El sujeto que tiene el espíritu del delfín en alguna parte de su psiquis es una persona que además de fiel (como el perro), es inteligente, con un aire superior y misterioso, nada donde otros no pueden, y aunque le agrada el horizonte, no se olvida jamás de su familia y sus retoños. Le agradan las nuevas experiencias y es simpático, cumple sus objetivos ganando amigos en todos los mares del mundo.

El delfín (Cetáceos, familia Delphinidae) es un animal mamífero acuático (32 especies) que solamente puede ser visto en su hábitat natural (aguas templadas o tropicales) o en los acuarios, adiestrados por personas idóneas que siempre se preguntan ¿serán tan inteligentes como los seres humanos? La mayoría de las personas lo conocen por fotografías y los chicos lo dibujan en sus cuadernos y junto a las ballenas, son los cetáceos más populares.

Antepuesto completamente al “malo”, el tiburón, es aceptado como el héroe de toda aventura marina imaginaria. Son de respiración pulmonar, se alimentan de peces, calamares y crustáceos, suelen cazar en grupos y a veces, caen en las redes de pescadores lo cual es mortal, si no pueden escapar. Viven cerca de 30 años y no han estado exentos de la depredación humana. Miden alrededor de 2 m y pesan 200 kg como promedio. Nadan a 30-40 kilómetros por hora hasta 300 metros de profundidad.

Un poco de mitologías griegas sobre el delfín

Según Robert Graves (Los mitos griegos), Apolo con la forma de un delfín, viajó luego en un barco de piratas desde la isla de Creta y se instaló en la Grecia primitiva para crear las bases del Templo de Delphos (El ónfalos, el ombligo del mundo) La leyenda indica un movimiento civilizador, ya que los templos tenían la misión de enseñar a los fieles no solamente las creencias, sino aquellos recursos que necesitaban, como consejeros, entre ellos, la guerra.

Otros que mencionan al cetáceo son Homero y Plinio. Según el Libro I de la Historia de Herodoto, un delfín ayudó a un conocido músico de la época (Arión), a quien unos marineros crueles habían tirado por la borda al mar. Al ser salvado, pudo después confirmar la falsedad de los marinos y fueron condenados.

Poema “Los Delfines” de Silvina Ocampo

Los delfines no juegan en las olas / como la gente cree./ Los delfines se duermen bajando hasta el fondo del mar. / ¿Qué buscan? No sé...

y vuelven a bajar dormidos, / y vuelven a tocar el fondo del mar / y se despiertan y vuelen a subir. Así son nuestros sueños.

(Fragmento)

Relacionado a la mitología en muchas historias, el delfín no ha dejado de provocar fantasías y creaciones en los medios modernos de comunicación. En el cine para televisión se conoció a Flipper y sus aventuras con un niño. Los dibujos animados acuden continuamente a los delfines y su costumbre ancestral de ir en la vanguardia de las proas de barcos.

El delfín en la historia

En la historia de Francia, hasta 1830, el primogénito del rey se llamó Delfín, cuyo origen algunos derivan de un pueblo llamado auffinates citado por Plinio, que figuraba en los antiguos escudos de armas o que provenía de los reyes ingleses y al incorporarse Voinnois a Francia significó un título nobiliario. Según otros, que se colocó el delfín en el escudo de armas e historias diversas con palabras (dofan, de Do Viene) o que en una guerra contra Italia, una ayuda provino presta y rápida como un delfín. Desde entonces, "delfín" representa algo así como el "elegido" en algo, el sucesor querido, la esperanza del viejo maestro en un aspirante de gran potencial.

Acta de protección de los delfines y mamíferos marinos

Firmada el 21 de octubre de 1972 prohíbe en Estados Unidos y sus aguas “la caza, acecho, captura o matanza” de estos animales. Muchos países costeros, desde entonces, han adherido a estas leyes, con México a la vanguardia.

Los códigos del lenguaje de los delfines se han estudiado en las Universidades de Aberdeen y la de Catalunya y afirman que es similar al del ser humano. El lenguaje corporal es usado para intercomunicarse (ley de la brevedad). Sonidos y movimientos corporales son la base de su código, según el doctor David Lusseau y da como ejemplo el chapoteo de la cola con treinta subdivisiones de movimientos significativos.

Tipos de lenguaje y comunicación entre delfines

Aparte de la gestualidad corporal, se ha descubierto que emiten sonidos audibles y ultrasónicos (chasquidos y silbidos); se lo ha equiparado al sistema de radar de los murciélagos (segundo sistema de señales). Un tercer sistema sería su “capacidad extrasensorial”, pero es un tema difícil de abordar y comprobar.

Su cerebro es más pequeño que el humano (800 vs. 1.450 gramos), tiene una piel muy sensible que le permite hallar alimento y ubicarse espacialmente, ya que de esta forma utiliza su sistema sonar-radar (usando una abertura superior en la cabeza, el espiráculo, donde emite clics de ecolocalización).

Si bien los silbidos son de frecuencia mucho más alta que el percibido por el oído humano, indica que poseen una memoria organizada, pues además, comprenden las órdenes asociando los componentes comunicativos con habilidad. Son juguetones y existen historias de salvataje en el mar y demostración de afecto hacia los seres humanos. Como el humano, tiene en su cerebro, zonas “silenciosas” que señalan una capacidad de lenguaje y memoria.