Nos libra de enfermedades sexuales pero no goza de nuestra estima. Esta cada vez más fina funda es multifuncional. Confeccionado sobre la base de látex o poliuretano un condón en ejercicio recubre el miembro viril, evitando que el semen eyaculado vaya a crear nuevas vidas no deseadas, que el utilizador contraiga enfermedades por parte de su pareja o contagie a esta algún mal del cual es portador. Su uso se ha generalizado en las últimas décadas y la aparición del terrible mal, el sida, ha sido un factor decisivo en ello. Inicialmente la alternativa era clara y fácil de definir: vida o muerte.

Hoy ser seropositivo no es obligadamente letal pero limita seriamente la existencia diaria del afectado. Se ha producido una concienciación a nivel mundial de la necesidad-obligación del uso del preservativo. Pero no es suficiente, muchos adultos renuncian a su utilización a la menor oportunidad, otros simplemente lo rechazan de plano y entre los jóvenes su uso no está tan extendido como el mínimo sentido común lo exige.

"Follar sin condón mata"

Esta advertencia debería popularizarse de modo similar a la existente en las cajetillas de cigarrillo “Fumar te mata”, como lo explicitan directamente algunas marcas. Otras, de manera más eufemística nos dicen lo mismo: “fumar daña gravemente tu salud y la de tu entorno”. Nadie puede asegurar que el fumar ha disminuido pero que ayuda a tomar conciencia de lo mortal del hábito o vicio, es innegable. Allá cada uno con su mochila, por el momento.

En contra del uso del condón juega el hecho que, al contrario de lo que se atribuye al cigarrillo, no produce placer, no calma los nervios ni el hambre y demases. Es un estorbo y desde un comienzo de la relación sexual, un extraño en la ecuación que media, incómodamente, en la relación física.

Media, de modo indeseable, entre el contacto directo, piel a piel, aunque le agreguen, como se hace- colores, luces, sabores, crestas y dientes para producir placer-,este se dirige solo a una de las partes actuantes. Es preferible manejarlo mecánicamente sin pensar en lo que se hace. Si ponerlo puede transformarse en un juego el retirarlo es decididamente antiestético, por decir lo menos, la mala onda es evidente.

Y sin embargo… se necesita

Si bien algunos, demasiados sin duda, lo evitan y confían en sus parejas o en su buen hado, para otros, una inmensa mayoría es el pasaporte que les permite transitar por este mundo. Por ejemplo, la falta de preservativos unida a la presencia letal del sida en su medio lleva a los nativos de Uganda, donde este flagelo causa estragos, a utilizar las bolsas de basura en el rol de condones, para protegerse ( IPS Noticias.1ª semana Febrero). De mayor placer no se trata entonces sino más bien podríamos hablar de liberación de la tensión sexual contra viento y marea.

Las tres "P", funciones del condón para vivir tranquilo

Preceder (el acto sexual), preservar (el semen y la salud), prevenir (contagios por vía sexual).

Su no utilización es, por expresarlo suavemente, una irresponsabilidad propia y para con los demás y se asumen riesgos de: enfermedades de mayor o menor calibre; cárcel (como Julián Assange) y finalmente, de muerte, por supuesto.

Parafraseando las palabras de Napoleón al ser coronado emperador: “París bien vale una misa”, se puede con convicción afirmar : ¡la vida bien vale un condón!