Miyamoto Musashi, cuyo nombre de pila es Musashi dado que en Japón el nombre de familia se coloca delante, fue un guerrero japonés del siglo XVII, un samurái. A lo largo de su vida, participó en numerosas batallas sangrientas y llegó a disputar más de 60 combates singulares, o duelos. Gracias a su carácter violento, su gran fuerza física y su potente técnica con la espada, consiguió salir vivo en todas las ocasiones, aunque a veces no victorioso. Hacia el final de su vida, decidió retirarse y recoger por escrito sus reflexiones sobre el arte de manejar la espada. De ahí nació el Libro de los Cinco Anillos (Go Rin No Sho, en japonés).

Los Cinco Anillos

A diferencia del Hagakure, ("oculto entre las hojas" en japonés), un famoso y bello código del samurái del siglo XVIII, el Libro de los Cinco Anillos no recoge los preceptos del Bushido, el Camino del Guerrero donde el honor y los conceptos filosóficos cobran una importancia igual a la del combate en sí. Miyamoto expone en su obra sólo lo concerniente al Camino de la Estrategia, esto es, la maestría con la espada. Así lo dice al principio de la obra, cuando declara que en ella expondrá "los fundamentos de mi escuela" (Miraguano Ed., 1987), conocida por ser la única donde la espada y la espada corta se usan simultáneamente.

Para Miyamoto Musashi, la esencia del Camino se encuentra en la práctica constante con la espada, hasta que se consigue que el espíritu del guerrero y el arma sean una sola cosa. No en vano, en aquellos tiempos se consideraba la espada "el alma del samurái". Por eso, el Libro de los Cinco Anillos se aparta por completo de cualquier referencia externa y se centra exclusivamente en las técnicas de combate, describiéndolas de acuerdo con el estado de ánimo que un guerrero debe mantener.

El Camino de la Estrategia es descrito en cinco libros distintos, que a su vez se corresponden con los cinco elementos que, según el budismo, componen el cosmos: Tierra, Agua, Fuego, Viento y Vacío. Los Cinco Anillos.

El Libro de la Tierra

En el primer libro, Miyamoto expone los principios del Camino de la Estrategia, haciendo hincapié en la necesidad de conocer los detalles más superficiales así como los más profundos. La observación es uno de los elementos clave del Camino, y así éste se trazará sobre la Tierra como una senda amplia.

El Libro del Agua

La fuerza y la transparencia del líquido elemento son la metáfora que utiliza el autor para describir cómo debe ser el espíritu del guerrero, y en este libro enumera tanto la actitud y posición al entrar en combate como el espíritu (entiéndase como actitud o estado mental) con el que ejecutar diversos tipos de golpes. La esencia de este libro es el dominio de uno mismo, no se puede vencer a un enemigo sin ser capaz de vencer antes las propias debilidades.

El Libro del Fuego

Los combates son feroces, como lo es cualquier fuego, afima Miyamoto, y en el tercer libro (o anillo) expone las técnicas con las que sorprender al enemigo, todas ellas basadas en romper el ritmo del combate y ejecutar una acción inesperada que sorprenda al adversario, haciendo que su espíritu se desmorone. Por lo tanto, la verdadera enseñanza del fuego es que el espíritu del guerrero siempre ha de ser más fuerte que el de su enemigo para vencer.

El Libro del Viento

El ideograma del "viento", en japonés antiguo, se corresponde al de "tradición" o "estilo". Uno de los principios del Camino de la Estrategia dice que todas las artes han de ser conocidas por el guerrero. Así, en este libro, Miyamoto expone los principios de otras escuelas de esgrima con dos fines. El primero, para poder entender el fundamento de su escuela, y el segundo, para demostrar que ninguna de ellas sigue el verdadero Camino en su opinión, mostrando, eso sí, las virtudes y los defectos de cada una de ellas.

El Libro del Vacío

El último libro es a la vez el más breve y el más importante. En sus dos páginas de extensión se recoge la importancia del Vacío como aquello que "no tiene ni principio ni fin". En el origen de todo lo que existe, se halla el Vacío, que es el estado de gracia del guerrero, aquel en el que por fin le será revelado el verdadero Camino, ya que "el Camino es el Vacío". Sólo cuando se hayan recorrido los otros cuatro libros, y perfeccionado la técnica con la espada hasta el punto de que el guerrero y ella sean una sola cosa, se alcanzará el Vacío.