 sonidos de animales y hábitats diversos de nuestro planeta.

Recorrido por las instalaciones del Museu Blau

Desde el vestíbulo podemos observar el famoso esqueleto de ballena rorcual que nos recibe suspendida en el techo sobre las escaleras que suben a la primera planta.

En el primer piso encontramos la recepción, la mediateca, la sala para niños de 0 a 6 años, el recinto que acoge las exposiciones temporales, diversas salas y aulas.

Una vez en el recinto, donde se alberga la exposición permanente denominada “la Tierra hoy”, nos sumergimos en el inicio de la vida. Diversas pantallas multimedia nos hablan del origen de nuestro planeta retrotrayendo al espectador al Big Bang. Vamos avanzando en el tiempo y llegamos a los fósiles, entre los que cabe destacar la réplica del esqueleto de mosasaurio, reptil de gran tamaño de vida marina, el original se encuentra en la Briham Young University (Utah).Tras los fósiles, encontramos mamíferos, aves, insectos y peces, seguidos por las colecciones de hongos, microbios, algas y plantas.

El fondo de “la Tierra hoy” consta de 4500 piezas que contribuyen a ofrecer una visión globalizadora de los elementos más representativos de la vida en el planeta.

La tecnología

Una de las diferencias más destacables entre el antiguo y el nuevo museo es la aplicación de técnicas multimedia.

A lo largo del recorrido nos acompañan los audiovisuales, algunos en pantallas que se distinguen por la originalidad de sus formas y otros proyectados directamente sobre las paredes. Las mesas multimedia de pantalla táctil e interactiva nos ofrecen información exhaustiva y detallada sobre la colección.

Por otra parte, pantallas móviles nos permiten estudiar a fondo las réplicas y materiales que se exponen al alcance del visitante en diversas mesas.

Talleres y actividades para niños

El museo cuenta con una sala reservada para los más pequeños, denominada “el nido de la ciencia”. En ella hallamos diversos materiales como huesos o piel de animales, para poder jugar y tocar, mil objetos ante los que los pequeños se plantearán un sinfín de preguntas, ese es el objetivo principal de esta sala: despertar la curiosidad por el entorno y al mismo tiempo descubrir las ciencias naturales y aprender a conocer y preservar el medio que nos rodea.

Es necesario reservar en recepción el turno horario para realizar la actividad.

Por otra parte, los fines de semana, exceptuando el mes de agosto, se organizan diversos talleres dirigidos a familias con niños. El objetivo: iniciar a los pequeños al mundo de las ciencias naturales de una forma lúdica y divertida.

Acercarse a las ciencias naturales

La diversidad de temas sobre ciencias naturales que se exponen en el museo permite que el visitante pueda pararse y profundizar en aquellas áreas de conocimiento que más le interesen.

Dos estilos diferentes para un mismo fondo museístico. El antiguo museo de Ciencias Naturales, a pesar del entrañable encanto de su romanticismo añejo, deja paso a la modernidad delegando sus funciones en el Museu Blau cuya visita resultará satisfactoria tanto para el especialista en ciencias como para los niños de preescolar.