Existe un sin fin de creencias acerca del homosexualismo, desde las más absurdas como la que dice que es una enfermedad que si es tratada médicamente con el tiempo se puede curar, hasta la de la exagerada promiscuidad que tienen los gays, lo cual conlleva a pensar erróneamente que este grupo de la sociedad es el que está más afectado por las enfermedades sexuales.

Ante tales circunstancias, es natural que el hombre y la mujer homosexuales tengan que adaptar su tipo de vida amorosa y sexual a una sociedad en la que no solo no son mayoría sino que muchas veces son mal vistos.

¿Cómo se adaptan los gays a convivir con heterosexuales?

Los homosexuales, como grupo marginado, batallan para relacionarse con personas heterosexuales. Esto se puede deber a la homofobia que se presenta tanto en heterosexuales como en homosexuales.

La homofobia es un sentimiento de temor o rechazo a las personas con preferencia sexual a su mismo sexo y esto es un fenómeno cultural que sigue latente en la sociedad mexicana.

De acuerdo a lo señalado por Marina Castañeda en su libro La experiencia homosexual, publicado en México en 1999 por la editorial Paidós, el hecho de ser rechazados por la sociedad los hace que vivan apartados de la misma y busquen aislarse de la gente, lo cual puede interferir en su desarrollo social o profesional.

Lo anterior también puede ser ocasionado por el hecho de haber crecido en un cierto aislamiento emocional. Asimismo, el que se rechacen a sí mismos, sus deseos o sentimientos, puede también traer consecuencias en sus relaciones con los demás.

Para los homosexuales, el relacionarse con otro sexo, varía. Para un hombre gay es más común establecer relaciones con mujeres; mientras que una lesbiana difícilmente establece relaciones con un hombre.

El hombre y la mujer homosexual y sus relaciones en pareja

Existe una notable diferencia entre la comunicación que hay en una pareja gay de mujeres y una de hombres.

Por naturaleza, a los hombres en general se les dificulta expresar sus sentimientos, sobre todo en el área del amor, lo cual puede provocar malentendidos dentro de la relación; mientras que las mujeres tienen menos dificultad para expresar y manejar su enojo. Son más conciliadoras y buscan evitar cualquier pleito que dificulte la comunicación y que ponga en peligro la relación.

Estando en una relación de pareja, el gay tiene que adaptarse a la sociedad y lidiar con cambios que una pareja heterosexual no tendría que tomar en cuenta. Sin embargo, las relaciones de parejas gays tienen problemáticas iguales a las de heterosexuales. Por ejemplo: infidelidad, falta de compromiso, etc.

Al respecto, Guillermo Núñez Noriega, autor del libro Sexo entre varones, poder y resistencia en el campo sexual, publicado en 1999 en México; nos dice que los elementos culturales homosexualmente connotados; creados (unos colores en el vestir, gestualidad, una manera de divertirse, etc.); apropiados (una canción de algún artista que se hace formar parte de lo gay o un espacio conquistado); y recreados por los individuos (un poema leído en la intimidad, el préstamo de un libro), son respuestas a las diversas situaciones que presenta el vivir en la diferencia.

Tales respuestas permiten a los individuos satisfacer o expresar gustos, necesidades, aspiraciones, emociones, propensiones, intereses personales pero a fin de cuentas, compartidos en pareja.

¿Cómo se adaptan gays a convivir con otros gays?

Los homosexuales tienden a entablar un gran número de amistades con otros homosexuales. Esto se debe a que como se alejan de su familia, tienen que buscar un reemplazo para así tener en quién apoyarse. Esta amistad tiene un alto grado de importancia, ya que su vida gira alrededor de esos amigos.

Debido a que la comunidad gay no es muy grande (al menos los que ya lo aceptan abiertamente), existe una mayor probabilidad de unión entre ellos; esto se puede observar en los distintos antros gay de las ciudades, así como en la marcha del orgullo gay, en donde todos se muestran sin prejuicios y se apoyan para juntos luchar contra una sociedad que aún no los integra completamente a la misma.

Para el hombre y la mujer homosexual, un ciclo muy importante puede ser la planeación del futuro. El aspirar a una sociedad mexicana donde el matrimonio entre personas del mismo sexo no solamente sea legalizado sino también visto de una forma positiva y normal. Después de todo la pareja gay, al igual que una pareja heterosexual, busca su tiempo, su espacio, una vista del futuro que se va a compartir y simplemente, su felicidad.