Las arribes del Duero, están localizadas entre la Provincia de Salamanca y Zamora, en la frontera de Portugal, donde el río Duero recorre una serie de cañones de gran belleza paisajística, se trata de una depresión donde se pasa desde los 800 metros sobre el nivel del mar a tan solo 125 en la cota más baja, ello provoca un microclima muy peculiar, mas parecido al sureste español que a la zona de la meseta.

Hasta 1985 funcionó la línea de ferrocarril desde La Fuente de San Esteban (Salamanca) a Barca D’Alva (Portugal), justo al lado del muelle fluvial de Vega Terrón donde el río Duero empieza a ser navegable hasta Oporto.

La construcción del ferrocarril

Esta línea se construyó en el siglo XIX con una clara influencia de Portugal, realmente el proyecto fue diseñado allí, como un paso fronterizo alternativo al de Fuentes de Oñoro (Salamanca), la dificultad del terreno hizo que se tuvieran que construir numerosos puentes metálicos, cuyo diseño eran de la escuela de Eiffel, y también muchos túneles (el mas largo de 1500 metros).

Después de muchos avatares históricos y años de dejadez, este magnifico ferrocarril, uno de los mayores exponentes de la arquitectura del hierro en todo el mundo, fue cerrado en 1985 por presunta baja rentabilidad económica.

Bien interés cultural

Después de años de olvido, a finales de los años 90, esta línea fue declarada de interés cultural por el ministerio de cultura, en concreto el tramo desde La Fregeneda (Salamanca) hasta Barca D’Alva (Portugal), es en este sector donde están la mayoría de los puentes de hierro y los paisajes mas espectaculares.

La falta de dinero y olvido por parte de la administración ha provocado que despierte parte de la sociedad civil y surjan asociaciones para el cuidado de este monumento peculiar.

Una de ellas es la “asociación de frontera Tod@via, por una vía sostenible”, esta asociación se fundó en Salamanca en 2010 con la unión de diversos colectivos de la provincia de Salamanca y de Portugal, aunque luego se unieron colectivos de otras zonas como la Asociación Ferroviaria Zamorana y diversos clubes y aficionados a los vehículos ferroviarios ligeros y “biclonetas” (bicicletas adaptadas para circular por las vías del tren).

Una asociación de medio ambiente y amantes del ferrocarril

Tod@via aglutina a los amantes de la naturaleza, senderismo, amor a la tierra, y también a los apasionados de la historia y arqueología ferroviaria e industrial, una gran mezcla de conocimiento y actividades.

La idea de Tod@via es la de “turismo activo”, donde se puede trabajar desbrozando la vía, pintar estaciones, arreglar carriles etc.

Una vez limpia la vía, esta se puede utilizar para dar paseos en bicicletas adaptadas a las vías, para el uso de vehículos ligeros para recreo y como no, para un futuro la circulación de un tren turístico como ya es posible en el lado portugués de este itinerario.

Trabajo físico con herramientas, disfrute de la naturaleza, conocimiento de la historia, restaurar un monumento, convivir con personas de toda condición, en resumen toda una experiencia activa y vital, esa es la filosofía de Tod@via.

Se trata de un proyecto muy original y alternativo donde la sociedad civil trabaja, se mueve y aprende, con trabajo, ilusión y disfrute.

Un proyecto participativo con fuerza

En menos de un año la asociación ha conseguido mucho, con trabajo, ilusión y paciencia.

Se ha conseguido desbrozar todo el tramo desde la localidad de Lumbrales hasta La Fregeneda, esto significa que se ha limpiado de zarzas y de todo tipo de vegetación la vía.

Se ha conseguido por tanto la circulación entre estas dos localidades (más de 15 kilómetros) de “biclonetas” y vehículos de recreo, con la consecuente expectación de toda la comarca, en muchos casos gente de estos parajes se unió a la asociación para trabajar en la vía.

Otro logro ha sido el desbroce y desescombro de tres estaciones: Lumbrales, Hinojosa de Duero y La Fregeneda, en esta última estación el ayuntamiento del pueblo puso algunos medios.

Lo que empezó con unos pocos entusiastas del ferrocarril de La Fregeneda y las Arribes del Duero, mas tarde se convirtió en días de trabajo con mas de cien personas en vía, camiones y maquinaria pesada operando algunos días y desfiles con vehículos ferroviarios ligeros que hacían las delicias de los lugareños y de foráneos que iban a verlo de manera expresa, además ha tenido eco en los medios de comunicación locales y algunos nacionales.

Se ha demostrado que con un proyecto bonito y factible, el ciudadano responde y además dándolo todo.