El Centro de Información Cerveza y Salud (CICS) ha defendido que el consumo moderado de cerveza no afecta al peso ni a la composición corporal, siempre que se haga por parte de adultos sanos y de forma moderada, es decir, de dos a tres cañas diarias para los hombres y una o dos en el caso de las mujeres, según ponen de manifiesto estudios científicos.

Recuerda que numerosos estudios concluyen que el consumo moderado de cerveza "podría tener numerosos beneficios para la salud humana".

No aumenta el peso ni modifica la composición corporal

El Centro de Información Cerveza y Salud contesta de este modo a la noticia publicada por Europa Press sobre un estudio en el que han participado investigadores de la Consejería de Sanidad de la Región de Murcia, que confirma que los hombres y las mujeres que beben alcohol de forma continuada sufren en mayor medida obesidad abdominal.

Además, este estudio detecta que el efecto del alcohol en la grasa acumulada es mayor en el caso de la cerveza que en el del vino, aunque ambos tienen un marcado efecto sobre esta adiposidad.

Por contra del estudio que confirma que a más alcohol, más barriga , el Centro de Información Cerveza y Salud (CICS), el organismo científico de referencia en España que promueve la investigación sobre la relación existente entre el consumo moderado de cerveza y sus efectos sobre el organismo, sostiene que el consumo moderado de cerveza, tanto tradicional como sin alcohol, no provoca un aumento del peso corporal ni modificaciones en la composición corporal.

Conclusiones del estudio

El Centro de Información Cerveza y Salud recuerda que así se desprende de la conclusión a la que ha llegado el estudio titulado Asociación entre el consumo moderado de cerveza tradicional y sin alcohol y la composición corporal, realizada por Ana María Veses Alcobendas, investigadora en el Instituto del Frío-ICTAN del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

La autora del estudio explicó que "pese al mito de que el consumo de cerveza produce distensión abdominal, las conclusiones del presente estudio indican que un consumo moderado de esta bebida fermentada de baja graduación alcohólica no provoca aumento de peso, ni modificaciones en la composición corporal", en declaraciones publicadas el 20 de marzo en la página web del periódico LA VANGUARDIA.

La investigación fue realizada a partir de la concesión en 2008 de una Beca Manuel de Oya Cerveza, Salud y Nutrición, promovida por del Centro de Información Cerveza y Salud (CICS), y estuvo dirigida por la Dra. Ascensión Marcos, Profesora de Investigación y Directora del Grupo de Inmunonutrición del Departamento de Metabolismo y Nutrición del Instituto del Frío-ICTAN del CSIC.

Este estudio ha sido desarrollado en colaboración con los doctores Ángela García, Eduardo Iglesias y Ana Montero, profesores en el departamento de Ciencias Farmacéuticas y de la Alimentación, de la Facultad de Farmacia en la Universidad CEU San Pablo.

Efecto de la cerveza con y sin alcohol en los voluntarios

Un grupo de voluntarios participaron en la investigación, siguiendo un diseño de intervención cruzado.

El periodo experimental duró 10 semanas, durante las cuales todos los voluntarios del estudio mantuvieron sus hábitos de vida y alimentación.

La única modificación introducida fue la referente al consumo de bebidas habituales y a la ingesta de cerveza tradicional o sin alcohol en los periodos determinados según el diseño experimental.

Durante la primera semana, todos los sujetos tuvieron que abstenerse de cualquier consumo de bebidas con alcohol.

Las cuatro semanas siguientes y de forma aleatoria, dependiendo del grupo al que habían sido asignados, incorporaron a su dieta habitual cerveza tradicional o sin alcohol, en la cantidad correspondiente a un consumo moderado de alcohol, es decir, 20 ó 24 gramos por día para los varones (dos latas de 330 mililitros) y 10 ó 12 gramos al día para las mujeres (una lata de 330 ml).

El estudio analizó, entre otros parámetros, la ausencia de variación en el peso, el índice de masa grasa y masa corporal.

También llevó a cabo un análisis dietético y de la actividad física realizada por los sujetos en el periodo del estudio y se realizaron mediciones de los pliegues cutáneos y de las circunferencias corporales.

Las mediciones antropométricas determinaron que el consumo moderado de cerveza, tanto tradicional como sin alcohol, no modifica la circunferencia del brazo, cadera y cintura; y tampoco registraron alteraciones significativas en los pliegues cutáneos.

El Centro de Información Cerveza y Salud destaca que esta investigación confirma la llevada a cabo por la doctora Ascensión Marcos en 2002, en la que también se comprobó que el consumo moderado de cerveza tampoco modifica los hábitos alimentarios de los voluntarios que se sometieron al estudio.

No aumenta la cintura ni las caderas

Además, el Centro de Información Cerveza y Salud destaca que otros estudios científicos internacionales han señalado que el consumo de cerveza no se traduce en un aumento de la circunferencia de la cintura.

Así, la investigación titulada La cerveza y la obesidad: un estudio transversal publicado en la revista científica European Journal of Clinical Nutrition señala que es "improbable" que una ingesta habitual de cerveza esté relacionada con un aumento significativo en el índice de masa corporal y en el índice cintura cadera.

Numerosos beneficios para la salud

El Centro de Información Cerveza y Salud dice que beber cerveza con moderación podría tener numerosos beneficios para la salud humana.

El doctor y presidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación, Jesús Román Martínez, recuerda que "el consumo moderado de la cerveza en general, con unas 45 kilocalorías por cada 100 mililitros, y 17 kilocalorías en el caso de la cerveza sin alcohol, así como el del resto de bebidas fermentadas de muy baja graduación, puede formar parte de una alimentación saludable".

El doctor especifica que "se ha demostrado que el consumo moderado de cerveza, con un máximo de tres cañas para los hombres y dos para las mujeres, puede tener efectos positivos para el organismo, siempre que se trate de individuos adultos y sanos".

Los bebedores moderados de cerveza siguen la Dieta mediterránea.

Y es que la cerveza "está elaborada con ingredientes 100 por cien naturales como el agua, cebada y lúpulo; y es una de las pocas bebidas que contiene vitaminas y minerales de forma natural".

El doctor Luis Gutiérrez Serantes, médico de Atención Primaria y colaborador fijo durante los últimos doce años en el espacio Saber Vivir del programa La mañana de la 1 de TVE, señaló ayer que "ese consumo moderado de 1 cerveza al día es bueno para prevenir el ictus".

8 razones para beber una cerveza al día

Gutiérrez explicó que el trabajo realizado en el Hospital de Mujeres de Boston, con más de 50.000 mujeres, durante 30 años, nos advierte que más de 7 copas de cerveza o vino -blanco, rosado, tinto o cava- a la semana son perjudiciales para la salud.

Esa investigación apunta 8 razones por la que es beneficioso el consumo moderado de 1 copita de cerveza o de vino al día:

  1. Cuida el corazón
  2. Retrasa la demencia
  3. Previene la artritis
  4. Evita los catarros
  5. Desciende el riesgo de diabetes
  6. Reduce la tensión arterial
  7. Reduce el riesgo de cáncer de garganta
  8. Estimula el corazón antes de hacer ejercicio.