El divorcio existe casi desde la misma época que el matrimonio, pero las tendencias religiosas, las costumbres y tradiciones hicieron que la legalización de éste se retrase en ciertos lugares más que en otros.

Tal vez antes era menos común divorciarse porque la ideología religiosa del matrimonio eclesiástico estaba muy arraigada en las personas y la idea de llegar casados hasta la muerte era dominante.

Ahora, las personas optan por divorciarse porque la religión ha perdido mucho poder en la actualidad y muchas parejas prefieren solamente el matrimonio civil y de las que se casan por la iglesia, un porcentaje lo hace por simple vanidad.

Las causas de divorcio cada vez más van aumentando, siendo algunas extremadamente simples, como una discusión menor o un desacuerdo, que desencadena un problema mayor y también están las causas más graves, que son una razón de peso para terminar con un matrimonio.

Pero también existen los matrimonios arreglados, que en la mayoría de los casos son por obtener una nacionalidad de un país ajeno al que se vive; estos matrimonios aumentan el porcentaje de divorcios, porque la causa de estos no es amor sino conveniencia.

Causas más comunes de divorcio

Como el divorcio ya es una tendencia admitida por la mayoría de las legislaciones, existen muchas causas para éste.

  1. Cuando se termina el cariño entre la pareja; esta es la causa probablemente más vieja de todas y la más válida.
  2. Por esterilidad de algún cónyuge, puesto que en la mayoría de los casos, el otro no puede entender que la esterilidad no es culpa de la persona que la padece.
  3. Por una sexualidad distinta entre las parejas, ya que es muy importante sobre todo en parejas jóvenes tener una sexualidad acorde con los deseos de ambos, porque el ser humano es una criatura sexual.
  4. Por infidelidades, que son uno de los males más comunes de la sociedad.
  5. Por dinero, ya que existen aún personas que contraen matrimonio por buscar estabilidad económica, pero esto no garantiza de ninguna manera la estabilidad emocional.
  6. Por fuertes peleas, maltratos, golpes y graves faltas de respeto, más comúnmente del hombre hacia la mujer.
Pero aún cuando el divorcio es común y un gran porcentaje de personas acuden a él, su tramitación y proceso se torna muy complicado y más cuando una de las partes se niega a dar su firma para terminar con el contrato o si estos tienen hijos menores de edad, pues esto es una falla de las leyes de cada país, ya que el matrimonio es de dos, pero el divorcio puede ser unilateral.

Entonces la conclusión para esto, es que el divorcio puede ser bueno, cuando hay una causa de peso para recurrir a él, pero si no la hay, es recomendable que la pareja se siente a dialogar y a tratar de resolver el problema con opiniones y acuerdos, puesto que divorciarse es fracasar y un fracaso es algo muy penoso en la vida de cualquier persona.