En la capital, Puerto Príncipe, el principal museo de Haití, que albergaba la mayor colección de arte naif del mundo se ha venido abajo. De los 15.000 cuadros de la Galería Nader, sólo 400 han resistido al terremoto, el resto ha desaparecido para siempre.

La UNESCO ha anunciado el envío de expertos para evaluar los daños que el devastador seismo del 12 de enero provocó en museos e instituciones culturales de Haití.

Blue Shield

Por su parte, el Comité Internacional del Escudo Azul ha anunciado que “pone a disposición de los colegas de Haití la experiencia y relaciones de sus organizaciones miembro para apoyar el trabajo de determinación del daño al patrimonio cultural de su país, incluyendo las bibliotecas, los archivos, los museos, los monumentos y los sitios, así como las medidas subsecuentes para su recuperación, restauración y reparación”.

La cultura, una necesidad básica

El patrimonio cultural de un país refleja la vida de la comunidad, su historia, su identidad. La cultura constituye una necesidad básica del hombre. Su preservación ayuda a reconstruir comunidades, a restablecer su identidad, a crear un vínculo entre pasado, presente y futuro. Aquí radica la importancia de salvaguardar y proteger la cultura de los pueblos ante guerras o catástrofes naturales.

Convención de la Haya

Fue el 14 de mayo de 1954, como consecuencia de la destrucción masiva de numerosos bienes culturales durante la Segunda Guerra Mundial, cuando se aprobó en La Haya una Convención para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado.

Constituye el primer tratado internacional de estas características, cuyo objetivo es la protección del patrimonio cultural. “Obras de arte, manuscritos, libros, monumentos arquitectónicos, artísticos o históricos, sitios arqueológicos”, e incluso, “colecciones científicas”, deben ser protegidos y respetados en caso de conflicto armado, independientemente de cuál sea su origen o su propietario.

Junto a la Convención se adopta también un Protocolo específico para bienes muebles que prohíbe de manera explícita “la exportación de bienes culturales de un territorio ocupado y requiere el retorno de tales bienes al territorio del estado desde el cual fueron usurpados”. Además, “también se prohíbe expresamente la apropiación de bienes culturales como reparaciones de guerra”.

Responsabilidad penal

Los diferentes conflictos de los años 80 y 90, y sus trágicas consecuencias sobre la cultura, ponen de manifiesto algunas de las carencias de la Convención de la Haya. Por este motivo se aprueba en 1999 un Segundo Protocolo, que “crea una nueva categoría de protección reforzada para aquellos bienes culturales de suma importancia para la humanidad”, asimismo “se definen las sanciones que han de imponerse en caso de atentados graves perpetrados contra los bienes, así como las condiciones en que se incurre en una responsabilidad penal individual”.

El Comité Internacional del Escudo azul

El Comité Internacional del Escudo Azul (The International Comittee of the Blue Shield, ICBS), es una organización internacional, equivalente a la Cruz Roja, pero en el ámbito de la cultura. Su misión es "trabajar para salvaguardar el patrimonio cultural del mundo, amenazado por conflictos armados y desastres naturales o causados por la mano del hombre."

Guardián de la Convención de la Haya

Esta organización, fundada en 1996, constituye el emblema guardián de la Convención de la Haya de 1954, de la que como ya hemos visto, surgió el tratado internacional básico que formula reglas para salvaguardar el patrimonio cultural durante los conflictos armados. El trabajo vital del ICBS fue reconocido en el segundo protocolo a la Convención de La Haya, aprobado en abril de 1999.

ONGs de la cultura

El ICBS está formado por las cinco ONGs internacionales que trabajan en el campo de la cultura:

  • International Council on Archives
  • International Council of Museums
  • International Council on Monuments and Sites
  • International Federation of Library Associations and Institutions
  • Co-ordinating Council of Audiovisual Archives Associations

Red de expertos culturales

El Comité Internacional del Escudo Azul conforma una red internacional de expertos en patrimonio cultural siempre disponibles para aconsejar y ayudar en caso de conflictos o desastres naturales.

Algunas de sus actuaciones más notorias en los últimos años han sido la denuncia y asistencia con motivo de la destrucción de los Budas en Afganistán, las inundaciones en Praga, el incendio y saqueo del Museo de Bagdad y la Biblioteca Nacional durante la guerra de Irak, y ahora, los devastadores efectos del terremoto en Haití sobre el patrimonio cultural del país caribeño.

Principios y objetivos del Escudo Azul

Los principios del Comité están directamente inspirados en los de la Cruz Roja: integridad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado y unidad.

Sus objetivos son:

  • Facilitar la respuesta internacional ante las amenazas o emergencias que pongan en peligro a la propiedad cultural.
  • Fomentar la protección y el respeto hacia la propiedad cultural, promoviendo especialmente la prevención ante situaciones de riesgo.
  • Capacitar expertos a nivel nacional e internacional para prevenir, controlar y ayudar en la recuperación tras los desastres.
  • Actuar como órgano consultivo ante otras organizaciones como la UNESCO, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y el Centro Internacional para el Estudio de la Preservación y la Restauración del Patrimonio Cultural (ICCROM), y colaborar con ellas con el objetivo de proteger la herencia cultural de los pueblos.
Actualmente existen Comités Nacionales del Escudo Azul en 18 países, otros 18 se encuentran en estos momentos en formación.