
- Vista del puerto de Civitavecchia - Notafly
A las 23:40 del día 14 de abril de 1912, el RMS Titanic, buque insignia junto con su gemelo Olympic de la naviera White Star colisionaba al sur de Terranova con un iceberg en lo que era su viaje inaugural provocando la mayor tragedia naval en tiempo de paz hasta ese momento. El día de ayer, casi a la misma hora (21:40 horas), el crucero italiano Costa Concordia propiedad de la compañía Costa Cruceros hizo revivir la tragedia que hace cien años se vivió en aguas del Atlántico Norte.
Colisión aún no aclarada
Cuando la mayoría de los pasajeros del lujoso buque estaba cenando, se sintió una sacudida en el navío seguida por un apagón generalizado de las luces del barco, lo que provocó pánico entre el pasaje del Costa Concordia. Las causas de la colisión aún no han sido aclaradas por la compañía propietaria, pero a tenor de los testimonios de los pasajeros, se produjo un caos que pudo degenerar en una tragedia aún mayor de los tres muertos confirmados hasta ahora y cerca de setenta desaparecidos.
Posible demora en la evacuación
Según los primeros testimonios, el capitán intentó tranquilizar a los pasajeros informando que el apagón se debía a un problema eléctrico y no fueron informados de la gravedad de la situación hasta que el barco se fue escorando hacia estribor producto de la vía de agua abierta en el casco del navío. Cuando se inició la evacuación, la inclinación que fue adquiriendo la nave dificultó el descenso de los botes salvavidas por la inclinación que tomaban ante el ángulo del barco por la escora. Algunos pasajeros han declarado que tuvieron que agarrarse a las barandillas para no caer, llegando algunos a tirarse por la borda para salvar la vida. En los momentos en los que se desató el pánico, muchos de los testimonios aseguran que en sus mentes se revivía la tragedia del Titanic, viviéndose situaciones dramáticas por conseguir el acceso a los botes salvavidas. Según declaraciones de españoles que embarcaron en el buque para disfrutar de un crucero por el Mediterráneo, no se realizó ninguna simulación de situaciones de emergencia ni se impartieron indicaciones de qué hacer en caso de evacuación. A esto se suma la falta de coordinación y diligencia entre los miembros de la tripulación denunciada en algunos medios.
Refugio en la isla de Giglio
Las autoridades italianas movilizaron a patrulleros y bomberos de las localidades de Civitavecchia y Livorno en auxilio de los pasajeros que fueron trasladados a la isla de Giglio, la mayoría de ellos en la parroquia de la pequeña localidad de la isla, insuficiente para acoger a los 4.229 pasajeros del Costa Concordia, por lo que se ha iniciado un procedimiento de evacuación desde la pequeña isla toscana hacia la capital italiana.
Palma de Mallorca y Barcelona
La travesía del buque siniestrado incluía el atraque en los puertos de Palma de Mallorca y Barcelona, donde hubiera llegado la próxima semana. A bordo del barco había ciento ochenta y ocho españoles (siete de ellos tripulantes) de los que no se tienen noticias que se encuentren entre los fallecidos o desaparecidos. El embajador español en Italia, Alfonso Lucini, se ha puesto en contacto con un grupo de pasajeros españoles interesándose por su estado, brindándose a prestar la ayuda o colaboración necesaria.
