A la hora de concebir el concepto de libertad, debemos tener presente que la libertad puede ser definida desde dos perspectivas bien diferentes: la libertad entendida como la capacidad de realizar nuestra voluntad (lo que podríamos llamar la libertad de hacer) y la libertad entendida como la capacidad de ser amos del propio destino y de querer libremente (lo que podríamos definir como libertad de querer o libre albedrío).

La libertad de hacer

La libertad de hacer es la libertad de realizar nuestra voluntad, sin cuestionarnos en ningún momento si nuestra voluntad es libre de querer libremente. Este tipo de libertad sería la libertad política, ya que es la que nos permite realizar lo que nosotros queremos sin ningún tipo de impedimento. John Stuart Mill es uno de los teóricos fundamentales de esta forma de libertad.

La libertad de querer, el libre albedrío

Sin embargo, el tema central de este artículo quiere ser la libertad de querer. Ser absolutamente libres de nuestro destino, de nuestro pensamiento y de nuestra razón (el libre albedrío) es una cuestión que siempre ha preocupado a los filósofos, que, cuanto más analizan esta cuestión, menos convencidos están que podamos definirnos como libres en cuanto a nuestra voluntad.

Lo que nosotros somos, lo que hemos hecho anteriormente, nuestra capacidad intelectual, nuestro sexo o nuestra tendencia sexual no son elementos que pueden decidirse abiertamente, y, sin embargo nos afectan profundamente, de ahí que algunos piensen que el hecho de ser absolutamente libres es algo completamente imposible.

Ortega y Gasset y la circunstancia

Ya lo decía claramente José Ortega y Gasset cuando afirmaba: "Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo." Si yo hubiera nacido en cualquier otra época, o en cualquier otro país, o en cualquier otra familia, lo que yo soy hubiera sido completamente diferente. Por lo tanto, elementos fundamentales que me definen, y que me permiten ser lo que soy, no son fruto de una decisión personal, debido a que son elementos que no controlo. De ahí que podamos afirmar que lo que somos, no es fruto de una decisión libre.

La circunstancia limitadora y posibilitadora

Ortega y Gasset considera que, por una parte, las circunstancias en las que vivo determinan tanto lo que soy que no permiten que sea otra cosa. Así, mis circunstancias son limitadoras ya que no me permiten salir de mi yo, pero, por otra parte, estas mismas circunstancias son posibilitadoras, ya que son los elementos que me permiten ser quien soy.

De ahí que no deba ser visto el concepto de circunstancia como un elemento negativo que no me permite salir de mi yo, ya que es un elemento posibilitador que me permite ser quien soy, y lo que soy.