
- Escena de "El diluvio que viene" comedia musical - dirigida por Manuel González Gil
En 1974 se estrenó, en el teatro Sistena de Roma, la comedia musical Aggiungi un posto a tavola escrita por Pietro Garinei y Sandro Giovannini que logró ser aclamada por la crítica y tener gran repercusión en el público.
El éxito obtenido provocó que su texto fuera traducido al alemán, portugués, ruso, rumano y al español, versión ésta última que en 1977 se conoció en el teatro Monumental de Madrid con el título de El diluvio que viene.
En el año 1979 se estrenó en el teatro El Nacional de la ciudad de Buenos Aires con dirección de Antonio Riba y protagonizada por el cantante José Ángel Trelles. Esta puesta se mantuvo en cartel durante dos años en el mencionado teatro y luego la producción fue trasladada al teatro Lola Membrives donde se representó durante un año más.
Posteriormente, en la década de los ´90 se la volvió a poner en escena aunque no obtuvo el suceso de la puesta anterior. En 2011 Juan Durán y Laura Fidalgo adquirieron los derechos de representación y bajo la dirección de Manuel González Gil realizaron un nuevo montaje de El diluvio que viene con Durán como protagonista, en la ciudad de Mar del Plata donde obtuvo cinco premios Estrella de Mar y es la versión que se estrenó en 2012 en Buenos Aires.
Sinopsis de El diluvio que viene
La historia cuenta lo que le sucede al padre Silvestre, un cura católico de una aldea ubicada en un lugar incierto, cuando recibe un llamado telefónico y sorprendido escucha que quien lo ha llamado es nada menos que Dios para informarle que está muy disgustado por el comportamiento de casi toda la humanidad y está dispuesto a provocar un nuevo diluvio universal pero ha decidido que los habitantes de esa aldea se salven del cataclismo. Para ello padre Silvestre deberá encargarse de la construcción un arca que será abordada por todos los vecinos de su pueblo y por casales de todos los animales del mundo.
El padre Silvestre recurre al Alcalde, que también es dueño de los aserraderos del pueblo, para que le facilite el material para construir la embarcación pero el funcionario no está dispuesto a ceder la madera. La actitud de la autoridad hará que todo el pueblo se rebele y el padre Silvestre contará con la ayuda incondicional de Clementina, la hija del Alcalde, que está enamorada del sacerdote.
Además Dios ordena que la noche anterior al diluvio todas las parejas se dediquen a procrear, pero los hombres están deslumbrados con la llegada al pueblo de Consuelo, una mujer de vida fácil, y el pobre padre Silvestre tendrá que implorar milagros para poder cumplir con los mandatos del Señor, quien finalmente accederá a compartir una cena con toda la aldea como muestra de su conciliación con los hombres y pedirá aggiungi un posto a tavola, justificando el título original de la obra.
Análisis y crítica a El diluvio que viene, versión 2012
Cuando el escenario se ilumina el espectador ve una escenografía realizada representando las construcciones de la aldea en la que se desarrolla la acción pero que recuerda mucho a las escenografías de los westerns americanos. Toda la escenografía está colocada sobre plataformas giratorias y desde las plateas laterales puede verse a los utileros cuando la empujan.
Inmediatamente el elenco en pleno comienza la primera de las canciones, que son la sustancia de esta comedia musical, y que el público argentino reconoce por lo pegadizas, incluso una de esas canciones es fácilmente identificable por haber sido el soporte musical de una publicidad televisiva de productos lácteo s que protagonizara José Ángel Trelles, el primer padre Silvestre argentino.
La historia ha envejecido y en la segunda década del siglo XXI los conceptos de la trama han quedado superados por lo que la puesta poco ágil de González Gil hace que todo parezca demasiado naif y quede como excusa para escuchar las maravillosas canciones del musical. Afortunadamente en la mitad de la representación aparece el personaje de Consuelo interpretado por la actriz Julia Calvo que, si bien utiliza estereotipos para componer su personaje, logra con su excelente dominio corporal, ajustadísimos tonos para los textos e impecable interpretación de las canciones que El diluvio que viene no se ahogue en su propia puesta.
Ya en la segunda mitad de la obra se puede ver que se ha logrado el ritmo adecuado y el público disfruta plenamente del espectáculo.
Y cuando todo el elenco construye el arca ante sus ojos toda la platea estalla en un aplauso mientras escucha la canción que entona Juan Durán, el correcto protagonista de esta puesta.
Celibato, amor, discriminación y rebelión
Los mensajes subliminales de esta comedia musical siguen manteniendo su valor y hasta su provocación social.
Siempre llamó la atención de los críticos argentinos que El diluvio que viene se estrenara en Buenos Aires en 1979, plena época de la dictadura denominada Proceso de Reorganización Nacional, y logrará mantenerse en cartel durante tres años sin que se cuestionaran sus mensajes, es evidente que los censores se quedaron solamente en la historia, que hoy resulta tan naif.
Los mensajes contenidos en las subtramas de El diluvio que viene conservan su vigencia en cuanto a la discriminación que sufre Consuelo por ejercer “la profesión más antigua del mundo” y ser redimida por el amor, el celibato del padre Silvestre amenazado por el amor de Clementina y la rebelión popular ante un Alcalde autoritario.
Los espectadores salen felices de ver la versión 2012 del legendario diluvio que se ha convertido en la Argentina en uno de los referentes de la comedia musical.
Programación de funciones
El diluvio que viene se ofrece de miércoles a sábados a las 21,30 y los domingos a las 21 en el teatro El Nacional ubicado en la Av. Corrientes 960 de la ciudad de Buenos Aires. Las entradas pueden adquirirse por boletería, en carteleras de descuento, vouchers de internet y en el punto de venta de entradas con descuento de Diagonal Sur y Carlos Pellegrini.
