Una tórrida mañana con un sol cayendo a plomo fue el escenario que mostraba la albaceteña Base Aérea de los Llanos el día de la despedida al sistema de armas Mirage F-1 tras 38 años de servicio en el Ejército del Aire. Para dar el adiós al que ha sido uno de sus aviones de combate más emblemáticos durante el último cuarto del siglo XX y la primera década del XXI, el Ejército del Aire preparó una jornada de puertas abiertas cuajada de actividades que sirviera de digno colofón a los años de servicio del caza.

Y lo cierto es que la opinión publica respondió pues no menos de 20.000 personas acudieron a la base a disfrutar de esta despedida adornada como espectáculo aeronáutico, la mayor parte provenientes de la misma ciudad de Albacete pero también muchos provenientes de provincias limítrofes como Murcia o Alicante así como docenas de aficionados y forofos de la aviación provistos de múltiples cámaras de fotos prestos a captar la más mínima imagen del evento.

El homenaje a los caídos

Siguiendo la tradición militar una formación del personal destacado en los Llanos abrió las actividades dando la bienvenida a las autoridades que presidirían los actos encabezadas por el Jefe de Estado Mayor del Aíre, JEMA, Gral. Garcia Arnaiz, el general Ferrer jefe del Mando Aéreo de Combate, MACOM, el coronel Francisco Javier del Cid jefe de la base y comandante a su vez del Ala-14 que es la que ha albergado los Mirage F-1 desde su llegada en 1975 y la alcaldesa de Albacete, Carmén Bayod encabezando la numerosa representación civil que incluía tanto representantes de la ciudad y su provincia como del gobierno de la CCAA de Castilla la Mancha. A destacar en este punto que la base aérea está totalmente implicada en la vida de la ciudad que ha adoptado la base y a su personal militar como propios e insustituibles en su imagen cotidiana.

El homenaje a los caídos abrió la jornada con un recuerdo especial a los 14 pilotos que han perdido la vida a los mandos de un Mirage F-1 a lo largo de su vida operativa, sus nombres fueron enumerados uno a uno mientras el estandarte del Ala-14 escoltaba la marcha de una corona de laurel a un monolito de homenaje, corona que fue depositada por la viuda e hija de un piloto fallecido en accidente al manejar un F-1.

En ese momento dos cazas hicieron una pasada de homenaje sobre el monumento a los caídos y se disparo una salva de fusilería.

Este emotivo acto cerró todo sentimentalismo de la jornada pues a continuación el publico pudo disfrutar del espectáculo aeronáutico que prosiguió.

Exposición estática

En la plataforma de vuelo y junto a ejemplares del avión homenajeado el público disfrutó del resto de modelos de aviones de combate que forman en el Ejercito del Aire, así junto al F-1 los visitantes pudieron subirse a las cabinas de un F-18 y de dos EF-2000 "Typhoon" que es el avión que ha relevado al F-1 en su misión de defensa del espacio aéreo español.

Sin duda fueron los cazas la atracción más solicitada por el publico habida cuenta de las colas que se formaron para poder sentarse en sus carlingas mientras pilotos de combate explicaban a los ciudadanos las complejidades de un caza de última tecnología.

Tecnología que quedo patente en unos de los hangares donde se desplegó un F-1 con toda su panoplia de armamento así como otros elementos que sirven en la base como los escuadrones de mantenimiento, mecánica, seguridad y antiincendios. Hangar que fue muy visitado tanto por la variedad de material expuesto como por huir del plomizo sol que lució durante toda la jornada.

Pero con ello también al aire libre se exhibieron otros aviones como el F-5 y el C-101 de instrucción, helicópteros Super Puma empleados en combate en Afganistán, aviones CL-2125 apagafuegos y aviones civiles An-2 y Su-7 de asociaciones de vuelo acrobático y deportivo, también se expuso lo último en tecnología de helicópteros con la exhibición de un NH-90 de transporte y un "Tigre" HAD de ataque.

Las patrullas Águila y Aspa del Ejército del Aíre también exhibieron sus C-101 y helicópteros EC-135 "Colibrí" como preámbulo a las exhibiciones dinámicas.

Exhibiciones dinámicas

La unidad de seguridad de la base fue la primera unidad que se exhibió a los visitantes con una demostración de su unidad canina en la neutralización de sospechosos y detección de explosivos que fueron después desactivados por el equipo de desactivación de la policía de la base.

Mas relacionado con el aire fue la exhibición de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aíre, PAPEA, cuyos manualistas realizaron una suerte ballet aéreo colgados de su paracaídas antes de caer de forma impecable sobre los puntos fijados en la pista de aterrizaje.

Un ballet aéreo más llamativo fue el que realizo la Patrulla Aspa la cual con sus helicópteros “Colibrí” encandiló al público con una serie de maniobras, rizos y cruces que han convertido a los “Aspa” en una patrulla acrobática de helicópteros de prestigio mundial.

Los C-101 de la Patrulla Águila ejecutaron una exhibición similar cuajada de cruces, maniobras en espejo, rizos y roturas. Con la salvedad que la patrulla no tomo tierra cuando concluyó su exhibición. Permanecieron en el aire esperando una formación de F-1 y Eurofighter que habían despegado minutos antes.

La última pasada

Y así escoltados por los C-101 de la Patrulla Águila y por los “Typhoon” que los relevarán, un trío de Mirage F-1 realizó su última pasada sobre su base de Los Llanos, es la última acción aérea que realizan estos aviones bajo la librea del Ejército del Aire de España, tras este paso los cazas tomaron tierra y bajo un arco de agua de homenaje se dirigieron a la plataforma aérea donde los tres últimos pilotos dieron novedades de este último vuelo al JEMA, el cual colocó una corona de laurel en el morro de uno de los cazas. Tras 38 años de servicio el Mirage F-1 ha cumplido su misión.