Una persona que visite la ciudad de Caracas quedaría sorprendida ante la potente presencia del comercio informal en sus calles. La variedad de productos que ofrecen va desde artículos de ferretería, de librería, farmacia naturista, ropa interior, ropa para niños, juguetes, utensilios de cocina, plaguicidas, CD de música, películas, software, hasta comida y mucho más.

En algunos sitios hay peluquerías ambulantes. Existen unos curiosos locutorios callejeros. El comerciante informal también llamado buhonero improvisa pequeñas mesas de plástico donde coloca los teléfonos y alquila el servicio de telefonía móvil. El usuario paga lo que consume.

Este mundo de mercado negro, subterráneo pero descarado, es una realidad que alberga al 55% de la población activa. Este hecho desenmascara una situación peculiar para estos trabajadores informales que se establecen en prácticamente cualquier espacio público de la ciudad, ofreciendo una imagen de desorden y anarquía.

Organización dentro del caos en la venta callejera de Caracas

El siguiente rango es el que vende en una manta, en el piso. En España les llaman los "Top manta". Le sigue el comerciante con mesa, quien si dispone de un espacio propio. La mercancía está expuesta con orden y generalmente usan una carretilla para transportar cada día los objetos que venden. De ahí, pasan a tener una sombrilla que les proteja del sol y puede llegar a tener un empleado.

El siguiente nivel son los puestos grandes con exhibidores y probadores. El salto desde aquí es hacia el kiosco donde se consolida el derecho de propiedad. Existen dos actores más. Uno, los "remateros" que buscan comprar y vender por volumen, mercancía de oportunidad y de origen dudoso. Dos, el gremio de los artesanos, quienes manejan unos códigos de ética, más vinculados al arte, a lo ecológico.

Diferencias entre el artesano y el buhonero

Conceptualmente, el buhonero viene de la palabra antigua "buhón" y esta de "bufón" y esta, a su vez, de la onomatopeya "buff" que expresa la palabrería del buhonero para vender su mercancía. Es un vendedor ambulante. (Diccionario de la Real Academia Española XXII edición 2001).

Artesano es alguien que fabrica algo original. Forman parte de una comunidad de contra cultura en cuanto a la razón de ser de su actividad. Desean crear para ser libres. Son itinerantes.

En Venezuela, los artesanos tenían permiso para vender en las calles hasta hace muy poco tiempo, no así los buhoneros. El artesano se siente moralmente superior.

Tipo de mercancía que ofrecen los buhoneros en Venezuela

Los buhoneros actúan como intermediarios de productos que vienen de la economía informal como: comidas de fabricación casera, tostones (snack muy popular en Venezuela que consiste en láminas de plátano verde -no maduro- fritas y con sal, parecida a los chips de patatas), empacados manualmente. También obtienen su mercancía de mayoristas en su mayoría, chinos.

Algunos, a medida que progresa su negocio, llegan a ser capaces de manejar importaciones de Colombia, Perú, Panamá o los Estados Unidos.

Los buhoneros no son ilegales en Venezuela

Aunque la palabra "buhonero" es considerada poco menos que un insulto incluso entre ellos mismos, tampoco la palabra "informales" corre mejor suerte ya que encierra una connotación despectiva. Son aquellos comerciantes de calle que ensucian, que no prosperan, irresponsables.

A estos individuos les gusta ser considerados comerciantes ya que se ven a sí mismos como personas que salen todos los días a procurar su sustento sin robar a nadie. Frecuentemente, mencionan la constitución como respaldo a su actividad.

Los extranjeros (en general sudamericanos y caribeños) no gozan del mismo derecho de uso y requieren un mayor esfuerzo de adaptación basada en el tiempo y la dedicación constante.

Soluciones del Gobierno venezolano con efecto contradictorio

Desde hace décadas el Gobierno venezolano ha llevado a cabo programas de reacomodo hacia los llamados "buhomercados" con pocos índices de éxito. Los alcaldes que han desalojado a los buhoneros de las aceras, se han visto expuestos a agresiones. En general hay pocas políticas eficientes para la reorganización y los comerciantes que ya han ganado espacios, tanto físicos como de clientela, se niegan a comenzar de nuevo en sitios de menor tránsito peatonal.

Para Venezuela el asunto del comercio informal, es compleja e inmanejable. Forma parte de la cultura. El Estado transfiere responsabilidades de la incompetencia para la creación de empleo a los hombros de estos pequeños emprendedores.