Mc-Hoguera, nombre artístico de un aficionado de corazón al Hip-hop, canta para su público logrando reflejar que más allá de la rima de sus improvisaciones, el respeto por la vida, el arte y la cultura son el verdadero significado de su música.

Antes de preparar la mente para componer, los “Mc´s” (Maestros de Ceremonias especialistas en fusionar música con frases) tienen claro que sus repertorios son de contenido propio, ajenos a deshonras o humillaciones. Las letras pretenden expresar que están vivos y que sufren por los conflictos de la sociedad; más allá de reflejar un interés multiplicado en un salario, se esfuerzan por darse a conocer mediante sus rimas.

Los Hip-hopper (raperos reconocidos en el género) comprometidos con lo que representa su mundo, quieren recobrar su identidad: "Estamos cansados de que nos confundan con los reggaetoneros. Sus letras expresan sólo sexo y erotismo. Degradan a la mujer y la maltratan. Jamás estaríamos de acuerdo con eso, pero es lo que vende”, asegura Mc-Hoguera manifestando algo de coraje en su hablar.

Un joven que recorre las calles va observando e inventando frases que resultan de detalles que podrían ser simples pero que para él componen una historia hermosa. “Algo más que música, es poesía”, dice Mc-Cor, otro aficionado, que de sus 20 años, lleva 8 escuchando, arreglando y defendiendo este género musical.

Respetando la cultura Hip-Hop

Los verdaderos seguidores del Hip-Hop respetan la historia que se originó desde los años 70’ cuando en el Bronx, en Nueva York, surge una forma de protesta frente al racismo, la violencia y el vandalismo vivido en las calles. Los antecedentes se remontan a momentos que cuentan las vivencias de personas que ante las adversidades de la época, optaron por crear un modo de expresar lo que sentían.

Mc-Cor, defiende, por ejemplo, un modo de vestir característico de ellos: “Nuestra ropa es ancha porque en Estados Unidos los negros no tenían trabajo, no tenían plata para nada, entonces pedían ropa regalada y les quedaba así, grande”. Cada uno de los elementos, prácticas e ideas los distingue de un reggaetonero, que según los “Mc´s”, sólo están interesados en ser millonarios y tener mujeres.

Con el pasar del tiempo los Hip-hopper han incorporado distintas formas de decir lo que sienten y como lo sienten. El Breakdance surgió con el objetivo de olvidar y combatir los problemas de violencia y drogas; la cultura del graffiti o aerosol busca plasmar ideas y formas de pensar y, los “Dj´s”, se expresan utilizando los platos giratorios y discos de vinilo para combinar sonidos.

El arte los impulsa. Más allá de ser una moda o un estilo musical, es una filosofía y un estilo de vida que en la década de los 80’ y 90’, cuando se pensó que desaparecía, sirvió por el contrario de inspiración, convirtiéndose en base de ritmos como el gangsta rap, electro pop y el Hip-Hop latino, que siempre ha tenido una estrecha relación con la comunidad latina en los Estados Unidos.

Hoy miles de jóvenes, fieles seguidores del Hip-Hop, quieren su reconocimiento, pero, sobre todo, el respeto por una forma de vida, de manifestar y protestar por los conflictos que la sociedad sufre y ha sufrido a través de los años.