Mary Wollstonecraft y Olympe de Gauges son dos de las autoras que se encuentran entre las primeras feministas, así como François Poulain de la Barre, que difundió las premisas cartesianas por toda la sociedad sin distinciones de sexo entre sus receptores.

Sin embargo, el inicio del feminismo tal y como lo conocemos hoy en día está protagonizado por Simone de Beauvoir y su obra "El segundo sexo", que supone la biblia del feminismo actual.

El segundo sexo

Simone de Beauvoir habla de la mujer, de la condición femenina y del feminismo de su época. Sin embargo, su obra sigue teniendo validez hoy en día. Y ésto sólo es debido al alcance tan completo y tan amplio de todos los temas de los que trata: la mujer según la biología, según la historia y según los mitos. Seguramente también se deba a que muchos de los problemas que plantea Beauvoir en "El segundo sexo" son aún temas de actualidad por lo que se refiere a la condición de la mujer.

La condición biológica

Por lo que hace a la biología, por ejemplo, aún se sigue hablando de algunas de las características físicas de las mujeres como inferiores a las de los hombres. Un ejemplo es la frase "Las mujeres son más débiles que los hombres", que hemos oído sin duda unas cuantas veces. Es verdad que sería inocente y falso a la vez defensar que las mujeres tienen la misma fuerza física que los hombres, pero de lo que aquí se trata no es de criticar las capacidades biológicas de cada sexo sino de criticar la costumbre que se tiene de hablar de inferioridad de la mujer respecto a la del hombre y la poca costumbre general de hablar de la inferioridad del hombre respecto a la de la mujer.

Otro hecho que relaciona la condición biológica de la mujer con su condición social es, por ejemplo, el embarazo. Nuestra sociedad actual aún está muy mal preparada para que una mujer pueda compaginar su vida social y laboral con su embarazo. Cada vez más, las políticas toman mesuras para paliar esta, pero aún queda camino por recorrer.

La condición histórica

Según la autora, la condición de la mujer a lo largo de la historia nunca ha sido estable. Beauvoir nos da unos cuantos ejemplos de esos cambios en su obra, pero el más interesante es el del materialismo histórico, que tiene una concepción de la mujer que permitirá su evolución hasta nuestros días.

Los argumentos del materialismo histórico sobre la condición femenina podemos encontrarlos en la obra "El origen de la família" de Engels. Consiste en una defensa de la evolución de la técnica y de la revolución industrial, pues según Engels facilitarán la emancipación de la mujer debido a que las máquinas remplazan la necesidad de las características físicas de los hombres y de las mujeres suprimiendo también las diferencias biológicas entre ellos.

Según Simone de Beauvoir es cierto que el materialismo histórico ha aportado mucho al feminismo y que le ha ayudado a crecer, pero aún hay mucho que avanzar para llegar a una igualdad, y es que hay concepciones que están demasiado arregladas para desaparecer sólo con las máquinas de la revolución industrial.

Entonces, el verdadero problema en las desigualdades entre sexos, puede que se deba a la manera en la que está estructurada la sociedad: basada en el patriarcado.

El feminismo en la actualidad

Mientras esto siga así aún serán necesarios los discursos feministas, y ese es el camino que sigue Celia Amorós en sus teorías y escritos feministas. En sus obras podemos encontrar la definición de la condición femenina de su época, igual que encontramos en "El segundo sexo" el feminismo de la época de Beauvoir, y las propuestas de ambas autoras se dirigen a seguir avanzando hacia una sociedad estructurada a partir de la igualdad.