Puede ser que si lo sean, ya que estos animales tienen unos atributos especiales, que tal vez mucha gente no ha logrado descubrir. ¿Será que se necesita algo más que los sentidos terrenales para poder acceder a su universo?

De esto surge una pregunta sorprendente: ¿Los gatos perciben o ven algo que nosotros no vemos?

¿Es cierto que los gatos son mágicos?

Se dice que estos animales son protectores, cuidan a sus amos de las personas cargadas con "vibraciones negativas", pues ellos son capaces de absorber aquella maldad. Hay ocasiones en que si la energía negativa que genera una persona o circunstancia (un asesinato, por ejemplo) es muy poderosa, los gatitos pueden morir. Existe otra forma de que las malas intenciones los afecten, adelgazándose o enfermándose, sin embargo, también tienen el poder de recuperarse en poco tiempo y en este caso, la mala acción regresa a su punto de origen o a la persona que la generó, manifestándose en una enfermedad que puede ser grave y que va de acuerdo a la intensidad con la que ésta fue propiciada. Esta clase de energía no impresiona los sentidos y por consiguiente, no se percibe su existencia, es por eso que cuando se recibe, desestabiliza. La gente de espíritu susceptible y melancólico, por el simple hecho de acariciar a un gato, descargan aquellas vibraciones.

El gato canaliza la energía negativa disipándola o absorbiéndola, evitando que las personas carguen con ese perjuicio, ya que parte de la misión de estos animales es aliviar tales tensiones, siendo magnánimos, comprensivos y celosos de su tarea. El poder de un animal depende de su propietario, de la clase de persona que éste sea, del saber que tenga, pues se adquiere una relación intensa de identidad con el animal elegido, las características como su fuerza, astucia, agilidad o ferocidad, pueden ser elementos de afinidad dueño-mascota.

Creencias relacionadas con la misión de los animales

Carlos Castaneda en su libro Relatos de poder, relata como don Juan Matus, un indio yaqui, le da una explicación acerca de los animales guardianes o protectores, según el concepto de los integrantes de aquella tribu: Tonal, era según esto, una especie de espíritu guardián, generalmente un animal, que el niño obtenía al nacer y con el cual tenía lazos íntimos por el resto de su vida. Nagual, era el nombre dado al animal en que los brujos, supuestamente, podían transformarse o al brujo que efectuaba la transformación. El tonal no es el animal que custodia a una persona, más bien es un guardián que puede representarse como animal.

En este artículo, se pretende dar un punto de vista diferente del poder y la intención de la energía áurica y su relación particular con los gatos, de la conveniencia de alejarse de los sentimientos negativos y rodearse de gente con valores que inviten al crecimiento como personas, teniendo conciencia y dominio, de tal forma que se puedan dirigir los pensamientos hacia actitudes más positivas y obtener la fortaleza del espíritu, tan necesaria en la época actual.