Las marcas publicitarias han convertido el mundo actual en un verdadero campo de batalla con el único propósito de captar el interés del cliente. En el mundo del marketing no se entiende de reglas, a fin de conseguir ser el primero en posicionarse en un determinado segmento.

El ser humano está expuesto a más de 3.000 impactos públicitarios de media al día

En una noticia recientemente publicada, se decía que un ciudadano de Nueva York estaba expuesto a 5.000 impactos publicitarios diarios aproximadamente. Diferentes estudios destacan que en una ciudad de tamaño medio, es decir, con una población entre 100.000 y 500.000 habitantes, un habitante recibe 3.000 impactos diarios.

Para darse cuenta realmente de la importancia de estas cifras, lo mejor es comprobar por uno mismo la influencia de la publicidad en su vida. Pasear por el centro urbano de las ciudades y hacer el ejercicio de contar uno a uno los impactos recibidos es una terapia que causa un gran efecto al viandante.

Las empresas utilizan todo tipo de soportes para sus anuncios

Rótulos luminosos, de toda clase de colores y formas, anunciando ofertas, descuentos o un simplemente “estoy aquí”. Octavillas en los parabrisas de los vehículos, carteles pegados en los portales, y las pequeñas pegatinas que anuncian la salvación ante la trágica pérdida de las llaves, los cerrajeros 24h. Señores y señoras que salen del supermercado con bolsas que reproducen un lema, SPB, siempre precios bajos, llevando un llamativo bolso con un estampado a base de enormes símbolos tal que éstos, D&G.

Entre rótulos luminiscentes y escaparates de ofertas de viajes, uno se puede encontrar con unos discutidos personajes, en modo de hombres anuncio, anunciando últimamente “Oro, compro oro”. A este respecto, el alcalde de Madrid, Alberto Ruíz Gallardón, prohibió hace dos años este tipo de soporte publicitario, por considerar que atacaban a la dignidad de la persona.

La relación entre medios de comunicación y publicidad

El pasear por el centro de una ciudad resulta bastante esclarecedor de la dependencia que los seres humanos tenemos a este fenómeno. Aunque la relación más curiosa es la que se vinculada a los medios de comunicación. En la mayoría de casos, la publicidad es la fuente de ingresos más importante, por no decir la única en caso como la televisión, la radio o los portales de Internet. Esta circunstancia, ha hecho que en los últimos años los medios de comunicación luchen para reducir este nivel de dependencia.

Las cadenas están explotando masivamente la ejecución de concursos, con suculentos premios, en los que para participar se reclama el envío de uno o varios mensaje de texto a través de móvil. Otra alternativa, pero que también utiliza este tipo de sistema, es publicar mensajes del público que ve la emisión y que se anima por parte del presentador a dar su opinión sobre los temas allí tratados.

Cada día los periódicos publican una mayor cantidad de anuncios a todo color, con atrayentes lemas y coletillas. Lamentablemente este tipo de soporte, al igual que la televisión en algunas cadenas a altas horas de la noche, sigue anunciando páginas de contactos eróticos, que un modo u otro no benefician a la lucha contra el maltrato femenino. Aunque parezca mentira, estos anuncios también son publicidad.

El sexo y los anuncios por palabras, ingente fuente de ingresos de los periódicos

Los periódicos luchan por que esta fuente de ingresos no sea prohibida. Es una prueba totalmente válida para comprender que la sociedad se ha convertido en una presa de la publicidad. Es indistinto el número de impactos que se reciban, los humanos ya nacemos con el gen de la publicidad en nuestro cuerpo. Quizás sería conveniente entre los expertos del marketing realizar una profunda reflexión sobre valores y la influencia de la publicidad en ciertas actitudes.

Como todo, siempre hay una excepción con confirma la regla. Inditex, el grupo empresarial de Amancio Ortega mantiene una total ausencia de publicidad desde sus comienzos. Es un ejemplo totalmente valido para argumentar que otro mundo menos dependiente de la publicidad es posible.