
- Jerarcas nazis - Carlos Latuff
La mayoría de los prisioneros en los campos de concentración eran comunistas alemanes, socialistas, social demócratas, gitanos, testigos de Jehová, homosexuales, clérigos cristianos, personas acusadas de comportamiento “asocial” o anormal, y judíos.
Los principales campos de exterminio eran: Amersfocet, Auschwitz, Bergen, Buchenwald, Dachau, Flossenbuerg, Mauthausen, Niederhagen, Sachsenhausen, Vernet, Westerbork y otros muchos.
El comienzo de las SS nazis
Hitler quiso formar una rama del ejército que fuera compuesta solamente por Nefilim, son los hombres super-dotados y grandes científicos de los siglos pasados por ejemplo: Leonardo DaVinci y Nostradamus.
La SS fue una rama del ejercito alemán compuesta de descendientes del Nefilim. Todo miembro tenía que ser al menos 2 metros de alto, ser saludable, tener un IQ intelectual de al menos 120 y comprobar su pureza Nefilim hasta la novena generación.
Cuando los ejércitos rusos tenían atrincherado al ejercito Alemán en Crimea, fueron las SS quién los fueron a liberar y romper las filas soviéticas. Todo ejército del mundo temió a las SS, eran hombres crueles, mataban niños y mujeres embarazadas sin pestañear. Los Nefilim de la SS hicieron experimentos científicos en los campos de concentración, tales como la clonación humana con animales y la explotación de todas las ramas alquímicas y astrales.
La exterminación de judíos en masa
Los campos nazis de exterminio cumplieron la función exclusiva del asesinato en masa, eran fábricas de muerte. A diferencia de los campos de concentración que servían para el trabajo.
En Chelmno, los deportados les obligaban a tomar un baño antes de ser enviados a trabajar, luego les introducían en camiones especiales, preparados para que el monóxido de carbono producido por los motores penetrasen en la cámara donde se encontraban las víctimas. Cuando no se oía ningún grito, los camiones iban a un bosque cercano donde los cadáveres eran arrojados en grandes fosas.
Más tarde construyeron las cámaras de gas fijas y los hornos crematorios. Allí se utilizaba el gas “Zyklon B”, “mucho más eficaz”, según palabras de Rudolf Hess, que pasó del puesto de presidente de la comisión central al de lugarteniente de Führer.
En Treblinka se inauguraron nuevas cámaras y hornos capaces de eliminar 5.000 cadáveres en 24 horas. En la primavera de 1944 se alcanzó la cifra de 24.000 gaseados diarios.
Además de las cámaras de gas, los nazis utilizaron otros muchos medios para matar. Los prisioneros de guerra y políticos de cierta relevancia eran fusilados. En algunos campos las víctimas fueron obligadas a descender a fosas llenas de cal viva en las que luego se arrojaba agua. En otros campos, los internos fueron utilizados como cobayas humanas y sometidos a terribles experiencias: inoculación de enfermedades, ablación de músculos, castración y esterilización.
Aribert Heim conocido también por doctor muerte
Fue el hombre que dirigió los experimentos con prisioneros vivos, a los que sometía a terribles torturas, para saber la capacidad de resistencia del cuerpo humano.
Estuvo en Mauthausen, donde en los dos meses siguientes causó la muerte a más de 300 presos mediante inyecciones intracardíacas (de fenol, agua o petróleo) para medir cuanto tardaban en morir.
Practicó cirugías en que les extirpaba órganos, muchas operaciones sin anestesia para comprobar la capacidad de soportar el dolor de sus víctimas. Uno de los casos más espantosos fue la de dos prisioneros de 18 y 20 años, a quienes abrió en canal en vida y después decapitó e hirvió sus cabezas con el fin de exponerlas.
Cuando estaba en el campo de concentración, al torturar a sus víctimas era muy cordial y mientras cronometraba la agonía de sus pacientes, siempre lo hacía con una sonrisa.
El fin de Hitler y de sus altos mandatarios
Muchos de los soldados de la SS y altos mandos que estaban más cerca de Hitler, pudieron huir al acabar la guerra y viven o vivieron muchos años con toda tranquilidad y sin pagar por todo el dolor y sufrimientos que cometieron con los prisioneros en los campos de exterminio.
Heim, vivió bajo la identidad falsa de Tarek Farid Hussein en Egipto y murió en 1992.
Reinhard Meydrich, “el verdugo de Hitler”, fue el más abyecto de los criminales nazis. Ambicioso, resentido, frío y calculador, el jefe de seguridad del Tercer Reich, impulsó con saña el exterminio de millones de judíos. Acabó sus días en un atentado con bomba mientras se dirigía en un coche descapotable al castillo de Praga, asesinado por un comando checo.
Adolf Hitler se suicidó pegándose un tiro en la cabeza junto a su amante y secretaria Eva Braun, que se quitó la vida tomando veneno. Habían contraído matrimonio horas antes, el 30 de abril de 1945.
A Rudolf Hess lo condenaron a cadena perpetua, murió a los 93 años en agosto de 1987. Existe duda entre el suicidio y el asesinato.
