Cuando el individuo percibe que las demandas de su entorno superan sus capacidades para afrontarlas sufre un sustancial desequilibrio emocional denominado estrés, se siente frustrado apareciendo una respuesta negativa de fracaso.

Factores que intervienen en el estrés

El proceso de apreciación determina si la interacción entre una persona y la situación que le rodea es considerada de bienestar, valorada de forma positiva o de lo contrario es negativa y el individuo no confía en su capacidad para dominar las demandas.

  • Los factores que intervienen en el estrés son: Una sobrecarga de trabajo, bien debida al incremento en el volumen de operaciones, complejidad de las mismas, incremento en el ritmo de las tareas o carencias de formación sobre el puesto de trabajo.
  • Otros factores a tener en cuenta son: Las malas relaciones personales, la incomodidad en el ámbito de trabajo, falta de participación, grandes responsabilidades sobre el buen control de las tareas.

El estrés y las características personales

La apreciación puede variar dependiendo de las características personales de cada persona y su influencia sobre el estrés.

Existen personas más vulnerables a las que le influye su carácter personal, inquietudes, afán de superación, valores, fines y metas deseables.

Es importante la capacidad de respuesta de la persona ante las diferentes situaciones, evaluación de la realidad y modos de afrontarla.

El equilibrio para evitar el estrés

Cómo obtener el equilibrio con el entorno conlleva una serie de conductas.

  • Las conductas adaptativas de la realidad a las demandas en las que la activación fisiológica disminuye hasta llegar al equilibrio, conocer el límite personal.
  • Las conductas de sustitución, hacer frente al problema mediante otros métodos o alternativas.
  • Conocimiento personal sobre formas de actuar y resolución de conflictos a nivel interior y exterior.

El apoyo social como reductor de los niveles de estrés

Las relaciones sociales extralaborales constituyen un importante reductor de los niveles de estrés, el denominado "apoyo social".

El apoyo social como integración, conexiones de una persona con su entorno social. La calidad en las relaciones interpersonales, afecto, bienestar psicológico.

Apoyo social como ayuda percibida en el buen hacer de la gente, confianza y conductas recíprocas.

Contribuye a reducir las alteraciones del estado de ánimo, moderar el nivel de activación y ayudar a controlarlo, adaptarse a las circunstancias en cada momento y mejorar la autoestima.

Autoestima y motivación personal

Una de las mejores recetas contra el estrés es la autoestima.

Se entiende como aquella actitud positiva frente a la superación de obstáculos, en el día a día, en el desempeño de las tareas y quehaceres diarios.

Percibir el trabajo como bien hecho, la satisfacción personal, confianza e integración con el entorno y sus gentes.

Apreciación positiva de la persona y el conjunto que la rodea.

La motivación personal como la satisfacción de las necesidades de cada individuo medidas conforme a sus límites, destrezas, habilidades.

El sentimiento positivo de la realización personal de una tarea bien hecha.

Cuanto más exacta sea la evaluación ante una situación y la autoevaluación de las capacidades personales, el individuo podrá decidir de una forma más adecuada la respuesta sin mantener grandes tiempos de demora e incertidumbre.

Cómo actuar ante una situación de estrés

  • Analizar la tarea, formas de llevarla a cabo. Adaptación conforme a los requerimientos conociendo siempre las limitaciones individuales.
  • Evitar las controversias.
  • Integración física y psíquica con el entorno y sus gentes, buen clima laboral.
  • Estar motivado y animado.
  • Compartir la ayuda social, la interacción en el trabajo y fuera de él.
  • Sentimiento positivo y paz interior.

El estrés afecta negativamente a la salud

El estrés provoca que el organismo dedique una ingente cantidad de energía a los músculos descuidando la reparación y creación de nuevos tejidos y células.

Se producen cambios hormonales, alteraciones fisiológicas debido a que el cuerpo humano interpreta el estrés como una amenaza exterior a la que hay que enfrentarse o huir.

Los músculos se tensan, la respiración y el flujo sanguíneo se acelera, el apetito sexual desaparece, la digestión se hace lenta y el cerebro se pone en una alerta máxima.

Cuando la situación de estrés es continua aparecen enfermedades importantes como la ansiedad y la depresión.