La verdadera función para la que fueron construidas, parece conocerse desde la más remota antigüedad. Varios autores griegos como Herodoto y Manetón, comentaron en sus relatos, que los faraones egipcios hacían erigir unas moles pétreas, para que a su muerte les sirvieran de tumbas.

Sin embargo, textos de historiadores más recientes, nunca se han puesto de acuerdo en el verdadero destino de las pirámides egipcias. Durante la Edad Media, antes de que arribaran a Egipto, los aventureros, viajantes y arqueólogos europeos, varios califas hicieron abrir por los métodos más impensados, las supuestas tumbas para poder ver lo que había en su interior.

En las principales pirámides, no se han llegado nunca a encontrar momias de faraones, aunque si en algunas, una especie de recipientes como si fueran sarcófagos, que pudieron en algún tiempo contener algún cadáver regio. Todas estas circunstancias, no han hecho más que incrementar el misterio que aun hoy en día, rodea a las pirámides de Egipto.

Las primeras pirámides que se construyeron, no tenían la forma clásica que conocemos. Así en el Imperio Antiguo, se construyó la primera pirámide escalonada de Saqqara, a cargo del visir del faraón Djosser (III Dinastía), un hombre sabio llamado Imhotep.

La pirámide escalonada de Saqqara

Desde los primeros albores del Antiguo Egipto, en el periodo denominado predinástico, se tenía la costumbre de enterrar los cadáveres en la arena, aunque poco a poco, se fueron construyendo unas pequeñas edificaciones casi cuadradas llamadas “mastabas”. Estas tumbas generalmente pertenecían a la clase dominante, claramente diferenciada del pueblo llano.

Imhotep, ideó una manera de subliminar el poderío del faraón, construyendo diferentes mastabas una encima de la otra, cada vez más reducidas, elevándose hacia el cielo. Muestra de todo ello es el complejo funerario de Saqqara, cercano a la ciudad de El Cairo.

Sin embargo, nadie puede afirmar que el cadáver del faraón y de sus allegados estuviera dentro de la mismísima pirámide, pero si pensar que estuviera en un lugar cercano, como bien se puede ver en el complejo que rodea la extraña pirámide, muy castigada por el paso del tiempo. De hecho, en diversas partes del recinto, desde hace años, está prohibido trabajar y circular, por los peligros que comporta el hecho en sí.

El misterio de la llanura de Guizé

Guizé es una llanura cercana a la actual capital de Egipto, El Cairo, donde tres faraones de la Dinastía IV, Keops, Quefrén y Micerino, mandaron levantar sus posibles complejos funerarios. Sin embargo, jamás se ha encontrado rastro de sus cuerpos y de sus familiares.

¿Qué pudo haber sucedido? Pueden haber variadas teorías. La primera que los ladrones de tumbas en un momento determinado de la historia, las hubieran profanado, o la segunda, que estas inmensas moles de piedra, jamás hubieran sido utilizadas para esta función funeraria.

Por otra parte, tenemos el factor esotérico de las pirámides. Su estructura interior, presenta diversas variaciones, pero generalmente casi todas ellas tenían tres cámaras, a las que se accedía a través de angostos corredores.

A partir de esta circunstancia, algunos estudiosos de los fenómenos esotéricos, han querido identificar estas tres cámaras, con los tres puntos vitales del hombre: el corazón, el cerebro y los órganos sexuales reproductores.

Sin embargo, existen teorías que contemplan a las pirámides como templos en cuyas cámaras, los recién iniciados de ciertas doctrinas ocultistas, aprendían a separar el espíritu del cuerpo, asistidos por sacerdotes preparados para estas extrañas iniciaciones. Fruto de estas hipótesis, se ha narrado que Napoleón en su campaña de Egipto, pasó una noche dentro de la pirámide de Keops, recibiendo una extraña iniciación.

Otras explicaciones al enigma de las pirámides del Antiguo Egipto

Existen además, tres explicaciones totalmente diferenciadas que es interesante referir, en cuanto a la búsqueda de explicaciones plausibles, acerca de estas enigmáticas construcciones.

Algunos autores relacionan la erección de las pirámides, con elementos totalmente ajenos a la cultura faraónica, que aunque desprovistos de explicaciones estimables y científicas, son perfectamente reseñables.

Se trata del factor extraterrestre. Y se atribuye la perfección de la construcción de las pirámides, a la posible presencia en un momento determinado de la historia universal de extraterrestres en nuestro planeta que las construyeron con propósitos desconocidos.

Otra de las teorías, seria la similitud que tienen las siluetas perfectas de las pirámides con el perfil de algunos montes sagrados, como el Olimpo de los griegos. En estos lugares, muchas culturas de la antigüedad situaban La Fuente de la Vida, y consideraban que desde estos sitios sagrados, se regía el destino de los pueblos. Ciertos investigadores creen que esta forma majestuosa que se eleva hacia el sol, podría ser la materialización de las partes del universo, y gracias a ella, el cielo, la tierra y el infierno estarían conectados.

Por otro lado, desde un punto de vista totalmente diferenciado, la mismísima Biblia, en varias partes del Génesis, habla de “los inmensos graneros de Egipto”. Es decir, otra teoría para añadir aún más nebulosa y misterio, a la historia de estas oscuras construcciones.