El pasado viernes, 1 de septiembre, la Agencia Federal de Financiación de la Vivienda-Federal Agency Housing Finance (FAHF), organización perteneciente al Gobierno de Estados Unidos, presentaba una demanda judicial contra 17 entidades financieras acusándolas de negligencia a la hora de vender acciones asociadas a hipotecas de alto riesgo, las llamadas “hipotecas basura”.

El papel de las entidades financieras del Gobierno de EEUU: Fannie Mae y Freddie Mac

En el año 2008 dos colosos financieros de Estados Unidos, Fannie Mae y Freddie Mac, sufrieron de lleno las embestidas de la actual crisis económica no quedándoles más remedio que declararse insolventes. Fannie Mae y Freddie Mac serían rescatadas gracias a los impuestos de los contribuyentes y nacionalizadas para convertirse en entidades financieras asociadas a la FAHF.

La demanda judicial del gobierno de Estados Unidos llega después de que la FAHF desarrollara una investigación sobre las pérdidas de Fannie Mae y Freddie Mac en los últimos meses. La investigación federal revela las irregularidades e irresponsabilidades cometidas por una serie de entidades financieras a la hora de vender acciones asociadas a créditos hipotecarios.

La agencia federal estadounidense asegura que las hipotecas se saltaban los límites deseables de seguridad financiera y que las entidades denunciadas vendieron a Fannie Mae y Freddie Mac acciones hipotecarias que “contenían omisiones e información falsa y engañosa”. La agencia también afirma que se inflaron positivamente las tasaciones de las propiedades y los salarios de los solicitantes de hipotecas con el objetivo de conceder más préstamos. Por consiguiente, Fannie Mae y Freddie Mac compraron alrededor de 189.000 millones de dólares en acciones de estas hipotecas de alto riesgo al considerarlas seguras.

Según la agencia del Gobierno de Estados Unidos la finalidad de la demanda es “recuperar parte del dinero que estas entidades bancarias han obtenido violando leyes federales de seguridad y leyes civiles sobre la venta de hipotecas privadas”.

Las entidades demandadas por la FAHF en Estados Unidos

Entre las entidades demandadas por la FAHF en Estados Unidos hay organizaciones financieras de la talla de Barclays Bank, el Banco de América, Citigroup, Morgan Stanley, J.P. Morgan Chase, el HSBC Bank o el Deutsche Bank y así hasta un total de diecisiete.

La cantidad requerida por el gobierno de Estados Unidos a las entidades bancarias denunciadas se aproxima a los 2.000 millones de dólares, llevándose la palma la First Horizon National Corporation, una agrupación bancaria que provee gran cantidad de servicios financieros y a la que se le pide 883 millones de dólares.

El gobierno de Estados Unidos cree que First Horizon llevó a cabo operaciones hipotecarias por valor de 1,74 billones de dólares sólo durante el ejercicio del 2006. El pasado viernes, tras el anuncio de la denuncia gubernamental, First Horizon sufría una histórica caída en bolsa con sus acciones perdiendo casi un 7% de su valor.

Aunque esta no es la primera vez que una agencia federal de los Estados Unidos demanda a una entidad financiera, el pasado julio el Gobierno estadounidense ya denunció al banco suizo UBS, sí que es la mayor demanda interpuesta hasta la fecha en términos no solo de dinero sino también de número de entidades involucradas.

A todo esto, numerosos fiscales generales en los Estados Unidos se han unido a la creciente irritación contra tácticas bancarias irregulares y ya preparan una demanda contra diversas entidades financieras por negligencia y abusos a la hora de conceder créditos hipotecarios.

Contra las prácticas financieras abusivas

Con algo de suerte, o más bien mucha, este paso dado por el Gobierno de Estados Unidos se convertirá en el principio del fin de algunas prácticas financieras sumamente abusivas que demostraban la falta de ética de los grandes bancos mientras dejaban desprotegidos a los ciudadanos.

Claro que ahora el ejemplo debe cundir, traspasando las fronteras de los Estados Unidos y extendiéndose a otros muchos países. Solo entonces el sistema financiero y bancario actual recibiría un toque de atención y posiblemente daría un paso atrás en algunas operaciones irresponsables las cuales, como ha quedado más que patente en los últimos años, ponen en riesgo la economía de todos.