La situación económica y financiera de Cataluña ha llegado a un punto límite. Y esto no es sólo debido a la crisis que venimos arrastrando sino que desde el año 2008 podemos afirmar que Cataluña está siendo fiscalmente espoliada.

Aunque el déficit fiscal catalán había sido realizado por diversas entidades, no fue hasta el año 2008 que se hicieron públicos estudios oficiales de la Generalitat de Catalunya y del Estado español.

Qué es el déficit fiscal

El déficit fiscal catalán con el Estado español es la diferencia negativa entre los impuestos pagados por los catalanes menos el total de gasto y de inversión pública que éste efectúa en el territorio catalán.

Según los datos hechos públicos por el Ministerio de Economía y Hacienda i el Departament de la Generalitat de Catalunya, la media de déficit fiscal de Cataluña desde 1986 hasta el 2008 ha sido del 8,3% del PIB, algo escandaloso. Pero aún se intensifica más, si se ve que el déficit no ha parado de subir hasta situarse al 10,2% del PIB en 2008, lo que representa 22.000 millones de euros al año.

La perversión modelo del actual

En los Países de la Unión Europea, es común que haya un nivelación de la riqueza entre diferentes regiones haciendo así el país más equilibrado y justo. Éste repartimiento de la riqueza también se efectúa en España. Para hacerlo posible, el Estado español es el responsable de recaudar la tres cuartas partes de los impuestos del país y repartirlos entre todas las comunidades con la excepción del País Vasco y Navarra.

El principal problema del sistema de nivelación solidario de España es que se olvida del principio de ordinalidad, la cual cosa perjudica a Cataluña ya que pasa del tercer puesto antes del nivelación al undécimo, de manera que comunidades autónomas cómo Andalucía o Extremadura, no sólo se ven favorecidas por el reparto de riqueza, sino que supera a Cataluña en recursos per cápita.

Sin embargo, en otros países como Alemania, el porcentaje máximo de déficit fiscal de cada región es del 4%, el de Estados Unidos del 2,5% y el de Canadá del 2%, mientras que el de Catalunya supera el 10%, algo inviable económicamente hablando.

Las limitaciones del crecimiento en Cataluña

Éste déficit, no sólo son números, sino que sus efectos en la economía catalana son determinantes. Si vemos que el presupuesto de Catalunya en 2010 era de 39.700 millones de euros, y que el déficit se ascendía hasta los 22.000 millones, el déficit representa el 55% de todo el presupuesto de la comunidad autónoma. Por otro lado, vemos cómo la inversión en infraestructuras en Cataluña es deficiente.

Para poner un ejemplo, en los últimos 18 años, en la provincia de Madrid se han hecho 600 km de autovías, mientras que en la de Barcelona sólo 20. El hecho que la red de autopistas catalanas sea de pago, también afecta a la competitividad de las empresas que ven un gasto que en otra parte se pueden ahorrar.

El ahogo empresarial de Cataluña

A parte del factor de las autopistas comentado anteriormente, otro factor que hace perder competitividad empresarial viene hecha por las infraestructuras ferroviarias ya que el estado se resiste a construir el eje ferroviario mediterráneo, exigido por la UE desde hace años, mientras que el estado prefiere hacer el eje ferroviario de mercaderías por Huesca (que resulta un 20% más caro), sin tener en cuenta los puertos de Barcelona Valencia y Tarragona, o la Zona industrial más importante de España situada en Cataluña .

Si todo esto no fuera suficiente, el Estado central, también limita las acciones del Aeropuerto de Barcelona, el cual tiene una demanda directa anual no atendida de más de 700.000 pasajeros intercontinentales tal y cómo afirmó el director del Aeropuerto. Y esto viene dado ya que el aeropuerto del Prat tiene prohibido conectar con países como México, Chile, India, Japón, Malasia o Perú entre muchos otros. Esto resulta otro inconveniente para las empresas multinacionales que encuentran en Cataluña: problemas para volar, problemas para transportar mercaderías en ferrocarril, y un gasto innecesario de peajes en las autopistas.

Qué podría hacer Cataluña con ese dinero

Una pregunta que muchos catalanes se hacen, es que se podría hacer con todo ese dinero expoliado por el Estado español. Todo esto son suposiciones, pero el CCN (Cercle Català de Negocis) quiso hacer una simulación de qué podría pasar. Teniendo en cuenta que el déficit son 22.000 millones al año, esto se traduce en 60 millones al día, de manera que, por ejemplo, si Cataluña decidiera hacer un eje transversal ferroviario que cruzara toda Cataluña y enlazara con Francia, costaría 7.000 millones de euros y se convertiría en la obra más cara de la historia de Cataluña. Estaría pagada en 117 días sin espolio fiscal. O la construcción de la nueva terminal del aeropuerto de Barcelona de la que tanto fardó el estado central, estaría pagada en 21 días sin espolio fiscal.

Los datos hablan por sí solos. Si la Generalitat quisiera, podría repartir ese dinero entre los catalanes (ya que al fin y al cabo son suyos) y tocaría a 3.000 euros por persona. El presupuesto de la Generalitat sería el mismo, con la diferencia que el año siguiente podría hacer lo mismo.

Reacciones al respecto

Una vez puestas los datos sobre la mesa, parece mentira que los partidos políticos catalanes no se unan y clamen por lo que es suyo. Y es que para acabar con éste déficit fiscal, se debería modificar la constitución, algo muy difícil de conseguir desde Cataluña. Por eso, se hace difícil de entender que el presidente de Cataluña tenga que ir a pedir al presidente del Gobierno si puede endeudarse más para pagar los servicios que la Generalitat no puede asumir por manca de dinero, mientras está sufriendo un espolio de 22.000 millones y que esto aún sea criticado por amplios sectores españoles. Pese a todo, aún no sabemos cómo acabará esta historia.