La comunidad gay-lésbica argentina tiene una tradición que desarrolla todos los años en vísperas de San Valentín: Se encuentran en un picnic para celebrar el amor sin discriminación y en plena diversidad con el lema: Mismo Amor, Mismos Derechos

Como la Marcha del Orgullo, esta modalidad autóctona argentina ya se sumó al calendario de actividades del movimiento a nivel mundial, y se realiza en ciudades como Río, San Pablo, Montevideo, New York, Madrid, etc.

Matrimonio Igualitario en Argentina

Pero esta edición tuvo un aliciente, y es que la comunidad gay-lésbica en argentina logró el matrimonio igualitario, y esta vez decenas de familias de parejas del mismo sexo disfrutan de iguales derechos en el Planetario de la Ciudad de Buenos Aires.

Esta conquista fue producto de una larga lucha que comenzó con Carlos Jauregui, un referente que visibilizó un movimiento que en vías judiciales logró imponer sus derechos, con el casamiento de Alex Freire y José María Di Bello.

Logro del Matrimonio Igualitario

Tras el goteo de casamientos por vía judicial, poco a poco, el proyecto de matrimonio igualitario logró consensos, y paso a paso fue aprobado en el parlamento argentino.

La combinatoria de la perseverante posición de defender el matrimonio en iguales condiciones de la dirigente María Rachid, en ese momento presidenta de la FALGTTTB (Federación de Lesbianas, Gays, Travestis, Transexuales, Transgéneros y Bisexuales), y la construcción plural lograron que Argentina sea el primer país con ese nivel de ley.

Construcción plural

El matrimonio igualitario tuvo una construcción plural y transversal en la política argentina, y eso se vió en la presencia en este picnic; donde estuvieron María José Lubertino (expresidenta del INADI y ahora legisladora de la ciudad) y Daniel Filmus (senador) -que apoyan al Gobierno nacional -, Roy Cortina (diputado Socialista), Fernanda Reyes (diputada Coalición Cívica) Rocío Sánchez Sandía (legisladora CC) y Vilma Ripoll (exlegisladora MST), entre otras figuras.

El rol de Néstor Kirchner y Cristina Fernández

Sin duda la construcción de la Ley fue un trabajo colectivo y plural, donde socialistas, peronistas, radicales y liberales colaboraron transversalmente en la sanción. Pero cabe desatacar que el espaldarazo final lo dio la presidenta Cristina Fernández, que apoyó decididamente la propuesta (incluso se llevó dos senadoras díscolas en comitiva internacional para que no voten) y Néstor Kirchner, expresidente devenido en diputado, quien disciplinó el bloque oficialista y votó su única ley como legislador, un maestro...