Tras ser conquistada por los árabes asentados en la Península, Sevilla vio la construcción de su gran mezquita, que sería arrasada tras la reconquista por parte de los reinos cristianos capitaneados por Fernando III en 1248(un 23 de noviembre, tras dos largos años de asedio). Se conservó el alminar, la Giralda, obra maestra de la arquitectura almohade.

Catedral de Sevilla

De planta rectangular y con cinco naves, es una de las iglesias góticas más importantes del mundo y la tercera más grande de la Cristiandad. En ella se aprecian diferentes estilos artísticos, fruto de sus respectivas etapas de construcción: mudéjar, gótico, renacentista y barroco. Sus capillas están decoradas con pinturas de Murillo, Velázquez y Zurbarán. En ella reposan los restos del almirante Don Cristóbal Colón. Muchos le consideran el descubridor más famoso de la historia, pese a que su aventura estaba basada en un error y él nunca llegó a saber que había descubierto un nuevo continente. Su sarcófago, que se puede ver en la Catedral, se construyó en 1900, cuando los restos del navegante(o parte de ellos) regresaron a España. Se apoya sobre cuatro heraldos que simbolizan los reinos de León, Castilla, Aragón y Navarra.

Otro de los muchos tesoros que alberga esta Catedral, encontramos la Biblioteca Capitular y Colombina, que alberga 90.000 volúmenes entre los que se encuentran donaciones de Alfonso X, el Libro de Horas de Isabel la católica y unos 20.000 volúmenes donados por Hernando Colón, con obras y documentos tanto suyos como de su padre.

Real Alcázar de Sevilla

Imponente fortaleza palaciega, fue iniciada en época de los árabes, que nos dejaron su majestuosa decoración a base de estuco y azulejos. En el siglo XIII, el palacio se convirtió en residencia real y se amplió en estilo mudéjar. El uso de yeserías para cubrir los paramentos de los edificios, era una práctica musulmana que fue adoptada por este arte. Se trata de una tradición persa que se utiliza en España desde el siglo X. Si en un principio se utilizó para ocultar los pobres materiales de construcción del edificio que lo albergara, poco a poco consiguió, mediante un material barato como era el yeso, una gran calidad estética.

Esta técnica se utilizaba para motivos vegetales, geométricos y epigráficos. La primera caligrafía árabe utilizada fue la cúfica, caracterizada por su sobriedad y sus formas angulosas y rectas. La epigrafía con características árabes del período mudéjar es heredera de la época almohade. En el Alcázar de Sevilla aparecen numerosas leyendas repetidas con fines religiosos: gracias a Dios, bendiciones, agradecimiento,...

Bajo el gobierno de Alfonso X, hijo de Fernando III, el Alcázar de Sevilla fue testigo silencioso de numerosas campañas militares y de un período de gran florecimiento cultural. El monarca creó aquí un centro intelectual que continuó la labor de la Escuela de Traductores de Toledo. Judíos, musulmanes y cristianos se reunían en este lugar para la traducción de obras importantes.

En su cuarto del Almirante, se proyectaron las expediciones a ultramar. A su alrededor se crearon jardines de diferentes estilos, cuyos árboles frutales convivían con plantas aromáticas. Los viajeros románticos del siglo XIX los pusieron de moda, señalando su carácter exótico y mágico.

Archivo General de Indias

Entre 1572 se creó la Casa Lonja para mercaderes, que celebraban sus reuniones en el patio de los naranjos de la Catedral. Se construyó durante el reinado De Felipe II, bajo la supervisión de su arquitecto favorito, Juan de Herrera, constructor de El Escorial. El arzobispo Cristóbal de Rojas y Sandoval decidió darles un espacio propio conocido luego, como la Casa de la Contratación para el comercio con las colonias del Nuevo Mundo. Se convirtió en el Archivo General de las Indias en 1785 y en él se conservan importantes documentos de la historia del descubrimiento de América, conquista y colonización, hasta entonces repartidos en numerosos organismos. Desde entonces, alberga el fondo más completo que existe sobre la historia de América y el Pacífico. Actualmente es uno de los archivos más importantes del mundo, con unos 90 millones de manuscritos y más de 8.000 planos y dibujos datados de entre los siglos XV y XIX. Entre sus más valiosas obras, destacan el diario de Cristóbal Colón, el mapamundi de Juan de la Cosa, cartas de Hernán Cortes e incluso del primer presidente de los Estados Unidos, George Washington. Las exposiciones que se realizan periódicamente, son muy interesantes.