Una manera de comprender a los niños es conociéndolos mejor. Saber cuáles son las etapas de su desarrollo en lo que se refiere al lenguaje puede ser de máxima utilidad a la hora de ver los progresos que van alcanzando los más pequeños. Si todo se presenta de la manera habitual o el niño presenta su propio ritmo.

Cuando todavía son unos bebés

Según el tomo tres de la guía completa de crecimiento personal “Psicología para todos” en la que participan varios autores como psicólogos, psiquiatras y psicopedagogos, lo que más aprecian y por lo que sienten un mayor interés los recién nacidos es por la voz humana y en especial la de la madre. También, en esta época, son capaces de apreciar si su madre está enfadada, contenta o sorprendida a través de la entonación y musicalidad de su voz.

Además esta guía nos dice que según los estudios de Eimas, a esta temprana edad, son capaces de diferenciar fonemas como /p/ y /b/, lo que les ayudará a desarrollar más tarde el balbuceo y posteriormente sus primeras palabras.

En este momento de su desarrollo es conveniente acercar la cara al bebé cuando se le va a hablar. Se le hablará siempre suavemente y despacio pronunciando y utilizando siempre un lenguaje correcto. Esto propiciará que en el futuro el niño se exprese bien. No se utilizarán diminutivos “bebito, toma un poquito, aquí está tu osito”.

El mejor momento para comunicarse con ellos es cuando se les está cambiando el pañal, cuando se les está alimentando o bañando, es decir, cuando la madre o la persona que los cuida está cubriendo sus necesidades más básicas. Si se les habla de la manera adecuada en esos momentos (siempre suavemente y con cariño) se conseguirá reforzar el vínculo entre madre-hijo.

Las primeras palabras

Si seguimos consultando esta guía veremos que a los doce meses la mayoría de los niños ya usan su primer vocabulario compuesto de unas siete a diez palabras. Son las llamadas palabras-frase u holofrases. Casi siempre se trata de dos sílabas idénticas “papá”, “mamá”, “nene”... o de una vocal seguida de una sílaba directa “ayó”, “aba”, “ete”... o de una sílaba aislada “pa”, “ma”, “am”.

Y nos comenta que aunque el contenido de estas palabras no es similar al que utilizan los adultos que les rodean ello no impide el entendimiento recíproco.

También nos dice que el niño utiliza estas primeras palabras para: pedir objetos, recibir información, rechazar, solicitar ayuda...

Esta guía después expone el desarrollo del lenguaje en los niños hasta los seis años y su desenlace normal posterior. Pero aquí se mostrará el desarrollo del lenguaje de niños entre cero y dos años para padres cuyos hijos se encuentren en esa franja de edad.

Del año al año y medio

“A esta edad ya comprenden diversas frases, incluso algunas frases hechas. Su vocabulario ronda las veinte o treinta palabras. Lo más común son las referentes a su nombre, los de sus familiares, diferentes juguetes, alimentos o algunos verbos de acción como comer, venir, tocar o dormir que el niño reconoce como rutinas y órdenes habituales”.

“Todavía la comprensión del lenguaje está muy ligada a la situación en la que se produce pero, poco a poco, esa dependencia se irá desligando”.

Entre los dieciocho y los veinticuatro meses

“Empiezan a unir dos palabras. Suelen ser dos nombres como “coche nene”, un verbo con un nombre como “ome pan” o una palabra función con otra de contenido “mamá aquí”, “ete no”, “a calle”.

Así expresan gran variedad de contenidos semántico-sintácticos como la posesión, la localización, la negación...

Su vocabulario ya llega a las cincuenta palabras y mejora mucho la articulación por lo que su lenguaje se vuelve más inteligible para los padres.

Entre los dos años y los dos años y medio empiezan a utilizar frases de tres a cuatro palabras: “ete auí no”, “más aba a nene”...

Lo mejor para fomentar el lenguaje son los juegos y la socialización

A partir de los dos años se recomiendan juegos como aquellos en los cuales tu hijo deberá pronunciar la ultima sílaba de la palabra de una canción o diversas partes. También podemos ayudarles a aumentar su vocabulario viendo con ellos fotos o dibujos en los que se les nombrará el objeto representado para que ellos lo aprendan.

Pero los juegos que más gustan a los niños y que también les ayudarán tanto en el desarrollo del lenguaje como en su salud emocional (aumentan su autoestima, les dan seguridad) son los que te saques de la manga. Juega a improvisar y echa mano de tu imaginación. Lo pasaréis genial.

Propiciar la comunicación con niños de edad semejante les ayudará a aprender a respetar los turnos de palabra y a mantener pequeñas conversaciones.

Para finalizar, apuntar que, aunque aquí se ha mostrado el desarrollo habitual, existen multitud de variantes y solo cabría preocuparse cuando el niño ya tiene tres años y todavía no se expresa con una mayor fluidez y de manera más clara.