El maíz una planta herbácea y medicinal, es anual, monoica, y puede llegar hasta los 6 m. de altura con un tallo firme y vigoroso.

Las hojas son de un color verde brillante, lisas y envainadas, y ásperas al tacto.

Las flores son masculinas y femeninas y están en sitios diferentes de la planta. Las masculinas se agrupan en espiguillas. Las femeninas se reúnen también en espiguillas que arrancan de la mazorca; estas flores sobresalen por poseer unos estigmas largos, formando lo que se llama barba o cabellera del maíz..

Los granos de las mazorcas cuando maduran adquieren un color amarillo, aunque en la actualidad por selección de razas se han conseguido otros colores.

La historia y el origen del maíz

El origen del maíz se sitúa en el sur y centro de América y es aquí donde comienza su historia; los indios, incas y aztecas, lo consideraban sagrado. A Europa llegó hacia el año 1520, cultivándose desde entonces intensamente.

Es una de las plantas alimenticias más extendidas por el mundo, existiendo infinidad de variedades.

¿Cómo se reproduce el maíz?

El maíz se reproduce por medio de semillas que están en sus granos. Se cultiva en los suelos más dispares, pero principalmente calcáreos. Necesita temperaturas altas, luz solar, y un alto grado de humedad sobre todo en su etapa de crecimiento. En América se da una especie silvestre.

Florece durante la primavera y el verano, y fructifica a partir de agosto.

En los meses de agosto y septiembre se hace su recolección. Las barbas deben recolectarse preferentemente cuando están frescas, es decir, en estado virginal se secarán lo antes posible dejándolas al sol y se conservarán en recipientes de cristal al amparo de la humedad y la luz.

Propiedades medicinales del maíz

Los principales componentes conocidos de esta planta medicinal, son: el aceite, la saponina, taninos, hidratos de carbono y vitaminas B y E, además en el grano se encuentran materias grasas y nitrogenadas, azúcares y sales minerales

Así debido a estos componentes al maíz se le reconocen estas propiedades:

  • Nutritivas, diuréticas, reconstituyentes, energéticas, emolientes, calmantes, laxantes, sedantes de las vías urinarias, ligeramente hipotensoras, eliminadoras de toxinas y antiinfecciosas.

Beneficios del maíz

Las partes utilizadas con fines terapéuticos son la mazorca, y las barbas o estigmas.

Maurice Mességué en “Mi herbolario de salud” de Plaza y Janés 1975 dice: “los cabellos (por las barbas) del maíz son el diurético más seguro a la vez que activo y sin contraindicación para el organismo. Nunca son irritantes para el estomago, el intestino o las vías urinarias. Pueden calmar los dolores más fuertes de los cólicos nefríticos, cálculos de la vejiga, cistitis, reumatismos y gota y actúan en profundidad contra los trastornos que originan tales molestias. Al estimular la producción de orina, limpian el organismo, lo ayudan a purgarse de sus toxinas, alivian el trabajo del hígado y del corazón y acrecientan el rendimiento de todos los órganos (incluido el cerebro).”

Aplicaciones terapéuticas del maíz

  • Inflamaciones de la vejiga, retención de orina, cistitis
  • Hemorroides
  • Nefritis, cólicos nefríticos
  • Reumatismo, gota, ciática
  • Hepatitis
  • Afecciones cardíacas
  • Estreñimiento
  • Enfermedades infecciosas
  • Catarros, ronqueras
  • Edemas, herpes inflamado, erisipela y quemaduras
Otras aplicaciones, no terapéuticas, estarían en la obtención de alcohol que se utiliza como carburante mezclado con bencina, también en la harina muy utilizada en la alimentación humana y animal, así como en aceites comestibles.

Usos internos y externos del maíz

Una infusión de estigmas o barbas de maíz en un litro de agua hirviendo; es diurético para las afecciones del aparato urinario.

Para la inflamación de la vejiga y nefritis, es excelente una decocción de 20 gr. aprox. de barbas en un litro de agua durante 10 minutos, y esta misma decocción con más cantidad de barbas y durante una hora de decocción, resulta muy nutritivo y estimulante.

Podemos hacer un jarabe si hervimos 25 gr. de semillas de maíz trituradas en dos litros de agua hasta que quede reducido a la mitad. Luego de enfriarse lo mezclamos con 950 gr. aprox. de jarabe de azúcar, dejándolo a fuego lento hasta que adquiera cierta consistencia. Es emoliente, y nos sirve para las afecciones bronquiales y de garganta.

Vertimos harina de maíz en un recipiente con agua hirviendo, y lo podemos aplicar como cataplasma en casos de afecciones cutáneas.

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