Chile ha sido un país con algunas cosas excepcionales vividas en América Latina y muy parecido a Argentina por lo demás. Primero Chile se caracterizó por la lucha genocida contra los indios araucanos, las cuatro guerras civiles entre pipiolos liberales y pelucones conservadores, las dos guerras contra Perú y Bolivia, contra la Confederación Perú-Bolivia y la Guerra Anglo Chilena del Guano y el Salitre del Pacífico y la clásica lucha de clases y de raza chilena -la historia geopolítica expansionista, belicista y chauvinista- que engendró a Pincohet, quien apoyó -consecuentemente- a Inglaterra en las Malvinas contra los intereses nacionales argentinos.

Pero también es peculiar por dos mitos poéticos como Pablo Neruda y Jorge Luis Borges. Neruda se constituye en la contraposición de Borges, porque el primero es un modelo negativo de contenido sin forma, y el segundo es un tipo negativo de forma sin contenido.

El argentino aparentaba una erudición infinita, pero en la práctica era una pseudoerudición. Neruda por su parte se definía como un sujeto que despreciaba la cultura. Es más, Neruda establece de inmediato las diferencias que lo separaban de Borges, pues este último está más preocupado de la cultura y esto a Neruda no le seduce.

La vida de Neruda

Neruda cuando aún no llegaba a los veinticinco años define sus gustos y disgustos, afirmando: "A mí me gustan los grandes vinos (...) Tengo hasta cierto desprecio por la cultura, como interpretación de las cosas (...)" (José Lora: Mitologías Universales y Latinoamericanas. 2003, página288). Se dice que Neruda a los trece años era una máquina de leer libros y a los veinticinco despreciaba la cultura. Sin duda este es solo un producto de la fiebre pandémica que se denomina chauvinismo.

Sin duda, su arribismo (capacidad para ejercer de vividor, puesto en el cuerpo diplomático, político "comunista", etc.) lo llevaron hasta el Premio Nobel, con la ayuda del Estado nacional chileno, del socialimperialismo soviético y de sucesos allegados -e instalados- en la academia Nobel.

Fue así como el poeta a lo largo de su vida utilizó a todas las personas de su entorno, instituciones y partidos en función de sus muy individuales intereses pequeñoburgueses, vendiéndoles supuestamente una poesía sexual, social y política. Su sueño no era editar en Argentina ("Argentina me parece aún una provincia", escribe) sino en España (Ibid. 2003, página 280), ya que desde joven se trazó el sueño de conquistar la capital del idioma.

El 8 de julio de 1945 Neruda ingresó públicamente en el Partido Comunista. El mes siguiente empezó a escribir Alturas de Macchu Picchu. Además de comenzar a vivir de la política de Moscú y a traficar con una de las 10 maravillas del mundo, construyendo -para muchos- el mito poético.

Sin duda, las casas de Neruda, su biblioteca -cinco mil volúmenes- joyas bibliográficas son parte del arribismo nerudiano en el ámbito político. Por lo que esto y muchas otras cosas más reflejan -según José Lora Cam- que Neruda solo fue un "vividor del comunismo, que utilizó a maravillas, hombres e instituciones hasta arribar el Nobel" (2003, página 283). Y siempre siendo apoyado por el Estado chileno.

El problema de Argentina y Chile siempre fue casi idéntico -desde la conquista hasta casi todo el siglo XIX con el genocidio de indios y la represión al movimiento popular en ambos países-. Las matanzas de Pinochet y Videla son similares, solo que el caso argentino argentino fue casi diez veces más grave, aunque los chilenos fabricaron el mito de decenas de miles de muertos y millones de exiliados.

La Hipocresía Nerudiana

Neruda solo se nutre de los valores del mundo occidental. De él toma su individualismo burgués y su hipocresía emocional como "los veinte poemas y las primeras residencias" (Íbid. 2003, página 286). Solo siendo un "renegado vendeobrero de los ideales de Marx, Lenin y Mao Tse-Tung".

En este sentido, la ignorancia de la historia por parte de Neruda fue puntializada por Eduardo Galeano: "(...) muchos intelectuales de izquierda que suelen asomarse con lentes ajenos a la historia de nuestros países, también comparten ciertos mitos de la derecha".

El Canto General de Neruda, espléndido homenaje a los pueblos latinoamericanos, se identifica con Sarmiento. A Francia lo califica de Rey leproso rodeado por la extensión de los yerbales... Neruda incurre en estas aberraciones históricas porque su patria siempre fue la colonia -semicolonia- más fiel a Inglaterra.

Por ello, Neruda es uno de los más grandes mitos de la historia de América Latina como el de Bolívar, el mas grande oportunista y traficante de la libertad. Pues solo quiso "hipotecar a los pueblos andinos, transformandolos en meras dependencias -colonias- inglesas" (Ibid. 2003, página 287).

Por lo tanto, Neruda tuvo cinco etapas de artista burgués en su vida: la primera fue un joven modernista, quizás su etapa más sana; luego toma notas eróticas; en su tercera etapa tiene una poesía nebulosa porque no decide su línea. Finalmente, en su cuarta etapa se convierte en un poeta comunista con poesía de la guerra española y de la Segunda Guerra Mundial en donde canta solamente sucesos del frente ruso, que careció de poesía de guerra como los poemas de Alberti.

Y en su quinta etapa y final escribe Odas Elementales y Nuevas Odas Elementales en donde rechaza su pasado. Son poesías con más jactancia, demagogia y falta de sinceridad.

No todos caían en sus juegos recibiendo críticas como la de Huidobro entre muchas: "La envidia de ese hombre amarillo y aceitoso es algo que llega a lo patético (...) lo que hay es que sigo siendo el único verdadero comunista entre todos esos falsos revolucionarios intelectuales trasnochados que se aferran hoy al comunismo por el espíritu arribista como antes (...)" (José Lora Cam: Mitologías Universales y Latinoamericanas. 2003, página 292).