A los occidentales –y sobre todo a los europeos y mediterráneos como nosotros– el islam no nos encaja fácilmente con la idea de Asia”, aseguraba Víctor Pallejà, islamólogo de la Universidad de Alicante en el Anuario Asia-Pacífico 2005. Es cierto que Asia Oriental se asocia a menudo con las religiones budista, hinduista, taoísta o sintoísta, entre otras, pero pocas veces se hace referencia a la amplia comunidad islámica que habita en muchos de sus países.

En la concepción general occidental, los árabes del Magreb y de Oriente Próximo representan el grueso de practicantes del islam. No obstante, éstos representan tan sólo el 20 % de la totalidad de los musulmanes, mientras que Asia Oriental alberga las mayores concentraciones demográficas del mundo islámico, según los datos de la revista de pensamiento islámico Alif Nûn.

Malasia, Indonesia y Bangladesh tienen poblaciones mayoritariamente musulmanas e India alberga una comunidad importante de unos 150 millones de personas, un 15 % de su población. De hecho, Indonesia es el país con mayor número de musulmanes del mundo, unos 190 millones, seguido por Pakistán e India.

Orígenes del islam en Asia

La difusión del islam en Asia Oriental vino de la mano de mercaderes musulmanes que recorrían Asia a través de las rutas comerciales. Los primeros contactos se produjeron probablemente ya en el siglo VI o VII d.C., recién nacida la religión islámica.

En China, desde época temprana, el islam conoció una difusión rápida en varias provincias del imperio, especialmente en Cantón, región donde se encuentra actualmente Hong Kong. Desde China estos contactos llegaron también a Corea y Filipinas.

India fue la otra gran vía de entrada del islam en Asia. El islam también llegó a India nada más nacer la religión, gracias a los contactos comerciales con países islámicos. La primera mezquita en el país se construyó en el año 626 d.C. No obstante la consolidación llegaría con las invasiones musulmanas en la región en el siglo VII d.C. Desde India, el islam se extendió a Bangladesh, Tailandia, Camboya, Vietnam, Malasia e Indonesia.

Japón es un caso particular, ya que la llegada del islam es mucho más tardía. Aunque los primeros contactos tuvieron lugar a finales del siglo XIX, la religión no se estableció con fuerza en Japón hasta los años 30, debido a la influencia de los refugiados llegados desde Rusia. En esta época se construyen dos de las mezquitas más importantes, la de Kobe y la Tokio. Después de la Segunda Guerra Mundial se da un nuevo impulso, cuando los soldados japoneses enviados a países islámicos y convertidos volvieron a su país.

El reino de Champa

La comunidad Cham es probablemente una de las ramas más importantes del islam en Asia. Supone el grueso de los musulmanes en Vietnam y Camboya y su influencia se extendió a otros países cercanos, como Indonesia o Malasia. Camboya ha sido tradicionalmente el país con mayor población de chams de Asia, aunque después de los Jemeres Rojos su número se vio fuertemente reducido.

Se cree que son los descendientes directos del reino de Champa, pueblo que habitó la zona del delta del Mekong hasta el siglo XIX, cuando fue absorbido por Vietnam, aunque desde el siglo XV el territorio se había visto muy reducido. Este pueblo practicaba la tradición hinduista y se desconoce cuándo se convirtieron al islam.

El islam en las islas del Sudeste Asiático

Las islas del Sudeste Asiático son uno de los principales lugares de residencia de los musulmanes, especialmente en los países de Indonesia y Malasia.

Como ya se ha indicado, Indonesia es el país con un mayor número de musulmanes, con un 86% de la población que abraza esta creencia. El islam llegó a este país a mediados del siglo XI procedente de India. Hacia el siglo XVI ya era la religión principal en Java y Sumatra, las dos principales islas. Ni siquiera la colonización holandesa pudo limitar la influencia del islam en Indonesia.

En Malasia, la población musulmana representa un 60% del total, aunque los preceptos islámicos dominan la cultura malaya e incluso la constitución del país define al malayo como musulmán. Existe además un doble sistema, especialmente en lo que se refiere a la Justicia, donde se impone una justicia civil para los no musulmanes y la sharia o ley islámica para los musulmanes.

En Filipinas, el islam apareció hacia el siglo XIV, de la mano de los comerciantes chinos que llegaban al país atraídos por las perlas. En el siglo XV se fundó el Sultanato de Sulú, al sureste del país. Con la llegada de los españoles en el siglo XVI, el islam fue perseguido y se impuso el catolicismo, lo que hizo mermar considerablemente su número. En la actualidad, los musulmanes constituyen aproximadamente el 5% de la población total de Filipinas.

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