El Discurso del Rey es una película británica, estrenada en 2010, escrita por David Seidler y dirigida por Tom Hooper, conocido por su trabajo en el exitoso serial televisivo de Estados Unidos, John Adams.

Es una cinta histórica que se desarrolla en el contexto de la Inglaterra previa a la Segunda Guerra Mundial, cuando el Duque de York, un hombre frustrado por su falta de fluidez al hablar, sube al trono debido a la abdicación de su hermano mayor.

Un filme de este género, por lo general, a pesar del reconocimiento de la crítica que pueda tener, rara vez puede ser disfrutado por las audiencias masivas que encuentran en el cine un divertimento. No obstante, esta es una de las extrañas ocasiones en las que una bella cinta sobre un personaje histórico puede ser disfrutada por todo tipo de audiencias ya que sin dejar a un lado su inteligencia, El discurso del Rey, logra mantener un peculiar sentido del humor y encanto que cautivará a muchos.

El tartamudeo real

Basada en la historia real del Rey Jorge VI y de cómo se convierte en el máximo representante de la monarquía inglesa cuando tras la muerte de su padre, le deja el reino a su hermano mayor, el Rey Eduardo VIII, interpretado por Guy Pearce, un hombre rodeado del escándalo que pretende casarse con una divorciada norteamericana y por quien abdica el trono, dejando al protagonista como monarca de una nación al borde de una guerra.

El conflicto principal no es, sin embargo, el contexto político que rodea la época, todo lo contrario, El Discurso del Rey, enfoca su atención al problema léxico del Rey, lo que le impide dar discursos con éxito en un momento en el que el espectro radiofónico atravesaba una notoria recepción por parte de un pueblo que buscaba identificación y esperanza en tiempos díficiles.

A través de su esposa, la Reina Madre, interpretada por Helena Bonham Carter, el aún Duque de York, conoce a un excéntrico terapista, especializado en el área del habla que logrará que el Rey supere su problema, creando un lazo de amistad invaluable, en el cual se basa gran parte de la cinta con resultados por momentos graciosos y a la vez inspiradores.

Firth: la actuación de sus vida

Sin duda alguna, la estrella de la cinta es la magnífica actuación que el actor británico Colin Firth brinda como el Rey Jorge VI, logrando representar su discapacidad con una honestidad envidiable, rodeada y no opacada por el brillante y encantador Geoffrey Rush en el papel del terapista Lionel Logue.

Sobre la actuación del protagonista, el director Tom Hooper declaró: "Pienso que él humanizó la realeza para la gente. El público supo que él era tartamudo así que cuando lo escuchaban por la radio, estaban esperando que estuviera bien y que fuera capaz de decirlo todo. Él le dio un lado humano a la monarquía porque si alguien está sufriendo alguna discapacidad, es difícil no sentirse conectado".

Colin Firth ha sido reconocido por sus múltiples y diversos trabajos actorales en cintas como Love Actually, Mamma Mía y El Diario de Bridget Jones. Pero su actuación no fue reconocida hasta las nominaciones a diversos premios que obtuvo por su interpretación en el filme de Tom Ford, A Single Man, lo cual se ha vuelto a repetir con El Discurso del Rey y en esta ocasión, cuenta con grandes posibilidades para llevarse el Oscar a casa pues ya triunfó en la pasada entrega del Globo de Oro.

Exactitud histórica

Al estar basada en una historia real, el filme debe tener cierto nivel de coherencia con los sucesos históricos verídicos y lograron apegarse a los hechos gracias a que tuvieron acceso a los diarios del mismo Lionel Logue, por lo que el reto fue el convertir toda la autenticidad en una historia atrapante.

Al respecto, el director afirmó: "Es probable que fuera por lo que más agonicé y sentí ansiedad porque me preocupa profundamente la verdad histórica. Soy el hijo de una historiadora. Mi madre, quien es de Australia, ha escrito sobre historia norteamericana y australiana. Pero creo que al final, mi responabilidad es siempre hacia mi audiencia y al entretenimiento primero, porque no obtienes premios por hacer una versión totalmente certera pero aburrida. Al final se tiene que inventar."

No obstante los cuidados históricos que trataron de cuidar, una de las críticas más comunes fue con respecto a la participación de Winston Churchill en los hechos desarrollados en el filme, quien es mostrado como amigo constante de la pareja real y a favor de la abdicación del hermano mayor del Rey Eduardo VIII, cuando el pasado demuestra todo lo contrario, pues Churchill tenía un claro favoritismo hacia el rey abdicado y hacia otras teorías políticas que se contraponen a lo ilustrado en el filme.

A pesar de las inconsistencias históricas, El Discurso del Rey, se erige como una inspiradora historia de superación que gracias a sus brillantes actuaciones se convierte en una cinta que no se debe dejar de ver.