Podemos encontrar leyendas sobre dragones a lo largo y ancho del mundo. Su simbología y comportamiento difiere de unas culturas a otras pero en todas ellas comparte una serie de características generales. Se le describe siempre como un ser de enorme tamaño con cuerpo de reptil cubierto de escamas, grandes garras y cola de serpiente. Muchos de ellos tienen alas y expulsan fuego.

Se les consideraba guardianes de grandes tesoros o caminos secretos, por lo que su simbología sería la de un guardián al que el héroe ha de vencer para alcanzar su meta. Al contrario de otros seres mitológicos no eran seres salvajes sino criaturas sabias e inteligentes, guardianes de secretos arcanos.

Tipos de dragones

Aparte del ya conocido dragón occidental y el oriental (con cuerpo de serpiente, sin alas y con melena de león), podemos encontrar diferentes tipos de dragones. Citamos a continuación algunos de los más conocidos:

  • El dragón de las hadas: De tamaño diminuto y alas de mariposa. Suelen alimentarse de frutos secos y flores. Reciben este nombre porque las hadas suelen utilizarlos como montura.
  • El wyvern: Parecido al dragón europeo pero con sólo dos patas traseras y una larga cola cuya punta suele ser venenosa.
  • El wyrm: Es un dragón acuático, sin alas ni patas que vivía en ríos, lagos o pequeñas cuevas submarinas. Se decía que podía alcanzar proporciones gigantescas.
  • La serpiente de mar: Al igual que el wyrn, no posee patas ni alas. Habitaba en los océanos y su presencia se señalaba en los antiguos mapas con la leyenda "Aquí hay dragones". Los marineros relataban sus encuentros con estos gigantescos seres, capaces de destrozar por completo un barco y devorar a su tripulación.
Podemos clasificar también a los dragones según el color de sus escamas:

  • Dragones verdes: Son maestros de la intriga, las mentiras y las murmuraciones. Vivían en bosques, cerca de lagos y ríos y solían camuflarse en lugar de atacar directamente. Se dice que su aliento es venenoso.
  • Dragones negros: Viles y de mal temperamento, de fétido aliento y aspecto demacrado y esquelético. Viven en zonas pantanosas y de su boca sale ácido.
  • Dragones rojos: Viven en montañas y volcanes. Son avariciosos y gustan de acumular tesoros, comer carne humana y secuestrar doncellas. Expiran fuego por la boca.
  • Dragones azules: Son reflexivos y solitarios y tienen un cierto sentido de la moral. Viven en estepas o desiertos y pueden arrojar rayos con su respiración.
  • Dragones blancos: Son criaturas inteligentes y solitarias, que suelen vivir en planicies heladas. Al ser de tamaño más pequeño que sus congéneres son más cobardes. Emanan escarcha helada al respirar.

Dragones occidentales y orientales

Para los europeos el dragón era una bestia maligna, un ser diabólico que llevaba la muerte y la destrucción. En muchas de las mitologías anteriores al cristianismo se le consideraba un ser del inframundo. Para los cristianos de la Edad Media encarnaba el pecado y el hecho de representarle bajo la figura de santos y mártires simbolizaba la victoria de la fe sobre el diablo. En las leyendas de la época guardaban grandes tesoros o princesas cautivas y el héroe que lograse matarlos habría logrado vencer a la más astuta e imponente de las criaturas.

En Oriente sin embargo, los dragones eran adorados como representantes de las fuerzas de la naturaleza y el universo y como símbolos de buena fortuna. Los dragones orientales no escupen fuego ni tienen alas, aunque sí pueden volar gracias a la magia. Es el símbolo imperial de China y uno de los signos más poderosos de su horóscopo.

El mito de los dragones hasta la actualidad

Las leyendas sobre dragones han aparecido en muchas culturas antes de que éstas tuvieran contacto entre sí. Aunque hay quienes toman este hecho como fundamento para decir que esta especie existió en la antigüedad y que luego se extinguió, podemos explicarlo por los fósiles de dinosaurios extendidos por todo el mundo que pudieron tomarse como esqueletos de estas criaturas.

Sea como fuere, su leyenda se ha perpetuado hasta nuestros días, tanto en la literatura como en el cine. Podemos destacar las novelas de "Eragon" de Christopher Paolini, la saga de "Los jinetes de dragones de Pern" de Anne McCaffrey y la trilogía "Memorias de Idhun" de Laura Gallego García. Respecto a películas sobre estos seres destacamos "El Imperio del fuego", "Corazón de dragón" o la reciente película de animación "Cómo entrenar a tu dragón".