Todos los países, o casi todos, estaban convocados en Roma del 16 al 18 de noviembre para abordar el mayor problema al que se enfrenta la humanidad. No es el calentamiento global ni la crisis económica, sino el avance del hambre en el mundo.

Según el último Índice Global del Hambre 2009, “se registró un progreso en la reducción del hambre crónica en los 80 y la primera mitad de los 90, pero en la última década el hambre ha vuelto a aumentar”. No se ha llegado a los niveles de antaño, pero ya no se le gana terreno al hambre.

Tres factores para medir el índice Global de Hambre

El citado informe elabora un índice a partir de tres elementos:

  • La proporción de la población que tiene deficiencias calóricas o está desnutrida, lo que considera “un indicador clave del hambre”.
  • La prevalencia del peso bajo en niños en edades inferiores a los cinco años, “que es una medida de la malnutrición infantil”.
  • La mortalidad infantil por debajo de los cinco años.
Con estos tres elementos, el International Food Policy Research Institute elabora un Índice Global de Hambre (GHI por sus siglas en inglés) que mide los riesgos de la población de pasar hambre en una escala de 0 a 100. No obstante, hay países que sufren una gran incidencia del hambre pero para los que no hay datos suficientes como para elaborar el índice, acaso porque están en conflicto, como es el caso de Afganistán, Somalia e Irak.

Datos antiguos y poco fiables

El GHI 2009 “ofrece una imagen del pasado, no del presente”, advierte el informe, pues recoge datos a partir de 2002 y hasta 2007, que es el último año para el que hay datos fiables y relevantes para un número suficiente de países. Por tanto, sus redactores advierten de que “el índice 2009 refleja sólo parcialmente el aumento en los precios de los alimentos y de la energía y no tiene en cuenta la incidencia negativa en las familias de la crisis financiera global”.

Con todo, el GHI 2009 ha recogido datos muy interesantes:

  • El hambre ha descendido globalmente un 24 por ciento desde 1990. El índice global ha pasado de “alarmante” en 1990 (con 20 puntos) a “serio” con 15,2 en el informe 2009.
  • Desde 1990, unos cuantos países han reducido su GHI en la mitad o más, mientras que un tercio de los países la han reducido entre un 25 y un 49,9 por ciento.
  • Las regiones del mundo con peor GHI actual son Asia del Sur (23,0 puntos) y el África Subsahariana (22,1).
  • Las crisis alimentaria y financiera han exacerbado los problemas relacionados con el hambre en multitud de países.
El peor país del mundo por incidencia del hambre es la República Democrática del Congo, seguida de Sierra Leona, el Chad y Etiopía.

Los altos niveles de hambre está relacionado con las desigualdades entre sexos

En el informe de este año, los redactores del GHI 2009 han cruzado sus datos con los de otros informes relativos a la discriminación de la mujer. Y han obtenido correlaciones significativas que les llevan a concluir que “los altos niveles de hambre están fuertemente relacionados con desigualdades entre sexos, especialmente en términos de analfabetismo y acceso a la educación”.

Si hubiesen cruzado los datos con el informe de la Libertad Económica en el Mundo, habrían observado que los altos niveles de hambre están también relacionados con los altos niveles de represión económica.

Y si se ponen uno junto al otro el mapa de la libertad económica y el mapa del hambre en el mundo, ambos muestran también esa correlación.