Si bien los mafiosos existían ya desde hacía tiempo en Sicilia, es sólo después de la Unidad de Italia (1861) que se alcanzó la dimensión de mafia. Las nuevas instituciones del gobierno local contribuyeron a este proceso, dando a los mafiosos los medios políticos con los cuales influenciaron la vida de la comunidad.

Historia de las organizaciones criminales italianas

La Unidad de Italia significaba el fin de las estructuras feudales del sur italiano, especialmente en Sicilia. El nuevo gobierno del norte piamontés pretendía integrar la economía del sur, sin tener en cuenta las particularidades sociales de la zona, por las cuales nunca logró relacionarse positivamente. Como consecuencia de estas intenciones, los grandes latifundistas del sur, que habían tenido hasta ese momento el poder, necesitaban de personas que garantizasen un control efectivo de la propiedad. Este rol, que en otros países y en otras zonas de Italia lo cumplía la clase burguesa emprendedora, ayudada por Estados liberales, es asumido por personajes llamados gabellotti. Es claro, que desde el inicio, la mafia se delinea como una organización que asume roles públicos (competencia del Estado) y establece estrecha relación con el poder político.

La mafia siciliana o “Cosa Nostra”

Según la Comisión parlamentaria italiana Mafia y Política, Cosa Nostra es una organización criminal con reglas precisas de comportamiento y órganos formales de dirección. Tiene una estructura organizativa de tipo vertical, con comisiones provinciales y una comisión regional. La comisión provincial de Palermo, capital de Sicilia, es la más fuerte.

Los mafiosos se dividen en familias, cada una de las cuales tiene un representante elegido por los “hombres de honor”, asistidos por consejeros. Tres familias constituyen un mandamento y sus jefes forman parte de la commissione, máximo organismo dirigente de la Cosa Nostra. Dicha comisión toma las decisiones más importantes, resuelve problemas entre las familias, expulsa a los hombres desleales y controla los homicidios.

La ‘ndrangheta de Calabria

La organización calabresa tiene una estructura de tipo horizontal. Cada familia tiene el control del territorio en el cual opera. La ‘ndrangheta se basa en los lazos sanguíneos familiares y los vínculos entre familias se establecen con matrimonios de miembros de familias distintas. En la provincia de Reggio Calabria, existe un organismo del que forman parte los representantes de las familias más importantes. No es una comisión como la de la mafia siciliana, la comisión de la 'ndrangheta sólo sirve para limar asperezas entre familias.

Es muy rígida la jerarquía dentro de cada familia, regulada por un código que prevé rituales en cada momento de la vida de un individuo: la afiliación, la investidura, el juramento solemne, el pasaje al “grado sucesivo” y los procesos que el tribunal interno de la 'ndrangheta puede imponer a sus propios afiliados en el caso de violación a las reglas sociales.

Ámbitos ilegales en los cuales se mueve landrangheta

La mafia calabresa opera con el tráfico de armas y estupefacientes, entrando en contacto con la camorra napolitana y la mafia siciliana y extendiendo su actividad más allá de su propia región, en modo más acentuado que las otras organizaciones.

En los últimos años la 'ndrangheta ha asumido un rol primario, casi monopólico, en el tráfico de cocaína, siendo la organización criminal italiana más potente desde el punto de vista económico.

La camorra napolitana

La camorra, por su tradición, no ha tenido una estructura vertical o jerárquica; se compone de bandas que se forman y se disuelven con gran facilidad. Tiene carácter “urbano”, dedicada al comercio y a la relación con las instituciones. Cuenta con una gran capacidad de integración con los estratos más humildes de la población y sabe confundirse con la ilegalidad marginal, aprovechándose de los desórdenes sociales.

Las ideologías políticas son indiferentes: su tradición mercenaria hace que sea disponible a cualquiera que pretenda un intercambio de favores.

El crimen organizado se ha convertido en un hecho transnacional. Como las empresas se internacionalizan para maximizar sus ganancias y minimizar sus costos, las empresas criminales buscan en los mercados internacionales mayor oportunidad de enriquecimiento evitando el riesgo de ser interceptadas. El ámbito internacional permite optimizar las oportunidades y los riesgos, sea porque muchos tráficos ilegales cada día son más internacionales, o sea porque la actividad de la policía y de la justicia penal caminan aún sobre el territorio nacional.