Hace más de 1.300 años, el arcángel Gabriel reveló a Mahoma la palabra de Dios. El profeta del mundo islámico lo escribió y lo llamó Quran (Corán) “texto sagrado que se recita”.

Esta es una de las máximas de la religión Islámica. La raíz de la misma, la chispa que prendió el fuego de la fe musulmana y en la que hoy, más de mil millones de fieles en todo el mundo, creen fervientemente. Mucho conocemos de los pasajes que llaman a la Yihad, los que han situado a la mujer en un escalafón inferior, los que llaman a la pureza, los que claman a la conquista. Pero poco de sus profecías.

La profecía

Entre sus páginas encontramos los Suras (capítulos) de Al Raman y Al Takwir. Es ahí donde las referencias al fin de los tiempos son claras.

El texto sagrado lo llama “La Hora”, que surgirá, en palabras de Mahoma “cuando el caos esté reinando en el mundo. Distintos países estarán empeñados en ataques nocturnos de unos contra otros. Ni los mayores tendrán misericordia con los más jóvenes ni los fuertes se mostrarán amables con los débiles”.

La proximidad de La Hora la conocerá el hombre cuando, según el Corán: remuevan el conocimiento del Islam mientras que se incremente la ignorancia; cuando mueran los sabios, y, poco a poco, menos sabios los reemplacen; cuando la promiscuidad se incremente, como así también el derramamiento de sangre humana; cuando dos países peleen y se maten, ambos reclamando la misma causa; cuando se incrementen los terremotos en número y magnitud y cuando se hundan tres lugares en el mundo tragados por la tierra: uno en el Oriente, otro en el Poniente, y otro en la península arábiga.

El cómo será también queda reflejado en el Corán “El Sol saldrá por el Poniente. Un fuego saldrá de Adén en Yemen, y se extenderá hacia el norte. Aparecerá humo sobre toda la Tierra y provocará en los creyentes ligera enfermedad mientras que a los incrédulos los enfermará severamente”

Los Hadices

Podemos leer el Corán para acercarnos a la religión Islámica pero si lo que queremos en profundizar, debemos contar con los Hadices. Se trata de más de 600.000 sentencias, dichos, leyes y visiones de Mahoma, transmitidas oralmente y por escrito de generación en generación a lo largo de los siglos.

Complementan el Corán, a la vez que lo explican. Es ahí donde encontramos esto: “Cuando en una sociedad la conducta sexual ilícita llegue a ser tan cotidiana que no se sienta vergüenza que haga ocultarla y se practique abiertamente, entonces ésta sufrirá una epidemia y unas enfermedades tan dolorosas como nunca habían sufrido sus antepasados”.

Una clara referencia al SIDA, un arma letal en el mundo

Al Mandhi, el elegido El Corán narra que una vez que Al Mahdi (El elegido) haya vencido a Al Dachal (El Mal personificado), llegará una época de esplendor, una edad dorada similar a los mil años de paz que reza la fe cristiana y que señala la Biblia en el Apocalipsis.

No frena ahí el Islam y nos muestra el mundo después de aquello. “Cuando los seguidores de Al Dachal hayan sido vencidos las masas, hasta entonces subestimadas y dominadas, serán dueñas del poder y la riqueza mundial. De esta forma, la justicia será respetada y los caminos serán seguros. Las bendiciones serán derramadas sobre todo el planeta. La tierra entregará sus mejores dones. Los árboles darán copiosos frutos. La atmósfera de la Tierra será sencilla y fragante. Dios revelará al hombre los tesoros de la Tierra”

A partir de ahí, los estudiosos de la fe del Islam apuestan por “un gobierno mundial, caracterizado por la justicia y la rectitud será establecido, y todos vivirán bajo él en una atmósfera de paz, justicia, prosperidad y amor. El Gobierno Divino será instaurado después del fracaso de todos los otros sistemas; aunque de duración limitada, será la última palabra en justicia y rectitud. Luego, será el fin de la Historia...”

Extraterrestres en el Corán

Si nos acercamos a la Sura 42, llamada “La Consulta” leemos: “Entre sus signos (de Alláh) está la creación de los cielos y la tierra, y de todas las criaturas vivas que ha distribuido entre ambos. Él tiene el poder de reunirlos cuando le agrade” .

Cuanto menos, impactante.